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Terrible hallazgo de un bebé en un congelador: llevaría más de 20 años muerto, conservado el cadáver en un arcón

La Guardia Civil investiga el hallazgo en un trastero de la localidad Allariz; la autopsia deberá aclarar si nació con vida y cuál fue la causa de la muerte. Fue descubierto por la hija de una mujer recientemente fallecida

  • El puesto de Guardia Civil en Allariz.

La Guardia Civil de Ourense investiga un hallazgo ocurrido en Allariz: el cuerpo de un bebé apareció en el interior de un arcón congelador situado en un trastero de un garaje, en un edificio del casco urbano. El descubrimiento se produjo el pasado lunes. Una familiar de la propietaria del congelador, ya fallecida, encontró los restos mientras revisaba las pertenencias y dependencias vinculadas a la vivienda. Al abrir el electrodoméstico se encontró con el cuerpo.

Las primeras estimaciones sitúan la muerte hace más de dos décadas, aunque todavía quedan numerosas incógnitas por resolver. Una de ellas es cuánto tiempo permaneció exactamente el cuerpo en ese congelador y si pudo ser trasladado anteriormente desde otro lugar. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), donde los forenses trabajan para fijar aproximadamente cuándo se produjo la muerte, determinar su causa y esclarecer si el bebé llegó a nacer con vida.

Las informaciones disponibles no coinciden completamente sobre este punto. Una de ellas habla de poco más de 32 semanas de gestación y mantiene abierta la posibilidad de que se tratara de una muerte durante el alumbramiento o de un aborto. Otra sitúa la gestación entre 32 y 34 semanas y sostiene, a partir de datos preliminares, que el bebé habría llegado a respirar.

Por ahora, ninguna de esas hipótesis está confirmada. La investigación deberá determinar igualmente la identidad de los padres biológicos y si existía algún vínculo entre el bebé y la mujer fallecida relacionada con el inmueble. Para ello se están tomando muestras de ADN a familiares y personas próximas, que serán comparadas con el perfil genético obtenido de los restos.

La Guardia Civil está tomando también declaración a familiares y personas del entorno. Entre las líneas abiertas figura la posibilidad de que la muerte se produjera en otro punto de la provincia y que posteriormente el cuerpo fuera trasladado dentro del arcón hasta Allariz. Las diligencias están ya en manos de los juzgados de Ourense. La titular de la plaza 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia ha decretado el secreto de sumario. La autopsia será determinante para reconstruir una historia que, según las primeras estimaciones, podría remontarse a más de veinte años atrás.

La Guardia Civil de Ourense investiga un hallazgo ocurrido en Allariz: el cuerpo de un bebé apareció en el interior de un arcón congelador situado en un trastero de un garaje, en un edificio del casco urbano. El descubrimiento se produjo el pasado lunes. Una familiar de la propietaria del congelador, ya fallecida, encontró los restos mientras revisaba las pertenencias y dependencias vinculadas a la vivienda. Al abrir el electrodoméstico se encontró con el cuerpo.

Las primeras estimaciones sitúan la muerte hace más de dos décadas, aunque todavía quedan numerosas incógnitas por resolver. Una de ellas es cuánto tiempo permaneció exactamente el cuerpo en ese congelador y si pudo ser trasladado anteriormente desde otro lugar. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), donde los forenses trabajan para fijar aproximadamente cuándo se produjo la muerte, determinar su causa y esclarecer si el bebé llegó a nacer con vida.

Las informaciones disponibles no coinciden completamente sobre este punto. Una de ellas habla de poco más de 32 semanas de gestación y mantiene abierta la posibilidad de que se tratara de una muerte durante el alumbramiento o de un aborto. Otra sitúa la gestación entre 32 y 34 semanas y sostiene, a partir de datos preliminares, que el bebé habría llegado a respirar.

Por ahora, ninguna de esas hipótesis está confirmada. La investigación deberá determinar igualmente la identidad de los padres biológicos y si existía algún vínculo entre el bebé y la mujer fallecida relacionada con el inmueble. Para ello se están tomando muestras de ADN a familiares y personas próximas, que serán comparadas con el perfil genético obtenido de los restos.

La Guardia Civil está tomando también declaración a familiares y personas del entorno. Entre las líneas abiertas figura la posibilidad de que la muerte se produjera en otro punto de la provincia y que posteriormente el cuerpo fuera trasladado dentro del arcón hasta Allariz. Las diligencias están ya en manos de los juzgados de Ourense. La titular de la plaza 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia ha decretado el secreto de sumario. La autopsia será determinante para reconstruir una historia que, según las primeras estimaciones, podría remontarse a más de veinte años atrás.

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