La corrida del Domingo de Resurrección en Sevilla contará este año con un aliciente añadido de gran relevancia: la asistencia del rey emérito Juan Carlos I, quien acudirá como un aficionado más a la plaza de la Real Maestranza. La presencia del monarca, confirmada por fuentes vinculadas a la organización del festejo, refuerza el carácter especial de una cita que ya concentraba gran expectación dentro del calendario taurino.
Según ha trascendido, don Juan Carlos no ocupará el palco ni una localidad institucional de los maestrantes, y tampoco se ha hecho público con quién compartirá la corrida, en la que están anunciados Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda. Su asistencia aporta un valor simbólico añadido y vuelve a evidenciar la histórica relación entre la Casa Real y la Tauromaquia, un vínculo que el rey emérito mantuvo de forma constante durante su reinado.

Una cita marcada por la reaparición de Morante
El festejo de este Domingo de Resurrección está marcado por uno de los acontecimientos más esperados del mundo del toro: la reaparición de Morante de la Puebla. El torero regresa a los ruedos tras meses de incertidumbre, después del episodio vivido el 12 de octubre de 2025 en Las Ventas, cuando, tras una tarde muy significativa, decidió retirarse momentáneamente.
Aquel gesto, interpretado inicialmente como una despedida, fue posteriormente definido por el propio diestro como un “descanso”, lo que dejó abierta la puerta a su regreso, ahora confirmado en Sevilla. La expectación en torno a su vuelta ha sido máxima, con una gran demanda de entradas y un notable crecimiento del abono, hasta el punto de registrarse carteles de “no hay billetes” en tiempo récord.
Un símbolo de la unión entre la Corona y el mundo del toro
La presencia de Juan Carlos I en la Maestranza no es un hecho aislado, sino una muestra más de su cercanía histórica con el mundo taurino. A lo largo de los años, el monarca ha asistido a numerosos festejos y ha mantenido una relación estrecha con figuras del toreo. Entre esos recuerdos destaca la escena vivida en 2007 en Las Ventas, cuando, tras la corrida de Beneficencia, Morante de la Puebla le brindó un toro y el entonces jefe del Estado le regaló un capote en un momento muy recordado por la afición.
La corrida de este domingo llega también en un contexto particular para el rey emérito, que reside en Abu Dabi desde 2020 y cuyas visitas a España han sido puntuales y discretas en los últimos años. Desde la Casa del Rey se ha señalado que podría regresar a España cuando lo desee, aunque condicionado a recuperar su residencia fiscal en el país para preservar la imagen institucional.
Mientras tanto, su presencia en Sevilla añade relevancia a una jornada que ya estaba marcada como una de las más importantes de la temporada taurina. El cartel, completado por Roca Rey y David de Miranda, junto a la reaparición de Morante, sitúa a la Maestranza en el centro de la atención, en una tarde donde tradición, expectación y simbolismo confluyen en uno de los festejos más destacados del año.




