american_pastoral.jpg
american_pastoral.jpg

AMERICAN PASTORAL (American Pastoral. Estados Unidos, 2016) (126 min.). Dirección: Ewan McGregor. Guion: John Romano (Novela: Philip Roth) Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Martin Ruhe. Reparto: Ewan McGregor, Jennifer Connelly, Dakota Fanning, Peter Riegert, Rupert Evans, Uzo Aduba, Molly Parker…

Pastoral Americana fue publicada en 1997, galardonada con el Pulitzer y otros muchos premios e incluida por las secciones literarias de los grandes periódicos anglosajones en la lista de  “las 25 grandes novelas de todos los tiempos”,  consagrando aún más a su autor, Philip Roth, como candidato eterno al Nobel.  La novela cuenta, a través de un narrador observador-receptor (el escritor Nathan Zuckerman, álter ego de Roth) la vida de Seymour Levov “el sueco”,  heredero de un empresario judío-americano, dueño de una fábrica de guantes en la ciudad de Newark, New Jersey, y casado con Dawn Dwyer, una antigua reina de la belleza católica de una localidad cercana a quien conoció en la universidad.

Roth-Zuckerman presenta a la joven pareja y su hipersensible hija como paradigma de la familia perfecta americana, bella, exitosa, educada y liberal ideológicamente. Como Gatsby, representan el sueño americano, la promesa de felicidad y éxito que el país ofrece a aquellos que, sin los beneficios de la pertenencia a la clase privilegiada, no escatiman esfuerzos. Los convulsos años sesenta en Estados Unidos, con sus heridas raciales abiertas, una guerra impopular entre los jóvenes especialmente, una universidad en efervescencia política y en general un abismo generacional cada vez más profundo son el trasunto histórico de esta historia.

John Romano, guionista de la película American Pastoral, centra esta versión cinematográfica, dirigida y protagonizada por Ewan McGregor, en la primera parte de la historia contada por Philip Roth, el proceso de concienciación de “el sueco” de que la vida no va a ser tan simple y soleada como se las prometía, el derrumbamiento de sus esquemas morales y afectivos. El guion simplifica muchísimo la historia con respecto a la novela; algo lógico y disculpable teniendo en cuenta la densidad de la trama literaria y de los recursos lingüísticos de Roth. Menos disculpable es la casi total irrelevancia en la que deja al narrador, Nathan Zuckerman, que en la novela va conformando a los personajes subjetivamente a través de sus propios recuerdos y el relato de las lagunas del pasado por parte del hermano de “el sueco”.

La traslación de la literatura al cine siempre es problemática y ya se sabe que raras veces una buena novela se convierte en una buena película. Así un recurso literario que subjetiviza la narración, prescinde del narrador omnisciente y aporta un punto de vista que el lector puede o no adoptar, es desaprovechado por Romano para contarnos la historia de manera convencional, complaciente, ordenada cronológicamente y sin ambigüedades.

La dirección de Ewan McGregor, se trata de su debut como director, también es timorata y poco arriesgada. American Pastoral parece una película de poco presupuesto, es cierto, pero podría haber desarrollado algo más las escenas de exterior, los motines callejeros, la recreación de época. En algunas escenas se limita a hacer sonar alguna canción de esos años, o a mostrar la página de un periódico para producir la sensación de vuelta al pasado. Los diálogos convierten la película en una obra de teatro con constantes cara a cara de los personajes y poco dinamismo visual.

La presencia constante del rostro de Ewan McGregor a lo largo del metraje es otro elemento que lastra la acción. De su personaje lo sabemos todo o casi todo: su honradez, sentido del honor, atractivo, amor por su esposa e hija. Sin embargo McGregor hace un trabajo menor, encorsetado por un guion que no deja zonas en penumbra, que no ofrece resquicios a la ambigüedad; su expresión cambia poco durante su descenso a los callejones inmundos a los que le lleva la hija caída. No se despoja de su careta de chico bueno, ni en los momentos más dramáticos; defiende el orden heredado de sus padres y culpa a la juventud salvaje de los males de su país y la desgracia familiar. Jennifer Connelly muestra más matices en un personaje, Dawn, la esposa de “el sueco”, menos omnipresente pero de más compleja evolución. El personaje de la hija descarriada, Merry (excelente Dakota Fanning), sí tiene el grado de oscuridad, de intensidad y desasosiego que la historia pide.

American Pastoral es una película interesante pero algo alicorta en su traslación a la pantalla de una obra literaria mayor, poliédrica y con ambiciones de psicoanálisis generacional de un país en estado de sublevación. Reconozcámosle al director y guionista la valentía de afrontar este reto.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído