Cristina Aciara, especialista de cine gaditana: "Cualquier despiste se paga caro"

Cristina Aciara Troncoso, licenciada en Derecho, e instructora de pilates y yoga, lleva una década trabajando como especialista en largometrajes, series y spots publicitarios

Cristiana Aciara Troncoso, durante un rodaje.
Cristiana Aciara Troncoso, durante un rodaje.

Siempre que pienso en las personas que se construyen a sí mismas, que luchan de verdad por sus sueños, me viene su nombre a la boca. Ella es un alma libre, de corazón salvaje, amante del mar, los animales y deportista en cuerpo y alma, y es así como le gusta definirse. Se conoce a sí misma, y eso es una rara capacidad, o valiente habilidad, poco vista hoy día y más aún en estos tiempos de miedo e incertidumbre, y no desiste en seguir haciendo su camino para construir un futuro habitable, a pesar de los obstáculos. Esta licenciada en Derecho decidió en su día ampliar sus horizontes y dedicar su vida a la búsqueda de la realización personal a través de la actividad física es instructora de pilates y yoga, con una sólida preparación adquirida en la India y en los más reputados centros de formación de nuestro país, cuenta con una gran experiencia y una profesionalidad impecable.

Pero si algo destaca quizás por lo desconocido y fascinante para los profanos, es su trabajo como actriz especialista de cine. Cristina Aciara Troncoso es una mujer versátil, camaleónica y flexible, y la encontramos en largometrajes, series y spots publicitarios desde 2010. Anuncios de Orange, San Miguel y Santander Seguros. Series como La Verdad o la más reciente Dime quién soy. Y películas como The Cold Light of Day, La Reina de Hielo, Cuando los ángeles duermen, Cold Skin o La Influencia, en las que ha compartido plató, y sobre todo exteriores arriesgados y escenas complicadas con actores de la talla de Sigourney Weaver o Henry Cavill, entre otros.

Cristina disfruta con su trabajo, y se le nota. En la actualidad prepara nuevos rodajes y sigue con su actividad como instructora deportiva en Madrid. Cuando puede se escapa a la playa, y coge aire, se impregna de sal. Estamos ante una mujer preparada que no le teme al futuro, cuya energía fluye siempre en sentido ascendente y nos arrastra con ella. Sin duda una dosis de alegría y esperanza en estos tiempos grises. No todo está perdido y ella lo sabe. ¿La conocemos?

"Es importantísimo estar concentrada y olvidarte de que está todo el equipo"

A caballo entre Cádiz y Madrid, sorteando obstáculos, cuéntanos cuál es el secreto. ¿Cómo sobrevive una sirena gaditana cuando está lejos de su mar?

Uf tú lo has dicho, sobrevive, no es fácil. Madrid a veces ahoga, es una ciudad que ofrece muchas posibilidades y oportunidades pero cuando estás acostumbrada a ver el mar desde la ventana del salón, cuesta más. En Madrid la gente vive muy deprisa, están muy dispersos, corren mucho y no da casi tiempo a disfrutar de nada. La vida em Cádiz es sin duda más alegre y llevadera, de hecho, cuando estoy en Madrid  aprovecho siempre que tengo un hueco y me bajo a Cádiz.

¿Qué le pides a la vida?

A estas alturas ya solo le pido ser feliz, poder dedicarme a lo que me gusta, disponer de tiempo ( tan importante y en ocasiones lo perdemos con cualquiera) para poder practicar mis hobbies, viajar, estar con la gente a la que quiero y por supuesto salud para poder seguir luchando por todo ello.

¿Cómo llega una abogada a especialista de cine?

Pues supongo que la cabra siempre tira al monte, estuve en el mundo jurídico, en una asesoría, en un despacho y en la Confederación de Empresarios de Cádiz. Fue experiencia y aprendizaje. Pero siempre he estado ligada a actividades deportivas y desde pequeña he practicado todo tipo de deportes por lo que tengo una buena condición física y un día a través de un vecino trabajé en producción, en un rodaje donde dos coordinadores de especialistas se fijaron en mí y a partir de ahí empezó una etapa de entrenamientos, pruebas, cursos y más cursos (y es que en esta profesión siempre tienes que estar en forma para todo).

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Cristina Aciara, en un rodaje. 

Cuéntanos en qué consiste.

