La organización de consumidores Facua ha presentado una denuncia ante la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía contra una marca de patatas a la que acusa de utilizar publicidad engañosa. Según la asociación, el envase del producto induce a los compradores a creer que se trata de patatas cultivadas en Andalucía, cuando su procedencia real es Francia. Facua sostiene que esta presentación vulnera los derechos de los consumidores y pone en riesgo su capacidad de tomar decisiones de compra informadas.
La denuncia se basa en la observación de que distintas cadenas de distribución comercializan patatas bajo la denominación Vega del Guadalquivir, un nombre que remite a una comarca situada en la provincia de Sevilla. El diseño del envase y ciertos elementos gráficos reforzarían esa percepción al vincular visualmente el producto con un territorio concreto de Andalucía. Esta asociación considera que esos recursos se emplean de forma deliberada para transmitir un origen geográfico que no se corresponde con la realidad.
Facua señala que la inclusión del sello Calidad Certificada, un distintivo otorgado por la Junta de Andalucía a productos que cumplen exigentes criterios de calidad, seguridad y sostenibilidad, contribuye a esa impresión. A su juicio, este elemento otorga al producto una apariencia de autenticidad andaluza que puede resultar determinante para muchos consumidores a la hora de elegir entre distintas opciones en el mercado.
El envase incorpora además el distintivo Landaluz, la marca vinculada al Clúster Agroalimentario de Andalucía, asociada habitualmente a empresas y productos de la comunidad autónoma. La combinación de estos símbolos institucionales y referencias geográficas configurarían, según la asociación de consumidores, un mensaje comercial inequívoco que lleva al comprador a asumir que las patatas proceden realmente de Andalucía.
La información "engañosa"
Sin embargo, la etiqueta de menor tamaño adherida al paquete muestra una información distinta. En ella se identifica como productora a la empresa Anpasol Pck SL – Andalucía Patatas del Sol, con sede en Cantillana (Sevilla), pero se especifica de manera expresa que el origen del producto es Francia. Facua considera que esa indicación, al aparecer en un soporte secundario y poco visible, no compensa el impacto de los elementos predominantes del envase, que sugieren una procedencia andaluza.
Para la asociación, esta contradicción constituye un supuesto claro de publicidad engañosa, ya que induce a error sobre un aspecto esencial del producto: su origen. Facua sostiene que la presentación actual puede llevar al consumidor a tomar decisiones basadas en una información incorrecta, por lo que reclama la intervención de la administración autonómica para que analice el caso y determine las responsabilidades correspondientes.


