Las autoridades sanitarias de Italia confirmaron el primer caso en Europa de gripe aviar A (H9N2) en humanos, identificado en la región de Lombardía. El paciente, un joven de poco más de 20 años con patologías previas, habría contraído la infección durante una estancia en África. Tras su llegada al aeropuerto de Malpensa, fue hospitalizado y permanece aislado en el Hospital San Gerardo de Monza, en un contexto que las autoridades consideran controlado.
Según el comunicado oficial, se trata de una persona “en situación de fragilidad” que contrajo la infección fuera del continente antes de viajar a Italia. El paciente, con antecedentes médicos, continúa ingresado bajo supervisión médica. Desde el Ministerio de Sanidad italiano se trasladó un mensaje de calma al asegurar que “la situación está bajo control y no se han identificado problemas críticos”.
Las autoridades subrayaron que el virus H9N2, de origen animal, presenta una baja patogenicidad y que su transmisión se produce principalmente por contacto directo con aves infectadas o entornos contaminados. En este sentido, indicaron que “los casos humanos se caracterizan por una enfermedad leve y nunca se ha informado de transmisión de persona a persona”, lo que limita significativamente su impacto sanitario.
Vigilancia epidemiológica y antecedentes del virus
Tras la detección del caso, se activaron los protocolos epidemiológicos habituales. Los contactos estrechos del paciente fueron identificados y sometidos a seguimiento sin que, hasta el momento, se hayan registrado nuevos contagios. El responsable sanitario regional, Guido Bertolaso, destacó que este episodio pone de relieve la eficacia del sistema de prevención y respuesta.
El virus H9N2 forma parte de un grupo de cepas de gripe aviar que han provocado infecciones esporádicas en humanos, junto a variantes como H5N1 y H7N7. En esta línea, el virólogo Fabrizio Pregliasco apeló a la prudencia sin caer en el alarmismo al señalar que “es un evento que requiere vigilancia, pero sin alarmismo”. Las autoridades coinciden en que no existe, por ahora, un riesgo significativo para la población general.
Detectado por primera vez en humanos en Asia en 1998, el virus A H9N2 ha registrado desde entonces 173 infecciones, la mayoría en China. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), su reservorio natural se encuentra en aves acuáticas silvestres, y la mayoría de los casos humanos se han producido tras la exposición a aves de corral. No obstante, especialistas advierten de no subestimar su infecciosidad, como recogió N+ en octubre de 2025, cuando el microbiólogo Kelvin To alertó de que este virus ha mutado considerablemente desde 2015 durante el Simposio Internacional de la Alianza para la Investigación.


