El granadino Cristóbal Ortega afrontará en unos meses su segunda Bienal de Flamenco, la número 19, tras empezar a dejar su impronta en 2014. Estos días acude al Festival para celebrar su 20 aniversario y la coproducción de lo nuevo de Yerbabuena. 

Con más presupuesto que la primera edición a su cargo (de 1,4 a 1,6 millones de euros), el granadino Cristóbal Ortega afronta en unos meses la celebración de la 19 Bienal de Flamenco de Sevilla 2016, el viejo tótem de los festivales jondos del mundo al que, poco a poco, quiere ir revitalizando. Después de presentar hace un mes los 66 espectáculos que llenan de contenido los 25 días de certamen, entre el 8 de septiembre y el 2 de octubre, su máximo responsable recala en la ciudad para celebrar el 20 cumpleaños del Festival de Jerez. Una panorámica anual sobre el baile flamenco y la danza española en la que el proyecto que dirige participa este año activamente con la coproducción de su espectáculo inaugural, Apariencias, de la compañía de Eva Yerbabuena. Este montaje tendrá su estreno absoluto en Jerez, en una muestra con escasa obsesión por las puestas de largo de los trabajos, y podrá verse a la vuelta de agosto en Sevilla. “Valoro todo esto muy positivamente. Jerez 20 años, Bienal 19 años. Es como un joven de 20 o 19 años, que está en una plenitud que le da ganas de hacer muchas cosas. Creo que esta iniciativa de coproducir entre diferentes festivales a nivel nacional, como en este caso es el Festival de Jerez, Festival de Música y Danza de Granada, y Bienal de Flamenco con una artista como es Eva Yerbabuena, que lleva mucho tiempo ocupando la programación de los principales teatros del mundo y de los principales festivales, es una apuesta firme por el flamenco y para que los festivales ayuden a los procesos creativos y a la consolidación del flamenco y de sus grandes figuras”.

Después de una primera aproximación en 2014 al modelo de Bienal que persigue, Ortega lo tiene claro: "La clave son las sinergias entre festivales". Asiduo de la muestra jerezana "desde pequeñito", bromea casi sin exagerar, puesto que antes que afrontar su responsabilidad actual fue director de producción en la compañía de Yerbabuena, con la que por ejemplo también estrenó en Jerez en 2009 el montaje Lluvia, asegura que en esta ciudad "vengo a mi casa" y en el Villamarta, "igual: con Isamay (Benavente, directora del Festival), Antonio (Heredia), Nuria (López) -ambos del departamento de comunicación-... en definitiva, con todo el equipo". Porque según mantiene, "el Festival se mira en el trabajo que nosotros hacemos en Bienal de Flamenco y nosotros nos miramos en el trabajo que hace el Festival de Jerez. Es el momento de unirnos, de juntarnos y de seguir promocionando el flamenco". A lo que añade: "Isamay y yo hablamos con frecuencia para ver las líneas estratégicas, y los departamentos de comunicación y promoción de ambos festivales trabajan en conjunto. Creo que hay que dejarse de si Jerez o Sevilla: Jerez, Sevilla, Granada, Madrid, Washington, Minnessota, Canadá… Esa es la clave, buscar esas sinergias entre festivales, apoyarnos, porque al fin y al cabo el resultado final será positivo para los que hacen el Festival de Jerez y los que hacen la Bienal, que son los artistas". En esta edición de ambos prestigiosos certámenes, no solo se han tendido puentes para coproducir lo nuevo de Eva, también el montaje dedicado a Julio Romero de Torres, de Úrsula y Tamara López, y Leonor Leal, y el del bailaor onubense El Choro estarán presentes en los carteles de Jerez y Sevilla.

"En mi primera Bienal cambiamos el pulso a su historia, implicando más a la calle, que el sevillano la viviera más"

Toca reinventarse tras el seísmo de la crisis y la recesión. "En tiempo de crisis hay que reinventarse, nosotros tenemos muy clara la convivencia con otros festivales. Ya en el 2014 hicimos una gira de presentaciones de la Bienal por España y por el mundo, y ahora simplemente estamos poniéndonos a trabajar con festivales que ya programan flamenco con ciclos específico: Barcelona con el Mercado de las Flores; la BBK en Bilbao… y de repente nos convertimos en una plataforma en torno a festivales en donde promocionar la Bienal y a los artistas flamencos. Tenemos que reinventarnos y con el esfuerzo de todos estamos consiguiendo salir airosos de esta situación en la que es importante que los festivales sigan creciendo. Fíjate en la buena noticia de que el problema administrativo que tenía Villamarta se haya resuelto, es maravilloso. Por ello, a pesar de los pesares, "el flamenco está viviendo un momento de bulerías. O utilizando también un palo de esta provincia: de bulerías y alegrías. Siempre con esa base de seguiriya o soleá, pero creo que estamos en un buen momento".

¿Cómo afronta su segunda Bienal? "En la primera fue como cuando tienes el primer hijo, estás deseando de verle la carita, fue un gran esfuerzo el que llevamos a cabo, y creo que fue una Bienal en la que hicimos cambiar el pulso a su propia historia, implicando más a la calle, haciendo más presencia en la ciudad, que el sevillano la viviera más, capitalizando acciones previa Bienal para generar las expectativas que provoca esta muestra. En un festival que dura 25 días, donde ya el pasado 4 de febrero presentamos 66 espectáculos, hace que haya cabida para todo lo que es el panorama de lo que se está produciendo en la creación artística del flamenco, apostando por jóvenes, por artistas consolidados, y apostando por artistas en una etapa de madurez pero que hay que aprovechar su maestría porque mientras estén con nosotros son escuela". Al mismo tiempo, desgrana Ortega, "seguimos potenciando la generación de nuevos públicos a través de proyectos como la Bienal va a la escuela, o proyectos integradores, para hacer de ella un proyecto de ciudad y un proyecto para todos".

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído