Antonio ‘Toni’ Fernández Gabarre ya forma parte de la historia reciente del cine español. Con solo 17 años, el joven ha ganado el Goya a Mejor Actor Revelación por su papel protagonista en Ciudad sin sueño, la película dirigida y coescrita por Guillermo Galoe que retrata la realidad de la Cañada Real, el mayor asentamiento irregular de Europa, situado a las afueras de Madrid.
Para el intérprete era apenas su primer largometraje. Hasta ahora, solo había participado en el cortometraje Aunque no es de noche (2023), también vinculado a este universo. Sobre el escenario, tras recoger la estatuilla, su discurso fue directo y emocionado: “Quiero dar las gracias a la Academia de Cine. Se lo quiero dedicar a Guillermo, Marina, David Casas… Es una persona, para mí, flipante. También quiero mencionar a mis compañeros de nominación que son un cracks. También se lo quiero dedicar a mi familia, que vive en la Cañada Real. ¡Que vivan los Fernández!”.
En Ciudad sin sueño, Toni interpreta a Toni, un chico de 15 años que vive en la Cañada Real, orgulloso de su familia y muy unido a su abuelo, al que sigue a todas partes. El personaje se enfrenta a un dilema: asumir un futuro incierto o permanecer en su situación actual. La película aborda la falta de electricidad durante años, la pobreza y la amenaza de desalojo que pesa sobre muchas familias del asentamiento.
Una historia que nace de la realidad
El propio Toni conoce de primera mano esa realidad. Ha crecido en el sector seis de la Cañada, un barrio que lleva más de cinco años sin luz eléctrica, donde los vecinos recurren a generadores, velas y bombonas para el día a día. Más que interpretar un papel, ha llevado a la pantalla su propia experiencia.
El rodaje se prolongó durante varios años. Empezó cuando tenía 13 y terminó con 17, lo que le permitió verse crecer en pantalla. Él mismo ha contado que su infancia, aunque dura, le dio una “intuición y dotes naturales” que otros actores formados no tienen. Cuando recuerda cómo llegó al cine, explica que era un niño más “arreglando su bicicleta” cuando le ofrecieron el papel.
La familia del actor, de etnia gitana y dedicada desde hace generaciones a la chatarra, es motivo de orgullo para él. Varios de sus familiares directos, incluido su abuelo, participaron en la película. Al recoger el Goya volvió a subrayarlo: “Esto es para mi familia. Vivan los Fernández”.
Un premio con peso en la historia del cine español
El joven se impuso a Julio Peña (El cautivo), al andaluz Hugo Welzel (Enemigos), Jan Monter Palau (Estrany riu) y Mitch (Romería). Tras la gala, todavía con la estatuilla en la mano, confesó: “Estaba muy nervioso y contento. La verdad que todavía no me creo que tenga este premio. Ahora, a disfrutar”.
Es consciente de la responsabilidad que implica. “Cualquiera no tiene este premio. Estoy muy contento, ahora hay que seguir para adelante. Espero que no sea el último. Me he imaginado muchas cosas. Sobre todo, acordarme de mi familia que la tengo en Cañada Real. Quiero seguir porque quiero continuar aprendiendo”, afirmó.
El Goya a Actor Revelación ha distinguido en el pasado a intérpretes como Miguel Herrán, Enric Auquer, Fernando Tejero o Tamar Novas. Ahora, el nombre de Toni Fernández Gabarre se suma a esa lista. Ciudad sin sueño no solo ha triunfado en los Goya. La película ganó el premio a mejor película en el Doha Film Festival, el Feroz Arrebato de ficción y fue seleccionada para la Semana de la Crítica del Festival de Cannes de 2025. Además, está relacionada con el cortometraje ‘Aunque es de noche’, que obtuvo el Goya 2024 a mejor corto.
Una historia natural y valiente en la Cañada Real
Guillermo Galoe ha explicado que el proyecto nació de su relación con la Cañada Real. “Al principio, básicamente iba allí, conocía a familias, compartía el tiempo. Luego comencé a hacer unos talleres de cine con niños y adolescentes, incluyendo a veces a sus padres también, en los que hacíamos pequeñas películas con teléfonos móviles”, relató. Conoció a Gabarre cuando estaba arreglando su bicicleta en la puerta de su casa y destacó “la naturalidad y la valentía con la que se sumó al plan”.
La adaptación del guion al crecimiento del actor fue uno de los retos del largometraje. Sin embargo, el resultado ha puesto en el mapa una realidad ignorada y ha abierto las puertas del cine a un joven que, desde la Cañada Real, ha logrado cautivar y emocionar con su interpretación.
