Mujeres en bikini sin permiso: la peligrosa moda viral que usa Grok para sexualizar imágenes con IA

La actriz española Sara Sálamo ha alzado la voz ante una preocupante tendencia en redes. "Con una IA y cero escrúpulos modifican tu imagen, tu cuerpo y tu gesto", destaca

Sara Sálamo ha compartido la imagen suya que ha sido manipulada con Grok, donde le han puesto en bikini.
Sara Sálamo ha compartido la imagen suya que ha sido manipulada con Grok, donde le han puesto en bikini.
02 de enero de 2026 a las 22:40h

Una nueva y escandalosa tendencia en redes sociales ha encendido las alarmas entre creadoras de contenido, actrices y usuarias anónimas: la utilización de inteligencia artificial para sexualizar imágenes de mujeres sin su permiso. Lo que comenzó como una supuesta broma tecnológica se ha convertido en una cadena de humillaciones públicas, amplificada por la viralidad y por la falta de controles claros en el uso de estas herramientas.

La influencer literaria británica Beth Eleanor ha sido una de las primeras en denunciar públicamente esta práctica tras comprobar cómo una fotografía suya, tomada de espaldas, se transformaba en un meme y en material para la IA. Su caso ilustra cómo imágenes cotidianas –en el trabajo, en celebraciones o simplemente leyendo un libro– están siendo reutilizadas para crear versiones sexualizadas sin ningún tipo de consentimiento por parte de las protagonistas.

Grok y la laguna legal de la inteligencia artificial

El foco de la polémica está en Grok, la inteligencia artificial integrada en X, la red social propiedad de Elon Musk. Usuarios de la plataforma emplean esta IA para generar imágenes de mujeres en bikini a partir de fotos originales que nada tienen que ver con contextos sexuales. La facilidad con la que se producen estas manipulaciones se apoya en una laguna legal en materia de IA, que deja a las víctimas con escaso margen de defensa.

Lejos de frenar la tendencia, el propio Elon Musk ha contribuido a la polémica al difundir una imagen suya en bikini creada con esta tecnología, un gesto que ha sido interpretado como una banalización del problema y que ha intensificado el malestar entre las afectadas. Para muchas de ellas, el debate ya no es técnico, sino profundamente social y cultural.

La denuncia de la actriz Sara Sálamo

En España, la actriz Sara Sálamo ha alzado la voz compartiendo tanto una imagen real suya como la versión generada con Grok. En sus declaraciones recuerda que “durante años he dicho que he rechazado papeles porque hay personas que cogen secuencias de mis pelis de ficción, las sacan de contexto y las suben a páginas porno. Eso ya era violencia. Lo dije como actriz, pero sobre todo como madre. Porque no es abstracto: son mis hijos, su colegio, lo que oyen, lo que cargarán en unos años…”.

La actriz subraya que la irrupción de la IA agrava un problema ya existente y que “ahora resulta que ni siquiera dejando de trabajar basta. Porque con una IA y cero escrúpulos pueden volver a sexualizarte sin tu consentimiento. Modificar tu imagen. Tu cuerpo. Tu gesto. Convertirte otra vez en objeto”. Para Sálamo, el núcleo del asunto es claro: “Esto no va de tecnología, sino de poder”.

En su reflexión final, resume el trasfondo de esta denigrante tendencia al señalar que se trata “de una cultura que cree que los cuerpos de las mujeres son editables, disponibles y reutilizables. Que confunde deseo con derecho. Y violencia con broma. Lo grave no es la imagen falsa, es lo fácil que se hace y desde luego lo poco que escandaliza”. 

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Rubén Guerrero.

Rubén Guerrero

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