Con motivo de la beatificación de Don Bosco, cuyo decreto fue promulgado por Pio XI, el 2 de junio de 1929; el Director de las Escuelas Salesianas de Cádiz D. Modesto Jiménez, erigió, mediante donativos de antiguos alumnos y simpatizantes, el monumento a San Juan Bosco que ahora se contempla ante la entrada de las mismas.

El grupo escultórico es de origen italiano estaba destinado para una casa Salesiana recién inaugurada en Iberoamérica, en concreto a la Casa de León XIII en Bogotá, Colombia.
No podemos afirmar la razón por la que el grupo escultórico permanecía en el muelle de Cádiz: para unos fue la falta de medios económicos para sufragar su traslado a ultramar, para otros los problemas políticos internos de aquella república sudamericana. De tal oportunidad se valió el Director del Colegio, que logró adquirirlo y trasladarlo del muelle a la ciudad donde llevaba depositado desde el 1 de abril de 1931.
La escultura se trasladó a la escuela el 14 de diciembre de 1931, después de los correspondientes permisos aduaneros y de que los gastos de su estancia en el muelle fuesen exonerados.
Fue inaugurado el 27 de diciembre de 1931. A la ceremonia no asistió ninguna autoridad civil ni militar, la implantación de la 2º República, en su Constitución laica, con una absoluta separación de la Iglesia y el Estado, así como, el ambiente anticlerical, hicieron que el monumento se erigiese al final del paseo Don Bosco, que estaba en el interior del colegio y que unía su entrada principal con la avenida Ana de Viya. A pesar de ello, acudieron más de tres mil niños de colegios religiosos de la ciudad y de escuelas nacionales, a los que se obsequió con una exquisita merienda, más de cinco mil asistentes.

El grupo escultórico, de mármol blanco de Carrara, de estilo realista, con un peso de 1940 kg, realizado con una textura pulida, con abundantes claroscuros y que, gracias a las posturas de las figuras y la relación entre ellas, transmite una sensación dinámica.
Se apoya sobre un basamento. sobrio y elegante, realizado en piedra gris con sobria decoración geométrica, de planta cuadrangular y que se amplía en la parte inferior en un escalón inclinado en los cuatro lados y horizontal en los vértices curvos, en que se combinan los paños pulidos, en su mayoría, con los rugosos más escasos y estrechos, diseñado por el arquitecto provincial Sr. Hidalgo, que donó el proyecto y en el que se grabó en vesales:
CADIZ, AL BEATO J. BOSCO. AÑO 1931
En la base de la estatua pueden leerse, con letras menudas inscritas, los datos relativos al escultor, origen y fecha de ejecución
G. CELLINI. TORINO. MCMXXXI

El santo se representa vestido con sotana y esclavina, detrás de dos figuras: un joven estudiante a su derecha de frente, con las piernas en contraposto, y la mirada suavemente inclinada hacia el cielo, vestido con pantalón y chaqueta con un libro abierto entre las manos; la mano derecha del Santo se apoya en el hombro derecho del estudiante; la otra figura, es un joven aprendiz, con los dos pies firmemente apoyados sobre el basamento, situado en diagonal con la figura del Santo, permite dirigir la atención hacia él y aparece vestido con bata de trabajo de taller, cogiendo con la mano izquierda una maza apoyada en el basamento, mientras su mano derecha se apoya en la de Don Bosco situada a la altura del corazón. La mirada sonriente de ambos personajes y las manos son elementos que permiten establecer la relación entre ambas figuras.

Su autor Gaetano Cellini (Rávena, 1875 - Turín, 1937) es un escultor y pintor italiano. En basamento de la obra, se indica la autoría de la misma, realizado en 1931.
Este autor realizó también el monumento de bronce en el frontal a la Basílica de María Auxiliadora en Turín, después de ser elegido su proyecto entre los 62, presentados por 59 artistas, en un concurso público en 1913; la I Guerra Mundial, hizo que la inauguración se pospusiese hasta 1920.


En 1934 este autor ejecutó una obra exactamente igual para la Casa Salesiana de León XIII en Bogotá. Las fechas, la firma en el basamento, las similitudes entre la obra ubicada en Bogotá y la de Cádiz, nos llevan a afirmar que ambas son del mismo autor

Se trata del segundo monumento erigido al fundador de los Salesianos en España. El primero se erigió en Barcelona, en 1886, en la finca Martí Codolar, mandó erigir un monumento megalítico, un trilito. El conjunto escultórico de Cádiz, es el primer monumento figurativo, erigido en España.
La expansión y urbanización del Polígono de San José, llevada a cabo en los años 60, con la construcción de edificios de viviendas y oficinas, zonas ajardinadas y peatonales, realizada sobre terrenos de la escuela salesiana, mediante un proceso de expropiación, provocó que el paseo Don Bosco desapareciese y que el monumento quedase ubicado en el centro de la actual avenida de María Auxiliadora, convirtiéndose en punto de encuentro para chicos y chicas.

El monumento se ha convertido en la imagen de la escuela, representada en fotografías, tarjetas postales…, es la representación más significativa de la misma, de tal manera que en la Sala Ana de Viya está presente este icono un óleo sobre lienzo de gran tamaño de 135x195 cm; pintado en 2021, por Pina Mata, en que aparece este conjunto escultórico.


