Entrevista_00012-e1395945421100.jpg
Entrevista_00012-e1395945421100.jpg

"¿Dalí, Picasso... o Ragel?" Cuando Juan José López y su socio Olmo Romero, creadores de la productora Volumétrica 3D, encontraron la forma de pasar cuadros a tres dimensiones se encontraron en esta tesitura. Y finalmente se decidieron por el pintor jerezano. ¿Por qué? "A mí personalmente me gusta mucho Ragel, tiene una pintura bastante llamativa y sorprendente, y esas atmósferas que crea en sus pinturas queda particularmente bien en el 3D", explica López. Este joven jerezano cuenta que oyó hablar por primera vez de Ragel de pequeño, cuando su abuelo le contó una historia que lo dejó fascinado: "Mi abuelo lo conoció accidentalmente en un tabanco y sin querer le tiró la copa. Para compensarle, le invitó a una y Ragel le hizo un dibujo en una cuartilla: un torero dando un pase de pecho. Cuando estaba acabando el dibujo, se quedó sin punta en el lápiz, lo afiló con una pequeña navaja y se cortó en el dedo sin querer. Entonces, en un momento de genialidad absoluta, pintó con su propia sangre el capote y la sangre del toro".

La muestra Carlos González Ragel 3D: arte en los huesos, compuesta por 40 lienzos en 3D y cinco pantallas de televisión 3D que muestran otros 29 cuadros, y que estará en Los Claustros de Santo Domingo hasta el próximo 6 de abril, está teniendo una gran acogida. "Sobre todo los fines de semana está viniendo bastante gente, personas de todas las edades, aunque sobre todo gente mayor, que conocían a Ragel, su pintura y tenían algún tipo de relación con él", cuenta López, a quien le fascina que la exposición le guste "tanto a personas de 70 años como de 8". La primera reacción del público siempre es de sorpresa. "Hace poco nos visitó un colegio y los profesores se quedaron asombrados de la reacción de los niños. Es una exposición totalmente interactiva, hay gente a la que le gusta ver los cuadros a un paso, otros más lejos... el balance está siendo bastante positivo".

Esta exposición, la primera en España que se realiza en tres dimensiones, ha supuesto muchos meses de trabajo a sus creadores. "Desde que tuvimos la idea hasta que conseguimos llevarla a cabo pasó un año y medio". Los primeros seis meses los dedicaron a estudiar la forma de pasar los cuadros de 2D a 3D y luego, tras contactar con la familia de Ragel y seleccionar los cuadros que formarían parte de la muestra, se pusieron manos a la obra. Cada cuadro requiere entre tres y cuatro días de trabajo, ya que el proceso de conversión "es bastante complejo", explica López. Gracias a un software de creación propia empiezan a estudiar qué partes del cuadro "podrían estar delante y cuales detrás". Luego es cuestión "de ir jugando con los diferentes volúmenes, porque hay cuadros en los que no solo hay que jugar con la distancia, sino con la curvatura de las figuras". 

Ragel tenía una mirada peculiar sobre la vida. López explica que pensaba que "la carne es algo que nos distingue, pero los huesos nos igualan. Entonces en esa búsqueda de la esencia de las personas se inventó este estilo pictórico", la esqueletomaquiaSobre el autor, un pintor excéntrico y que se relacionó desde muy pequeño con el mundo de la bohemia de Madrid, Juan José conoce multitud de anécdotas: "En su casa tenía un cuadro apoyado en el suelo, y la gente le preguntaba por qué estaba ahí, a lo que contestaba: porque me ha salido tan bien que hay que hacerle una reverencia para verlo". Uno de los cuadros que componen la muestra, por ejemplo, recoge un autorretrato que hizo durante su noviazgo con la que luego sería su mujer. "Ragel era amante de la fiesta y siempre solía estar fuera, por lo que en una ocasión, su novia le envió una carta diciéndole que lo veía muy poco y que debía estar más en casa, a lo que respondió mandándole este dibujo y diciéndole que así lo vería más". También era un gran admirador de la obra de Goya, y llegó incluso a regalarle un retrato del pintor maño en esqueletomaquia a su bisnieta, aunque no hay constancia de dónde se encuentra esta obra en la actualidad.

López se enorgullece de estar aunando "arte y tecnología" con esta exposición: "Unimos la vanguardia pictórica de principios del siglo XX con la vanguardia actual a través del 3D". El creador de la muestra cree que "el 3D está de moda. Aquellos que decían que iba a ser una moda pasajera se están equivocando y eso podemos comprobarlo en el mundo del cine. El año pasado ganó el Óscar a la mejor dirección El mundo de Pi y este año la que más Óscars ha ganado ha sido Gravity". El joven jerezano, que ha trabajado como guionista en la serie Aída y en El Intermedio, cree que "el 3D ha llegado para quedarse y es el futuro de la publicidad". Su productora, que cuenta con dos años de vida, nace de la situación actual de crisis y de la imposibilidad de encontrar trabajo en un mundo tan complicado como el audiovisual. "En estos tiempos emprender casi es una necesidad", cuenta López. Con esta productora quieren "ofrecer algo diferente, ir mas allá de donde llegan el resto de empresas". La idea es que "la exposición tenga continuidad y podamos moverla por otras ciudades", ya que "no sólo serviría para reivindicar el nombre de Ragel sino para reivindicar el nombre de Jerez, porque incluye los valores del Jerez antiguo: vino, toros y flamenco".

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído