Flamenco y canción española: un camino de ida y vuelta que ha generado correspondencias musicales, poéticas y estéticas

Inés María Luna con su libro "Flamenco y canción española". FOTO: MANU GARCÍA.
Inés María Luna con su libro "Flamenco y canción española". FOTO: MANU GARCÍA.

Durante el Festival de Jerez, la Fundación Caballero Bonald suele presentar algún libro relacionado con el cante y el baile. Este año ha optado por un estudio sobre las conexiones entre el flamenco y la canción española, escrito por Inés María Luna, basado en la investigación de doctorado que ha llevado a cabo dentro del Programa de estudios avanzados del flamenco, un análisis multidisciplinar de la Universidad de Sevilla. Francisco Perujo, profesor, periodista y flamencólogo, nombrado el año pasado Embajador del Flamenco de Jerez, fue el encargado de presentarnos a la autora.

Francisco Perujo subrayó en primer lugar que “cuando uno se doctora sobre un tema es el que más sabe sobre ello, en eso consiste doctorarse en una materia”. Sobre el flamenco y la canción española “pesan muchos prejuicios y estereotipos”, por eso se requiere un estudio riguroso, “que es lo que realiza Inés de forma inteligente en su libro". “Se trata de una obra enciclopédica, por la amplitud del territorio que aborda”. Como investigadora, lleva a cabo una labor de “arqueóloga e ingeniera”. Ha sacado a la luz nuevos datos y ha encauzado de manera razonada el inmenso caudal bibliográfico que existe sobre el tema. “El flamenco es tan complejo que necesita aportes de todas las disciplinas”. Y ha sido escrito y descrito principalmente por hombres. La mujer se ha visto desplazada, remarcó Francisco. “Por eso cuantas más mujeres canten, bailen y toquen mejor. Y cuantas más mujeres investiguen el flamenco también mejor”.

Un momento de la presentación. FOTO: MANU GARCÍA

La novedad de este libro reside en el análisis riguroso, científico, de las relaciones dialógicas que han tenido a lo largo del tiempo el flamenco y la canción española, explicó Francisco. Detrás de esta obra hay muchas horas de lectura y de investigación en archivos. “Flamenco y canción española hunden sus raíces en la noche fecunda del romanticismo español”. Comparten, pues, un mismo marco de referencia, los mismos temas. “Dos realidades que transcurren en paralelo y que se han influido mutuamente”. Francisco Perujo subrayó que hunden su origen referencial en la tonadilla escénica dieciochesca, y son consecuencia de una revalorización de lo popular en el romanticismo. Hay en ambas una influencia del costumbrismo y el majismo… Una sublimación de la Andalucía triste y trágica… El culto por lo popular y su esencial espiritualización… Amor, desamor, tristeza y soledad… La mujer, a veces irracional y pasional, a veces fatal y vengativa… Dos realidades que se encuentran en el teatro.

Según Inés María Luna, este trabajo “para mí es algo más que un estudio académico". "Es el fruto de varias inquietudes: mi interés por la investigación, por la cultura andaluza y, especialmente, por la expresión literaria y artística de la soledad”. El objetivo de la obra ha sido “demostrar que la historia del flamenco no puede hacerse sin la historia de la canción española, y que la canción española habría sido bien distinta sin la influencia del flamenco”. Aunque podemos pensar que son géneros independientes en principio, con sus propias características musicales, “una cosa es Antonio Mairena y otra Conchita Piquer”, luego resulta que Mairena canta canciones de Rafael de León, y Pastora Pavón canta su Manolo Reyes… Cantaores de flamenco que pueden ser considerados intérpretes de la canción española... “Pensemos en las zambras de Manolo Caracol”. Flamenco y canción española son géneros distintos, pero “son disciplinas artísticas que se encuentran íntimamente unidas”. El flamenco está en la canción española, “con sus músicas y su expresión poética”. Y la canción española está en el flamenco. “Se trata de un camino de ida y vuelta que ha generado toda una serie de correspondencias musicales, poéticas y estéticas”.

"Flamenco y canción española" ha sido publicado por la Universidad de Sevilla. FOTO: MANU GARCÍA.

Inés María Luna se detuvo en dos estilos en los que se manifiesta de manera paradigmática esta relación: la zambra orquestada como fruto del camino de ida, del flamenco a la canción española; y el cuplé por bulerías como resultado del camino de vuelta, de la canción al flamenco. Siempre han sido dos estilos difíciles de caracterizar: la zambra como canción aflamencada, según quien la cantara; y el cuplé por bulerías como un pseudoestilo flamenco. El libro parte del siglo XVIII y llega hasta nuestros días, con la revolución de la copla en los años 80. “Aparecen no solo las sintonías, sino también los desencuentros entre flamenco y canción española a lo largo del tiempo”.

Cuando empezó el trabajo, Inés María Luna pretendió analizar las sintonías temáticas “basándome en las correspondencias poéticas de sus letras”. Trataba de ver cómo “el imaginario del flamenco estaba en el mundo de  la canción española”. Por ejemplo, la copla hereda su carácter elegíaco del flamenco. Era un trabajo sobre todo filológico, filosófico y estético: analizar ese simbolismo de la cultura de finales del XIX. Y quería mostrar cómo la canción española, a través del flamenco “se convierte en una nueva canción de soledad”. Todo esto aparece en la segunda parte del libro.  Pero Inés vio que había que desarrollar un marco histórico, un contexto que explicara cómo tienen lugar esas influencias, las causas, los protagonistas, los músicos, los letristas… Tuvo que adentrarse en la historia de la música, del teatro y del cine para explorar todas las correspondencias. Investigó las fuentes primarias: partituras, grabaciones, entrevistas, críticas de espectáculos, cancioneros y programas de mano… Buceó en los archivos de la Biblioteca Nacional, el Centro Andaluz del Flamenco, el Centro de Documentación Musical de Andalucía…

Inés María Luna durante su intervención. FOTO: MANU GARCÍA

“Me dirigí al nacimiento del andalucismo escénico, porque en el siglo XVIII surge una cultura teatral, de sainetes y tonadillas escénicas, muy importantes en Cádiz”. Nace una cultura que va a servir de inspiración tanto al flamenco como a las canciones que van a ser abuelas de la canción española que todos conocemos. Todo esto va a confluir en los cafés cantantes. Inés destacó también la relación de ida y vuelta que hay entre la cultura de autor y la cultura del pueblo, en el siglo XIX y XX. Analiza el surgimiento de la copla andaluza de inspiración krausista, con la estilización y dignificación de lo popular. Mientras en la literatura flamenca se produce una separación de géneros, en los escenarios, en los espectáculos de variedades, hay una fusión.

En la búsqueda de la canción nacional, lo andaluz cobra un gran protagonismo. Así va naciendo esa canción andaluza, orquestada e impregnada de soledad y melancolía. De los años 20 a los 30 se consolida lo flamenco, con la generación del 27, y va surgiendo la canción española. Rafael de León va a representar un papel muy importante, junto con Salvador Valverde y la música de Manuel Quiroga, en la construcción del costumbrismo de la canción andaluza. Este proceso se va a concretar en la zambra. Con Manolo Caracol y Lola Flores el flamenco se expresa a través de otro estilo, la canción española. Y fue una revolución, como se ve en la película “Embrujo”. Simbolismo y modernismo, la mujer caída…

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