La joven cantante jerezana, que saltó al mundo de la música gracias a la viralización de un vídeo que compartió su tío, está a punto de acabar su primera gira nacional y tiene en mente su segundo álbum.

"Corre deprisa que el mundo se alarga, que el amor se muere, que el amor se acaba", cantaba Camarón en su tema Rosas pa tu pelo, la canción favorita de Marina, una joven cantante jerezana. Para su madre es Marinita, su hermana la llama Mari... y en el mundo del cante jondo algunos la conocen como 'La sonrisa del flamenco'. Marina García Herrera nace un friolero 14 de noviembre del 95 y se cría en El Pinar entre bailes y chucherías que usaban a modo de micrófonos. "Mi prima, mi hermana y yo siempre hemos sido un grupo, hacíamos nuestras coreografías y todo", relata la joven. Desde pequeña cantaba por su casa alguna letra de Camarón o de La Niña Pastori sujetando el mando mientras contemplaba su reflejo en las vitrinas del salón. Nada más cumplir ocho años ingresa en el Conservatorio de Jerez para aprender a tocar la guitarra clásica y con esa misma edad decide participar como solista en numerosos coros de la ciudad, destacando en un concurso de villancicos. Es más tarde, al cumplir la mayoría de edad, cuando su vida da una pirueta completa.

En agosto de 2014 su tío tuvo la genial idea colgar en Facebook un vídeo de ella cantando mientras ambos esperaban en el casting de Juego de Tronosen Osuna. Su espontánea actuación se viralizó de tal manera que a las pocas semanas una 'horda' de productores llamaron a su puerta. Por aquel entonces Marina comenzaba su grado universitario de Educación Infantil en Puerto Real. No obstante, comparte que solo termina el primer cuatrimestre para entregarse de lleno al cante. "Llegó un momento en que no podía continuar con las clases, que faltaba por entrevistas con más y más productores. La gente te dice: Tú estudia, que tú puedes. Habrá gente que pueda compaginar ambas cosas, pero yo no puedo porque mi condición tampoco me lo permite", cuenta, a lo que admite entre risas: "Soy una persona más flojilla cuando algo no me gusta".

Dice que no encontró motivación en sus estudios, que la música le llamó, le atraía y le canturreaba al oído "ven y déjalo todo". Y eso hizo. Entre tantos productores, escoge a Manuel Ruiz, Queco, un cantaor y guitarrista cordobés -productor de numerosos éxitos como el Aserejé de Las Ketchup-, para emprender una vida dedicada, en su totalidad, a la música profesional. "Este sueño... mi sueño", consigue pronunciar mientras busca las palabras. "Veo que se está haciendo realidad", consigue finalizar. A día de hoy Marina vive en un sueño, en el sueño que tantas veces ha imaginado cuando estaba dormida y despierta. En menos de dos años ha pasado de cantar mientras "echaba el ratito con los amigos" en los tabancos, a compartir escenario con Parrita, uno de sus grandes ídolos.Desde septiembre de 2016 reside en Madrid con su hermana. Cada mañana se levanta a eso de las diez, se toma su "buena tostá y el Cola Cao" para comenzar el día con energía. Si bien destaca que abandona la Universidad, la música le obliga a formarse en baile, piano e inglés. "También recibo por Skype unas clases de foniatría -tratamiento de la voz- con una mujer que me recomendó Queco. Se ha vuelto imprescindible para mí, se nota muchísimo la evolución. Hacemos ejercicios para cuidarme las cuerdas vocales y para que estén fuertes y así no quedarme ronca", explica. Una vez que concluye su amplio espectro de clases, comienza el cante. 

En estos momentos, Marina se encuentra de gira por el lanzamiento de su primer álbum, Desde la frontera, actuando en diferentes puntos del país. Ha pisado las tablas de salas de Barcelona, Valencia, Sevilla, Madrid, Elche, Valladolid, Málaga, Granada y Almería, entre otras muchas. Y por ahora, su última actuación será el 8 de abril en la mítica Joy Eslava de Madrid. La joven no frena, y algunos medios la conciben como "el fenómeno Marina" después del boom que tuvo en redes sociales. El éxito de esta cantante jerezana ha sido tan elevado que incluso ha ganado el premio Radiolé a la mejor artista revelación del año 2016. De cara al futuro, Marina tiene en mente, de nuevo junto a Queco, publicar un segundo disco en el que no faltará la pasión, el toque de la guitarra flamenca y los sonidos populares de los temas del productor cordobés. Por último, confiesa que si pudiera escoger a un artista con el que compartir escenario, sería aquel que se dejó la piel en Chapín en julio del año pasado, un tal Alejandro Sanz. 

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