Fomentar el diálogo intergeneracional en las aulas y aprovechar la experiencia acumulada de los docentes retirados. Con ese objetivo, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía ha puesto en marcha el programa Comparte Experiencia, una iniciativa que aspira a que unos 2.500 profesores jubilados regresen a los centros educativos para aportar su conocimiento y asesorar a los maestros en activo.
La propuesta busca aprovechar la trayectoria profesional de quienes han dedicado décadas a la enseñanza. Sin embargo, estos docentes no ocuparán puestos de trabajo ni asumirán las tareas habituales de un profesor en activo. Su papel estará centrado en el apoyo, la formación y la participación en actividades complementarias dentro de los centros educativos.
Con esta medida, la Junta regula la figura del profesorado emérito colaborador, una fórmula con la que pretende liderar lo que define como el “aprovechamiento del talento sénior” para reforzar la calidad de la enseñanza en la comunidad autónoma.
Cada año se jubilan en Andalucía alrededor de 3.000 profesores de primaria y secundaria, una experiencia profesional que ahora la administración autonómica busca recuperar para el sistema educativo. El programa fue aprobado en febrero por el Consejo de Gobierno mediante un decreto, con el objetivo de “reconocer la trayectoria del personal docente jubilado y permitir que su conocimiento siga enriqueciendo el sistema educativo andaluz”.
Requisitos para participar en el programa
Para formar parte de Comparte Experiencia, los aspirantes deberán cumplir una serie de condiciones. Entre ellas, tener menos de 75 años y haber ejercido la docencia durante al menos 15 años en colegios o institutos públicos o concertados de Andalucía.
Aunque la participación en el programa no tendrá remuneración económica, los docentes eméritos colaboradores contarán con una póliza de seguro que cubrirá posibles accidentes, enfermedad o responsabilidad civil durante su actividad en los centros educativos.
La iniciativa se inspira en programas similares que ya existen en otras comunidades autónomas como Aragón, Canarias o Baleares. Además, quienes participen podrán acceder de manera gratuita a instituciones culturales, del mismo modo que ocurre con los profesores en activo. El plazo para presentar solicitudes, tanto por parte de los docentes interesados como de los centros educativos, se abrirá cada año entre el 1 y el 30 de junio.
Dos vías para incorporarse a los centros
Los profesores jubilados interesados en participar tendrán dos modalidades de acceso. La primera es la denominada Vía Abierta, que permite presentar un proyecto que posteriormente puede ser incorporado por los centros educativos interesados dentro de su programación. La segunda modalidad es la Vía Concreta, que consiste en diseñar un proyecto específico para desarrollarlo en un centro educativo determinado.
Las colaboraciones podrán extenderse hasta un máximo de tres años, aunque los participantes deberán renovar su condición de colaboradores cada curso escolar. Entre las actividades previstas se incluyen tareas como dinamizar la lectura y la biblioteca escolar, impartir conferencias, talleres o charlas dirigidas a la comunidad educativa, así como participar en actividades extraescolares organizadas por los centros.
Además, su experiencia también podrá servir para apoyar a los docentes con menos trayectoria, actuando como mentores de profesores en prácticas o acompañando a quienes se incorporen por primera vez a las plantillas. Los docentes eméritos también podrán colaborar en procesos de orientación académica y profesional dirigidos a alumnos de cursos más avanzados, aportando su experiencia educativa.
Para garantizar el funcionamiento del programa, la Consejería ha creado nueve comisiones de seguimiento: una de carácter autonómico y ocho provinciales, que serán las encargadas de supervisar el desarrollo de la iniciativa y gestionar las solicitudes de participación de los centros y docentes.
