El matador de toros Ortega Cano se ha mostrado totalmente desatado durante un recital solidario anual celebrado en la iglesia de San Antón en Madrid a beneficio de Mensajeros de la Paz, la ONG del Padre Ángel.
Con el capote en mano, el padre de Gloria Camila y José Fernando se puso a interpretar a su forma y manera, un tanto peculiar, el concierto que estaba ofreciendo Glenda Gaby. El torero, de 72 años, acabó por los suelos, tratando de voltearse elevando las piernas y casi perreando. Además, se atrevió a cantar una ranchera.
Las imágenes, ofrecidas en exclusiva por la revista Diez Minutos, no han tardado en convertirse en virales y en traer al recuerdo otro de los míticos momentos protagonizados por Ortega Cano cuando, en la boda de Rocío Carrasco con Antonio David Flores, se puso a cantar aquello de Estamos tan agustitito.
"Eso son cosas sin razón"
Además de su surrealista baile, el diestro también ha sido noticia en la jornada de hoy por sus declaraciones sobre la tensión familiar entre su hija Gloria Camila y Rocío Flores, sobrina de Gloria y nieta de Rocío Jurado. En palabras recogidas por El tiempo justo, Ortega Cano restó importancia al conflicto al afirmar que "Eso son cosas que son sin razón. Eso no tiene sentido, yo quiero que en cualquier momento, pues que se den un beso".
El torero reconoció que su hija "tiene mucho carácter", aunque evitó profundizar en la polémica o señalar responsabilidades. Por el contrario, trasladó un mensaje conciliador al mostrarse convencido de que la situación terminará resolviéndose con el paso del tiempo. Además, quiso subrayar el afecto que siente por Rocío Flores, destacando que es una persona fundamental en su vida y en la de "toda su familia".


