La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, anunció este miércoles 25 de febrero la llegada de una intrusión de masas de aire africano que puede elevar la presencia de polvo en suspensión en España y, por extensión, en Andalucía. Según trasladó, este episodio podría afectar de forma puntual a la calidad del aire en la comunidad.
La responsable autonómica difundió el aviso a través de su perfil oficial en X, donde explicó que se trata de un fenómeno natural capaz de provocar un aumento de las concentraciones de partículas en suspensión. La situación, indicó, puede traducirse en un deterioro temporal de la calidad del aire, especialmente durante los momentos de mayor presencia de polvo.
Ante esta circunstancia, García subrayó la importancia de disponer de información fiable y en tiempo real. Por ello, recomendó a la ciudadanía el uso de la aplicación móvil Calidad del Aire Andalucía, concebida como una herramienta accesible para conocer el estado del aire en cada momento. La aplicación permite consultar desde el teléfono móvil la calidad del aire del municipio o del área de influencia de la estación de medición más cercana.
La red de vigilancia
El sistema se nutre de los datos de la Red de Vigilancia y Control de Calidad del Aire de Andalucía, considerada una de las más relevantes del país. Esta red está integrada por 97 estaciones fijas, además de una torre meteorológica, unidades móviles, captadores difusivos y paneles informativos distribuidos por el territorio. Sus equipos permiten medir contaminantes como las partículas en suspensión, el ozono o el dióxido de nitrógeno.
La consejera señaló asimismo que el Gobierno andaluz ha invertido más de nueve millones de euros en tecnología y equipamientos para mejorar la medición de la calidad del aire, con una dotación adicional prevista de cuatro millones en los próximos años. La fiabilidad de los datos, añadió, está supervisada por el Laboratorio Andaluz de Referencia de la Calidad del Aire, encargado de verificar, calibrar y auditar de forma constante los equipos. Aunque el episodio de polvo sahariano se considera pasajero, la consejera defendió el uso diario de la aplicación como herramienta pública, transparente y orientada a la protección de la salud ambiental.
