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El género andaluz ha contado con ilustres ejemplos desde el origen de su historia. Poetas, novelistas o autores teatrales siguen en boca de todos o en forma de libro en las estanterías de los hogares. Francisco García Duarte es un enamorado del andaluz en todas sus facetas. Nacido en El Padul, municipio del granadino Valle de Lecrín, ha dedicado gran parte de su vida al estudio de los rasgos andaluces en las miles de obras existentes.

Como investigador de la historia de Andalucía, su gran pasión desde muy joven, ha participado en diferentes congresos sobre el andalucismo histórico, donde ha presentado comunicaciones sobre temas, centrando su interés en la lengua y cultura andaluza, además de las señas de identidad que caracterizan al pueblo andaluz.

El Ateneo de Jerez, acoge mañana a las 20 horas, la presentación de La literatura en andaluz, es un ejemplo literario de este autor, en el que recoge su más sentido homenaje a la cultura andaluza y a su riqueza léxica. Aunque muchos intenten afirmar continuamente la creencia, de que hablar en andaluz carece de prestigio social o de que escribirlo constituye una atrocidad propia de radicales y merecedora de castigo, la defensa que hace Francisco García Duarte, rebate algunas de estas aseveraciones, principalmente aquella de que en andaluz nunca se ha escrito, con ejemplos de ilustres autores como Juan Ramón Jiménez o Álvarez de Sotomayor.

¿Por qué razón decidió lanzarse a escribir este libro?

-Desde el origen de su historia, el género andaluz ha contado con ilustres representantes en diferentes géneros. Soy presidente de la Sociedad para el Estudio del Andaluz (ZEA), una asociación que se dedica al estudio del andaluz y su cultura. Allí solemos hacer eventos de comunicación o congresos. El andaluz goza de una gran riqueza cultural, y a lo largo de su historia literaria, he ido guardando documentos y estudiando a autores andaluces. En este libro hago un homenaje y una defensa al lenguaje andaluz.

¿Qué puede encontrar el lector en esta obra?

-Básicamente, todo lo que he ido encontrando a lo largo de ocho años de estudio. Autores andaluces donde a través de la poesía, la literatura o la zarzuela han ejemplificado la riqueza del lenguaje. He añadido parte de la biografía de algunos ilustres ejemplos incluyendo un rasgo gráfico o literario de ellos. Es una antología de autores, que han usado diferentes maneras de representación del habla andaluza. Cada uno lo ha hecho a su manera porque no hay una reglamentación ortográfica del andaluz. Hay de todo en este libro, desde pasajes de Juan Ramón Jiménez, Antonio Quintero o José María Pemán entre otros. En el siglo XIX por ejemplo el andaluz se usaba principalmente en la comedia, o a la hora de hacer un sainete.

Hablando de comedia ¿Aún se sigue etiquetando al andaluz con la gracia?

 -Desgraciadamente sí. El habla andaluz cuenta con poco prestigio social. Aunque nuestro Estatuto de Autonomía hable muy bien de él, el lenguaje andaluz no tiene el prestigio social que merece. Tenemos ejemplos clarísimos en los medios de comunicación, donde a pesar de que haya un libro de estilo que defienda el lenguaje, al final a los locutores o periodistas se les pide que se hable en un correcto castellano, por lo tanto se contradice lo que dice el Estatuto. Desafortunadamente, el andaluz sigue siendo el chistoso o la persona inculta pero esto se debe a que no ha habido voluntad política ni antes ni ahora.

Su obra es una defensa y un homenaje al habla andaluza

-Sí. Es uno de los temas que reivindico en este libro. La gente desconoce que ha habido mucha literatura en andaluz. Rodríguez de Marín por ejemplo recopilaba textos andaluces. Cuando lo hacía, encontraba un lenguaje oral pero no podía escribirlo en castellano. Deberían haberse creado unas normas para escribir en andaluz. Hay que seguir otros ejemplos como el Bable de Asturias, pero aquí en Andalucía no se ha reglamentado la norma, ni tampoco se le ha dado un prestigio. Una de las consecuencias de esto la podemos ver en los colegios cuando los niños hablan y no se les distingue el andaluz del castellano, simplemente se les indica que eso está mal dicho.

¿Es una de las causas la educación escolar?

-Una de muchas. Los maestros aunque tengan aunque tengan interés en diferenciar una cosa de otra, no pueden hacerlo porque en nuestro lenguaje no hay unas normas que reglamenten su uso. Por lo tanto, cuando un alumno dice una frase en andaluz, se tiende a decir que suena vulgar. Por esto el maestro no puede llegar más allá, se corrige constantemente al niño pero ya no solo en el colegio, sino también en los medios de comunicación. Al final lo que queda es el habla castellana. En la ZEA, estamos intentando crear unas normas ortográficas del andaluz.

De todos los autores que ha estudiado ¿Cuál es el ejemplo más claro del lenguaje andaluz?

-Hay muchos, pero el que más lo ha usado ha sido Álvarez de Sotomayor, un literato almeriense que ha escrito muchos poemas. Tenemos una amplia lista de autores que han usado el andaluz en sus obras literarias.

Sobre el autor:

Borja García Tejero

Borja García Tejero

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