"La cultura sufre lo mismo en todas partes"

El mexicano Fernando de la Mora, uno de los tenores más prestigiosos del mundo, y el jerezano Ismael Jordi, cantante lírico con una carrera meteórica, comparten escenario en el Tío Pepe Festival con 'México lindo y querido', una selección del cancionero popular del país azteca bajo la batuta del maestro Rodrigo Macías

Ismael Jordi y Fernando de la Mora, en un momento del ensayo del espectáculo 'México lindo y querido'. FOTO: JUAN CARLOS TORO.
Ismael Jordi y Fernando de la Mora, en un momento del ensayo del espectáculo 'México lindo y querido'. FOTO: JUAN CARLOS TORO.

Nadie diría al escucharles juguetear con sus voces al son de la Malagueña salerosa que dos de los más grandes tenores del panorama lírico internacional no hubiesen cantado juntos antes. Cuando hacen una parada y se palpa la complicidad que en apenas unos días han alcanzado, todo se entiende mejor. Fernando de la Mora (Ciudad de México, 1958) e Ismael Jordi (Jerez, 1973) ultiman los preparativos del que será un recital único: México lindo y querido. Un concierto, este próximo lunes 13 de agosto dentro del V Tío Pepe Festival, en el que ambos artistas pondrán sus gargantas, bajo la batuta del maestro azteca Rodrigo Macías, al servicio de una selecta recopilación del cancionero popular mexicano. Composiciones tan emblemáticas como Bésame mucho, Solamente una vez, Noche de ronda, Quién será...

Porque ambos cantantes, aparte de ser grandes maestros del repertorio lírico, atesoran una sorprendente capacidad innata para adaptar sus registros y tesituras de voz a la canción popular. En el programa, en esta ocasión, no faltarán los grandes éxitos de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Armando Manzanero y María Greever, junto a conocidísimas páginas de operetas como El cantor de México. “Yo diría que la química está siendo demasiada buena. Llevamos dos días de ensayos, dejamos todo redondito y es un gozo por la buena música…”, afirma De la Mora, a lo que rápidamente Jordi, risueño, le interrumpe: “La química… demasiado buena, demasiado buena. Estamos demasiado relajados, pero muy contentos”.

El tenor mexicano, el más prestigioso en un país de grandes tenores, puntualiza sobre su compañero: “Me encanta el sentido de cómo él se acerca a la música popular, fina, con un compromiso no de apantallar con la voz, sino de acariciar las canciones, de decir las cosas… el que tiene voz la tiene, a eso nos dedicamos, somos cantantes de ópera, pero acercarnos a esta música de esta forma es lo que hace diferente a este concierto, que es pura música mexicana”.

El cantante jerezano, que opina que la garganta es como el palo cortao, “cuanto más viejo, mejor”, abrirá temporada en el Teatro Real de Madrid, después de casi veinte años de carrera meteórica que le ha llevado a teatros como el Covent Garden de Londres, Ópera de París, Viena, Amstedam, Zurich, o el Liceo de Barcelona. Antes de reanudar su agitada agenda internacional de recitales, confiesa que se está dedicando a disfrutar de compartir escenario con De la Mora. “Es maravilloso, estoy encantado de estar con Fernando y de ver cómo es feliz haciendo lo que le gusta, haciendo esta música de ellos, que llevan en la sangre, pero que es una música que yo también he escuchado desde siempre, porque mi padre compraba los discos de Vicente Fernández cuando yo tenía cuatro o cinco años… y amo esta música que canto desde niño, aunque entonces me daba mucha vergüenza”. Aquí, se para y alza la voz: “Voy a navegar, voy a navegar… esa era mi canción para decir aquí estoy yo, y la verdad que estoy muy feliz de participar en este concierto porque siempre en la ópera somos más cuadriculados y hay menos momentos de disfrute”.

https://www.youtube.com/watch?v=pmzmNpxoTNo

Hablar de Fernando de la Mora es hablar del cantor de México. Hace diez años pisó el Teatro Villamarta para cantar La Boheme y en este regreso asegura “estar encantado de la vida por compartir concierto con este tenorazo”. “He seguido sus pasos, ha tenido una carrera meteórica, en los teatros más importantes del mundo, y tiene todos mis respetos porque es un tenorazo”, apunta sobre Jordi, de quien destaca su facultad para adentrarse en otros registros fuera de la lírica. “Si llevaras a Ismael a cantar a México, en este proceso estaría verdaderamente como pez en el agua y la gente lo recibiría como algo muy cotidiano, no sería algo raro, sería como un mexicano de allá”.

Realmente Jordi esta acostumbrado a este tipo de retos que se salen de su repertorio habitual. Hace ya dos años, también en el Tío Pepe Festival, compartió escenario con el cantaor David Lagos, enfrentándose también a la adaptación de su voz a otros géneros y repertorios. Él mismo se lo cuenta a Fernando: “Aquello estuvo precioso… tendrías que conocer a David, es un estudioso del cante flamenco, ortodoxo, espectacular David…” Y le pregunta De la Mora: “¿Tenor?” Y responde Jordi: “Sí, voz tenoril, voz tenoril… Cantamos Adiós Granada… eso es una media granaína, que es un palo del flamenco, y él cantaba una parte a su forma flamenca y yo a mi forma lírica, quedó precioso, lo hicimos hace dos años… con unos arreglos maravillosos”.

