La previsión meteorológica se convierte todos los años en uno de los puntos de atención a medida que se aproxima la Semana Santa en Andalucía. A casi cuatro semanas de su inicio, los expertos insisten en que el tiempo no es una ciencia exacta y que resulta imposible ofrecer certezas a tan largo plazo. La incertidumbre es habitual en estas fechas, marcadas en rojo tanto para el calendario religioso como para el turístico, y cada año se repite la misma pregunta: ¿hará buen tiempo o lloverá?
Aunque a estas alturas no se puede hablar de precisión, sí existen tendencias y modelos estacionales que permiten dibujar un escenario aproximado. En Andalucía, donde la Semana Santa va más allá de lo estrictamente cofrade y moviliza a miles de visitantes, la expectación es máxima. Los cofrades siguen con atención cada actualización para saber si podrán procesionar, mientras que quienes planean escapadas aguardan una orientación que les permita organizar sus minivacaciones.
Las limitaciones de los modelos oficiales
Desde la Agencia Española de Meteorología (Aemet) solo se ofrece una previsión detallada para los próximos quince días, de modo que, por el momento, no existe un pronunciamiento concreto sobre la Semana Santa. La situación es similar en el portal Meteored, que tampoco extiende sus predicciones con fiabilidad más allá de ese margen temporal.
Distinta es la aproximación de AccuWeather, compañía estadounidense que elabora pronósticos a más largo plazo y que suele ser ampliamente consultada. Según sus estimaciones actuales, las probabilidades de lluvia oscilarían entre el 25% del Viernes de Dolores, el 20% el Sábado de Pasión y descenderían hasta el 5% durante el Domingo de Ramos, el Lunes Santo y el Martes Santo. Se trata, en cualquier caso, de escenarios sujetos a revisión conforme se acerquen las fechas.
En lo que respecta a las temperaturas, las previsiones apuntan a valores moderados para la época del año, con máximas en torno a los 19 grados y mínimas cercanas a los 8 grados. Unas cifras que, de confirmarse, dibujarían un ambiente templado durante las primeras jornadas de la Semana Santa.
Con todo, los expertos subrayan que cualquier proyección a varias semanas vista debe interpretarse con cautela. La atmósfera es dinámica y pequeños cambios en los modelos pueden alterar de forma significativa el resultado final. A la espera de previsiones más ajustadas, Andalucía permanece pendiente del cielo, consciente de que, una vez más, la última palabra la tendrá el tiempo.



