En vacaciones, ¿usted es de los de novelón o más bien se decanta por los libros de relatos? Sí... parecen las dos mejores opciones, no la novelita 'modo 222 páginas' con tipo de letra hermoso, que palidece ante la posibilidad de tener tiempo y enrocarse en una novela de 600 paginones o un buen libro de relatos, que siempre ofrece el plus de que cada rato empiezas algo nuevo, no tienes que entrar en un argumento denso, en subtramas, en "quién leche era este personaje"... y así te levantas a por otro vinito o a por más aceitunas cada rato sin mayor dificultad...
Pues esa es la opción que hemos elegido para esta Semana Santa, que sea un tiempo abiertamente de cuentistas. Ahí va una selección de cuatro títulos que este cronista se ha leído en lo poco que va de año, tres de ellos me han gustado y uno me ha parecido lo suficientemente friki como para recomendarlo a algún lector hardcore...
Resultado final
Bueno, lo último de Don Winslow, Resultado Final, es estupendo, todas, las seis historias, aunque tres son excepcionales. Propiamente son cinco relatos y una novelita de cien páginas. Creo que hace unos meses Winslow dijo que no iba a publicar más, pero ahora mismo no tengo delante la cita y no sé si se refería a novelas o en general. De hecho, la publicación de estos relatos me genera también dudas porque tampoco es lo mismo publicar que escribir... que lo mismo tenía estas historias por ahí en cajón, que, es cierto, algunas de ellas están ambientadas hace años. A los lectores de Winslow no hay que darles muchos detalles, si es que sale de nuevo hasta la Patrulla del Amanecer, ¡la hermandad surfera! Diálogos desternillantes de mafiosos, cómo apañártelas para beber los domingos en Rhode Island (las cosas de los puritanos), qué pasa si eres un 'white boy' al que adopta una hermandad de presos negros para hacerle llevadero el trullo (y sus consecuencias)... Vaya, temas con los que una IA un poco rodada te hace un guion cinematográfico en un plis plas. El estupendo relato Código 101, del anterior libro de relatos Rotos, es la última peli a partir de Winslow, pero aquí hay también material de sobra...
Mi vida querida
Alice Munro es una estupenda escritora de relatos. A esta canadiensa le dieron el Nobel en 2013 y murió hace poco, hará un par de años. En el interin de su óbito hacia acá, digamos que su memoria –la memoria sobre ella, queremos decir– ha sido objeto de críticas por esta ola de puritanismo que nos invade, después de que un biógrafo dijera que no publicó un caso de abusos de su marido a una hija de ella anterior a la relación, asunto que conocía y sobre el que, al parecer, no hizo nada... que oye, que total, hay que tenerlos cuadrados para no publicarlo y luego ir y decirlo... No sé, está claro que juzgar en conjunto vida y obra de las personas no trae al final nada bueno y que todos tenemos que ser paladines de la justicia y seres de luz y no gente débil o enamorada de quien no se debe o quién sabe... En Mi vida querida, el volumen que nos ocupa, es evidente que hay mucho de la propia Munro, más que en otros libros, pero hay que recordar que estamos ante una autora que ha definido la autobigrafía como un asunto "más de forma que de contenido", así que... No suele haber 'superwoman' en los relatos de Munro, qué le vamos a hacer... eso sí, el dolor, la duda y el bloqueo también a veces ceden sitio a un finísimo sentido del humor, de esos que dices "no, no... espera, que sí, que lo va a hacer...". Y allí lleva y hace tomar decisiones insospechadas a sus personajes que son las que sostienen el relato. Más que recomendable.
Ríndete
¿Hablamos de fínísimo sentido del humor? En eso está trabajando Simon Rich, cada vez más escritor que guionista. Seguro que los adictos a las series se acuerdan de Hombre busca mujer... pues eso. Rich, con poco más de 40 años, está dejando de ser un chico y empieza a olvidarse de la exageración y la astracanada (término que, damos por supuesto, no se utiliza mucho en NYC). En Ríndete se ve cómo va a más, y mejor, cada vez escribe más fino, ya no hace falta que alguien tenga de novia a Adolf Hitler para provocar (él es judio), es mejor, dónde va a poner, con los dos últimos relatos La gran oportunidad y El regalo, en los que el autor se desliza hacia la paradoja y el rascado de cabeza (de los lectores) en vez del humor escacharrante marca de la casa. Lo mejor de Rich está por llegar...
Cuentos atados a la pata de un lobo
Y nos vamos con Angélica Liddell, escritora pero, sobre todo, actriz creadora, muy ligada a la performance. Cuentos atados a la pata de un lobo es una colección de relatos que ya, desde el título, no engaña a nadie. Relatos de lo atroz, de lo salvaje, son cuentos de terror en lo grotesco, nada de escalofrío recorriendo la espalda. No es lectura fácil de digerir, advertidos quedan, insisto, los que se suman gustosos en cuanto leen la palabra terror, pero es una propuesta extrema que no dejara indiferente a nadie, en el sentido exacto de la frase...
(A modo de coda). Estaba este artículo a punto de entregarse cuando nos enteramos de que Páginas de Espuma acaba de sacar una edición, bajo el título de Cuentos Completos, de todo Nikolái Gógol. Precisamente hace poco eché un vistazo a la antología que este sello editorial ha sacado hace unas semanas de Ray Bradbury y está estupendamente editado. Pues hala, ahí tienen a uno de los grandes cuentista en lengua rusa (era ucraniano). A disfrutar de la novelita Tarás Bulba y el antológico relato El Capote, entre estas 800 páginas largas...