Consiste básicamente en estar ahí para doblar a la actriz en las secuencias de acción que entrañen algún peligro para que, si pasara algo, me pase a mí y no a ella. Requiere de una muy buena condición física, aptitudes, mucha preparación y conocimiento de lo que estás haciendo y mucho entrenamiento para intentar siempre minimizar el riesgo al máximo. Es importantísimo tener un alto nivel de concentración, cuando sales a rodar y dan “acción” tienes que estar muy concentrado en lo que estás haciendo, olvidarte de que está todo el equipo, técnicos… en el set y pensar solo en tu acción, cualquier despiste se paga caro.

Pandemia y deporte. ¿cómo lo llevas?

Lo he llevado y lo llevo bastante bien. Durante el confinamiento entrenaba todos los días con mis compañeros vía Zoom, hacíamos entrenamientos tipo Crossfit  de hora y media, otros días como complemento yo les daba clases de yoga y así se hacía muy llevadero y te mantienes en forma.

Y después del confinamiento cuando pudimos hacer deporte al aire libre me tiré al mar, de cabeza. El mar que todo (o casi todo) lo cura, me inicié en el Kitesurf, gran descubrimiento. El mar es  una meditación en movimiento. Te pone en tu sitio, te  despeja la mente, te evade de todo lo que te preocupa y te trae al  aquí y ahora, tu tabla, tu cometa y tú, y a parte de hacer deporte y disfrutar de unos atardeceres increíbles en el agua me ha traído un montón de gente maravillosa. Le agradezco a esta pandemia, si es que se le puede dar la vuelta a lo negativo, valorar lo que se tiene, a la gente que ha puesto en mi camino.

"Ahora tengo dos proyectos entre manos, uno para un 'reality' de televisión y otro para una serie de Netflix"

Tu forma física es envidiable, ¿te cuidas de alguna forma especial?

Me gustaría decirte que sí, pero la realidad es que no, no especialmente, yo llevo un estilo de vida sano, no considero que sea una dieta, más bien es un hábito, en mi dieta no hay fritos ni procesados —al menos de lunes a viernes— y entreno a diario, ya sea pilates, yoga, fitness (pesas), boxeo, esgrima, surf, kitesurf, por lo que me mantengo en forma, también tengo que confesar que soy muy nerviosa y tengo un metabolismo basal muy activo, que me favorece.

¿En qué estás ahora?

Pues ahora tengo dos proyectos entre manos, uno para un programa reality de televisión —que estará en varias plataformas— y otro para una serie de Netflix. Deseos y sueños los uno porque mi deseo y mi sueño es poder dedicarme por completo al mundo de cine y en un futuro me gustaría montar algo,  un estudio pequeñito de yoga, o algún alojamiento pequeñito de 8-10 habitaciones en Fuerteventura o tal vez en Bali o Costa Rica que me tienen enamorada. Acepto socios (risas).

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Cristina, durante una sesión de esgrima. 

Gente a la que admiras.

Pues admiro mucho a mi abuela, Ana Rubio, quien con sus cien años y medio, tiene una fuerza y una entereza digna de admirar, ella sí que entiende el amor a su familia, siempre pendiente de todos nosotros, cuidándonos, llamándonos para que nos abriguemos porque ha visto en las noticias que bajan las temperaturas, siempre queriendo ayudar y con un sentido del humor que tiene maravilloso y brutal: es la mejor, la Matriarca. También admiro mucho a Óscar Jaenada, me parece un actor buenísimo, ya me gustó en Camarón y luego en la serie de Luis Miguel, como Luisito Rey, lo borda, me tenía enganchada, acostándome a las tantas sin poder dejar de ver un capítulo tras otro. Tuve la suerte de trabajar con él en The Cold Light of Day y ahí pude ver también que era (y es) una gran persona, cercana y amable. Y bueno, así en general admiro a la gente que se “complica” la vida por mejorar la de los demás, pero a los que se mojan de verdad, porque hay quien aparenta ayudar pero no hacen nada y luego están los que se ensucian las manos limpiando la basura de la playa, los que se van a plantar árboles o los que se van una y otra vez a África a ayudar allí en persona. Admiro a la gente solidaria.

Una cita que te defina.

“Sólo el amor salvará al mundo”. Creo que un mundo sin amor no funciona, el amor es el único motor capaz de mover montañas, amor al prójimo, a los animales, a la naturaleza. Amor en todas sus vertientes, hasta que las personas no entiendan el significado de la palabra amor y dejen de vivir en el egoísmo y la envidia el mundo no va a estar en orden, no va a funcionar como debería.

Sobre el autor:

Rosario Troncoso

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