El 20 de abril se celebra el Día Mundial de la Lengua China, una fecha que vuelve a poner el foco sobre un idioma que sigue creciendo y que ya es hablado de forma nativa por más de 990 millones de personas. Su peso en el mercado y el aperturismo de sus empresas han reforzado su importancia tanto en el plano económico como en el cultural.
En ese contexto, el chino mandarín destaca en España como el idioma más rentable de aprender para los profesionales. Según datos de Preply, plataforma de clases particulares online para el aprendizaje de idiomas, su conocimiento está vinculado a un salario anual medio de 85.565 euros, por encima de otras lenguas como el portugués, el japonés o el rumano.

La conclusión apunta a un cambio de percepción en el mercado laboral. Aunque idiomas como el inglés o el francés siguen ocupando un lugar prioritario, el chino empieza a abrirse paso como una competencia especialmente valiosa en sectores donde la proyección internacional y la relación con mercados estratégicos ganan cada vez más peso.
El chino gana valor en España por su escasez y su proyección
Yolanda del Peso, portavoz de Preply, explica que “Aunque idiomas como el inglés o el francés siguen siendo prioritarios, su popularidad los hace parecer más alcanzables. El chino, en cambio, sigue viéndose como un reto complejo, y esa percepción de dificultad actúa como freno: muchas personas ni siquiera se plantean aprenderlo, a pesar de su creciente relevancia”.
Ese freno también se refleja en los datos de uso. Según las estadísticas de Preply, el chino mandarín apenas lo habla el 1,7% de la población en España. Ese porcentaje, muy reducido, muestra la importancia que tiene para las empresas poder incorporar profesionales capaces de desenvolverse en esta lengua.
Los datos internos de la compañía añaden además otra señal de crecimiento. En el último año, el chino ha sido el cuarto idioma con más nuevos estudiantes, con un aumento del 9%, por encima del español y del francés.
En el mercado norteamericano, además, ocupa el puesto de sexto idioma más estudiado. “China es una potencia mundial y sus empresas no paran de crecer y de expandirse. Saber chino es una ventaja muy notable en términos laborales y en el sector hay cierta urgencia por incorporar a profesionales que sepan chino”, detalla Del Peso.
Un idioma difícil, pero con alta rentabilidad laboral
Desde la compañía subrayan que el chino no es una lengua sencilla. Sus datos indican que es el idioma al que los alumnos dedican más esfuerzo, una señal clara de la dificultad que presenta para quienes deciden estudiarlo. Aun así, esa exigencia no rebaja su atractivo. Al contrario, según Preply, la rentabilidad laboral que ofrece y sus proyecciones de crecimiento lo convierten en una apuesta útil y poco arriesgada para quienes buscan mejorar su perfil profesional en España.
Del Peso resume esa dificultad y la manera de afrontarla con una última reflexión: “El reto está en que, a diferencia de otros idiomas más cercanos, el chino presenta estructuras y sonidos menos familiares para muchos estudiantes. Por eso, el acompañamiento personalizado es clave: contar con un profesor ayuda no solo a avanzar más rápido, sino también a ganar confianza y evitar que la dificultad inicial se convierta en una barrera”.


