En este día reivindicativo de nuestra autonomía andaluza, quería hacer un pequeño homenaje de memoria histórica al municipio de Grazalema. El desastre natural provocado por las borrascas Leonardo y Marta, en toda la provincia de Cádiz y en la sierra gaditana, concretamente en esta localidad, debido a las abundantes lluvias caídas en la misma (580 litros cúbicos por metro cuadrado), los ruidos geológicos y el desconcierto sufrido por la población por el riesgo de posibles corrimientos de tierras, nos han mantenido en alerta a toda Andalucía y a toda España, por la inquietante y desesperada situación de desalojo que han padecido sus 1987 habitantes, propiciado por el temor a peligrosos movimientos sísmicos y por el posible deterioro que pudiera sufrir el terreno de toda la zona, debido entre otras circunstancias, al volumen de agua caído.
Afortunadamente, los habitantes de este municipios han vuelto a sus hogares sanos y salvos, pero en este día tan señalado quería recordar la contribución que hicieron algunos ciudadanos y ciudadanas de este ilustre municipio para mejorar la situación social de nuestra tierra y de todas nuestras gentes en épocas pasadas. Para tal fin, he querido recuperar dos figuras grazalemeñas valientes y cultas de nuestra historia pasada, que han sido una muestra clara del afán de progreso, de cultura, de justicia social y también de lucha protagonizada por los hijos e hijas de esta herida población serrana, azotada, en estos últimos días por la adversidad y por la tristeza.
En esta ocasión, no han sido dos figuras románticas del bandolerismo, sino del activismo social, José Sánchez Rosa e Isabel Barea Rosa, para que sus vecinos y vecinas nunca olviden, la importancia de haber nacido en una tierra de espíritus tan valientes, libres y legendarios.
José Sánchez Rosa1, nació en el año 1864 en el seno de una larga y humilde familia grazalemeña. Se casó con la maestra Ana Villalobos Horrillos en mayo de 1889, también de Grazalema y vivieron en la calle Sierra. Siendo autodidacta, José se destacó desde su niñez por su alta inteligencia y con el paso del tiempos se convirtió en uno de los maestro racionalistas más importantes de Andalucía. En su interés por alfabetizar a los hijos e hijas del campesinado andaluz, fundaría escuelas laicas racionalistas en distintos municipios de nuestra región, ayudado por su esposa y por su hija Paca.
José Sánchez Rosa, también se destacaría como escritor y como líder en el sindicato CNT(AIT). Su fecunda trayectoria lo llevaría a relacionarse con importantes figuras del anarquismo, las ciencias y la cultura, como el insigne gaditano Fermín Salvochea Álvarez; el naturalista oceonógrafo, Odon Buen; el reconocido médico, Pedro Vallinas Martínez, el escritor jerezano José Torralbo Bermejo o la ilustre familia Montseny-Mañe. Tras su terrible asesinato en agosto del año 19362 nos dejó una amplísima obra —entre artículos, novelas, manuales de educación y folletos, etc.—. siendo éste, un gran legado cultural, de lucha social que ha influido enormemente en varías generaciones de trabajadores y trabajadoras de todo el movimiento obrero español y del anarquismo internacional.
He elegido un párrafo de uno de sus famosos folletos llamado, “Por la educación racional gozaremos de los beneficios de las Ciencias y la Libertad”, escrito en el año 1913. En él, se describe la profundidad de su ética, su progresismo (defendiendo la coeducación, la igualdad entre sexo en la Educación) y la altura del pensamiento de este grazalemeño universal:
"(…) El propósito de la enseñanza de referencia es que los niños de ambos sexos tengan idéntica educación; que por semejante manera desenvuelvan la inteligencia, purifiquen el corazón y templen sus voluntades; que la humanidad femenina y masculina se compenetren, desde la infancia, llegando a ser la mujer, no de nombre, sino en realidad de verdad, la compañera del hombre...".
La figura de Isabel Barea Rosa3 aún no ha sido tan reconocida como su coetáneo, y probablemente familiar José Sánchez Rosa, pero fue una de nuestras valientes pioneras del feminismo proletario. Nacida en Grazalema en el año1858, en el seno de una humilde familia jornalera, vivió en esta localidad hasta que, tras contraer matrimonio con Juan Franco Gallardo, se trasladaría a vivir a Jerez de la Frontera —por cuestión de trabajo—, lugar en donde desempeñó una interesante labor de lucha en favor de los derechos de la clase obrera —y especificamente los derechos de las mujeres obreras—, en la primera década del siglo veinte, durante el último periodo histórico de la Restauración borbónica, hasta la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera.
Durante esos años se dedicó a aunar mujeres para la causa obrera y también para la causa femenina, participando muy activamente en mítines junto a personalidades del sindicalismo ugetista (UGT) y cenetista (CNT-AIT); de la política y la enseñanza; escribiendo artículos, impulsando actividades culturales y organizando en Jerez de la Frontera en el año 1918, una gran sociedad de mujeres obreras denominada, La Asociación Femenina, en el seno del movimiento anarcosindicalista.
De sus escritos conservados, he elegido un extracto de uno de sus artículos, denominado A la mujer proletaria, escrito y publicado en la revista Tierra y Libertad, el 5 de mayo de 1913:
(...)“Despierta, mujer proletaria, y une tu grano de arena a la gran obra que preparamos unas cuantas mujeres que no quieren seguir siendo la humilde esclava de ayer, las rebeldes hoy en la palestra donde desafiamos al implacable enemigo. Ayudemos con nuestros esfuerzos, como las galas de la antigua Galía, a nuestros padres, hermanos y compañeros, por una sociedad donde no habrá amos ni criados, explotadores ni explotados, verdugos y víctimas. Una sociedad donde todo será amor, paz y trabajo para todos los humanos: una sociedad más humana y más feliz”.
1. Gutierrez Molina, José L. “ La tiza, la tinta y la palabra. José Sánchez Rosa, maestro y anarquista andaluz. (1864-1936). Editorial Treveris -Libre pensamiento 2005.
2. Fue fusilado en Sevilla, el día 1 de agosto de 1936 por las fuerzas golpistas contra el gobierno democrático de la II República.
3. Almisas Albéndiz, Manuel. “Isabel Barea, la Asociación Femenina de Jerez y las revueltas del hambre”Publicado en la VozdelSur.es el día 30/05/22.
