La banda navideña creada en 2004 por David Strike y Peri Monje, con un repertorio de villancicos clásicos "tuneados", causa sensación desde que triunfara con su primer éxito 'Abajaban las pastoras'. 

“En 1999, un grupo de músicos fueron expulsados de la banda municipal de Jerez por sus malas artes a la hora de tocar el instrumento. Desde entonces, ahora van de Zambomba en Zambomba despertando el espíritu navideño. Se hacen llamar Se dan clases de zambomba”, presenta Peri Monje, el vocalista de la agrupación. Instantes después, introducen la mítica banda sonora del Equipo A. Se dan clases de Zambomba es todo un fenómeno navideño desde que pegara fuerte en Jerez con su videoclip Abajaban las pastoras, en el año 2011. La canción del “frota, frota” es sin duda la más popular ante un público que imita dicho movimiento y que llena cada bar donde actúa la formación jerezana.

El origen de este grupo musical y de entretenimiento es una mezcla entre casualidad y aventura. El director de la banda, el jerezano David Strike, cuenta que cuando vuelve a su ciudad natal procedente de Cuba en 2004 le comenta a su amigo Peri la posibilidad de formar un grupo. Pero David llega en una temporada difícil, una fecha donde en Jerez solo se escuchaban Zambombas, y de ahí surgió poco a poco la idea. Para ellos era algo fresco, distinto. Los jerezanos estaban acostumbrados a cantar siempre los mismos villancicos. Nadie antes le había dado un toque especial, otro ritmo a unas letras tan tradicionales. El hecho de que David hubiese estado un tiempo en la isla caribeña generó que las canciones tuvieran esos toques latinos y de rumba. Luego llegaría algo de soul, funky, jazz y el estilo de Nueva Orleans. Según ellos son villancicos clásicos “tuneados” que finalmente han convertido en todo un show. Al principio David, Peri, Gerardo y Chuchi (los dos últimos ya no forman parte de la banda) son los que llevan adelante un repertorio atrevido en salas como El Triple de El Parque Atlántico (hoy en el parque Empresarial Oeste) o Damajuana, sala a la que regresan doce años después.

Es en 2006 cuando la banda se consolida y los siete miembros que la formaban establecen la tradición del Almendro, es decir, acuerdan reunirse únicamente por Navidad. “Así no se pierde la magia, ¿tú te imaginas soportar a estos todo el año entero?”, ironiza Peri. Los bolos que realizan no les dan de comer. Para el equipo es ya una tradición encontrarse a finales de año y pasárselo en grande cantando e improvisando encima de un escenario. Se lo toman como un juego, como una fiesta. “Nosotros actuamos para pasárnoslo bien y para transmitir esa misma sensación al público”, resalta el percusionista Miguel López.Más allá del grupo de villancicos, cada uno tiene su oficio, aunque la mayoría sí que se dedica profesionalmente a la música, pero por otras vías. El director y pianista, David Strike, es músico; el bajista, Alfonso Fernández, también, como lo es igualmente el batería, Ismael Colón, además de ser “ama de casa”, como suelen señalar sus compañeros durante las actuaciones. El trompeta, David Guillén, es profesor en el Conservatorio de Málaga; el saxofonista, Pepe Torres, es cartero; el percusionista, Miguel López, conocido como “Merengue”, es decorador; y el vocalista, Peri Monje, es comercial. Aquí la risa y el cachondeo abundan. Durante sus conciertos están siempre de guasa y lanzan bromas a cada instante. “Nosotros estamos todo el repertorio de cachondeo. A mí me cambian los tonos de las canciones o yo se lo hago a ellos. Una de las bazas de este grupo es el buen rollito que tenemos”, apunta Peri. Y desde 2014 les acompaña también el técnico Carlos Pato, quien les soluciona la faena de colocar instrumentos y cada aparato de sonido por donde quiera que vayan. 

Si bien existen desde el año 2004, la Navidad en Jerez ya no se entiende sin ellos desde que dieron el “pelotazo” en 2011. Actualmente la ciudad puede albergar más de 300 Zambombas en el mes de diciembre, y la formación de David Strike es uno de esos grupos que tiene cerrado el calendario entero desde finales de septiembre. “Hay mucha expectación cuando vamos a tocar nosotros”, comenta el vocalista. Normalmente se forma un griterío reclamando a Se dan clases de zambomba que comience la función. “A nuestros conciertos viene gente de todas las clases, de todas las edades… Y sobre todo queremos dejar claro que nosotros respetamos las tradiciones, el flamenco, todo. Somos músicos y durante el año trabajamos mucho el arte jondo. No se trata de hacer daño, sino solo algo alternativo”, expresa Alfonso. Sus videoclips, además de darles fama, también les han aportado etiquetas con las que ellos no se sienten identificados.

Solo han llegado a subir tres vídeos a la red, Abajaban las pastoras, Zúmbale al pandero y Pa las nenas malas, pero “este último tema no se ha terminado de entender”. Cuentan que querían hacer una parodia del reggaetón. No obstante, muy a su pesar, crearon un vídeo muy similar a los de este género, con chicas en bikini peleando en barro. Por ello, se han ganado que la gente los tilde de machistas. “Eres mujer y te puedes sentir un poco objeto, pero hablando se entiende la gente y cuando ves nuestro directo somos de todo menos machistas”, destaca Peri. Sus actuaciones distan de este apelativo. En sus videoclips (grabados y editados por mujeres) están siempre rodeados de chicas con ropa muy corta y con primeros planos de sus traseros, mientras que en las actuaciones son siete hombres encima de un escenario y ni una sola mujer. “Pero bueno, me lo merezco, es mi penitencia”, añade. Dicen que no buscan que sus canciones sean frívolas. Quieren que el público se divierta sin más, y que cada uno se ría de sí mismo, como ellos hacen durante el show. “Tenemos un villancico donde metemos una marcha de Semana Santa. Y a mí me pusieron verde por eso”, recuerda el vocalista, a lo que menciona Miguel entre risas: “Un hombre en la plaza Rafael Rivero se cagó en tus muertos y luego te pidió perdón”. Se trata de su tema La virgen va caminando. No es de extrañar que ironicen con la festividad religiosa, ya que los villancicos versan sobre el nacimiento del niño Jesús. Sin embargo, hay gente que se toma a mal sus interpretaciones, sus mezclas. No solo aluden a marchas de Semana Santa, Peri se arranca por Pavarotti, Raphael, Michael Jackson, e introducen a personajes como Superman o Darth Vader. “Esto no ha salido de pura papa, tiene mucho trabajo detrás”, espeta uno de ellos.

Es todo un cóctel programado, y a veces improvisado, que hace que gente de otras provincias como Sevilla y Huelva se acerquen a Jerez simplemente a escuchar su Zambomba. Incluso tienen “grupis” que los persiguen de bar en bar colándose hasta hacerse un hueco en primera fila. “La gente lo flipa con nosotros. Diría que tenemos un feeling especial con el público”, comparte Peri. La cercanía es una de sus características. Siempre están en contacto con la gente, los selfies no faltan. "¿Una anéctoda? En nuestro primer videoclip el final es totalmente inesperado. Lo grabamos todo en un solo día y nos llevamos hasta las dos de la madrugada bailando y haciendo el tonto delante de la cámara. Puedes ver que al final del vídeo alguien toca la puerta y nos llama la atención. Todo lo que dijo el vecino era cierto. Nos quedamos...", concluye Peri entre carcajadas.

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