El artista jerezano, meticuloso en la selección de sus papeles, no oculta en cambio que le va la marcha al saltar de un género a otro, siempre con especial predilección por la música popular y, especialmente, el flamenco. "Es maravilloso salir de la ópera y profundizar en este tipo de música”, dice. Y añade De la Mora: “No todos los tenores tienen esta capacidad, esta naturalidad con la música popular, eso no se encuentra todos los días. Grandes tenores no tienen esta facilidad para hacer esta música, e Ismael es un grandísimo cantante y tiene una musicalidad natural".

Como argamasa entre ambos, Rodrigo Macías, actual director de la Orquesta Sinfónica del Estado de México —la más importante del país—, y que en esta ocasión dirigirá a medio centenar de músicos de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Almería

Como argamasa entre ambos, Rodrigo Macías, actual director de la Orquesta Sinfónica del Estado de México —la más importante del país—, y que en esta ocasión dirigirá a medio centenar de músicos de la Orquesta Sinfónica Ciudad de Almería. “Es excepcional trabajar con ambos: a Fernando lo conozco muy bien, tengo la fortuna de haber trabajado con él, y si México es un país de grandes tenores, él es el tenor de México, es de los poquísimos que ha logrado una gran carrera tanto en lo operístico como en la canción popular; y con Ismael tengo la misma sensación, no canta la música popular como ópera, tienen esta facultad”, explica.

Después de expresar su emoción por poder dirigir a la orquesta almeriense en este concierto, Macías entiende como “un gran acierto” que el festival que organiza Bodegas González Byass “reserve un espacio a estas músicas, con el hijo pródigo de Jerez y el gran acervo de la música popular mexicana”. Sobre el director de orquesta, De la Mora no puede evitar señalar que “es uno de los mejores directores de orquesta mexicanos de todos los tiempo, y es un privilegio que él esté aquí porque es una garantía para el espectáculo, para hacer esto con una gran responsabilidad. Le damos una categoría muy especial al concierto con él”.

La ópera, una música del pueblo

Sea como fuere, si algo ha caracterizado siempre a la ópera es su origen y su esencia popular, lejos de las visiones que hoy en día la identifican como un divertimento para élites. De la Mora cree que hablar de eso es hablar de un tema "neurálgico" porque "a la ópera se le llama música clásica y nunca lo fue. Era el motivo para que el pueblo se juntara, que fuera a los teatros, y eso se cantaba dentro de los teatros. Cuando empieza la ópera a hacerse famosa, en el siglo XVI aproximadamente, era popular, era la música popular, y eso hacía que en los quioscos de los pueblos y ciudades importantes de Europa de repente los tenores y sopranos cantaran".

Otro momento del ensayo. FOTO: JUAN CARLOS TORO.

Las primeras grabaciones fonográficas fueron arias de Enrico Caruso, “que eran de él y no eran de él”, pero era lo que se oía en los teatros y en los salones de las casas. “De alguna forma, no es cuestión de perderle el respeto a esta música, sino invitarla a tu gusto y hacer que la gente no deje de escuchar la música popular que escucha, permitiéndole que descubra otros estilos. Ahora con internet tienes a la mano herramientas para acercarte a cualquier tipo de música”. Eso sí, también es importante el apoyo de las instituciones y administraciones públicas por acercar estos géneros musicales. Para Ismael Jordi, “la cultura parece que es la oveja negra de la familia”, mientras que Fernando de la Mora opina, respecto a cómo trata la cultura su país, que ésta “sufre lo mismo en todas partes”.

De alguna manera, México lindo y querido sube a escena a dos tenores cantando música popular, que en el fondo es hacer lo que habitualmente hacen en las casas de ópera más importantes del planeta. "Creo que toda esta música que se minusvalora por ser popular, como si fuera la mala, en realidad acerca mucho a las personas que habitualmente no van a la ópera, y un concierto como este las acerca”, sostiene Jordi. Y añade su colega mexicano: “Si solo escuchas música en la radio, tienes una cierta cultura, pero te estás perdiendo otras cosas. Siento que de alguna forma la cultura, como la educación, son herramientas que edifican el espíritu de los pueblos, de las personas, pero son prácticamente invisibles, porque van creciendo poco a poco en el alma de la gente, y con largos periodos es cuando se nota. Cuando a la juventud se le introduce en una educación intensiva, cuatro años en una universidad, su percepción cambia, de lo bueno y lo malo, de la información que recibe…”. Y zanja: “Hay que probar de todo, no hay que ser obtusos. El jamón ibérico es lo mejor que hay en la tierra, aunque haya un prosciutto italiano que esté muy bien”. Cómplices, finalizando el ensayo, el tenor jerezano le espeta: “Me está entrando un hambre…”.

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