El Ministerio del Interior ha activado una alerta por la desaparición de Miranda M. M., una niña de cinco años que se encontraba en situación de acogida y que fue sustraída la semana pasada por sus padres biológicos durante una visita en un punto de encuentro de Oviedo.
La menor, tutelada por los servicios sociales del Principado de Asturias, fue arrebatada presuntamente a su familia de acogida en el transcurso de un encuentro programado con sus progenitores. Según fuentes de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, los hechos ocurrieron el pasado jueves, cuando la familia biológica acudió a una reunión supervisada por una educadora social.
Durante esa visita, los padres habrían agredido a la profesional que se encontraba presente y se llevaron a la niña. La Policía Nacional ha puesto en marcha el dispositivo de búsqueda conforme al protocolo establecido por el Ministerio del Interior para este tipo de casos.
La Consejería trasladó lo ocurrido a la Fiscalía del menor y presentó también una denuncia. A partir de ese momento, las autoridades activaron el procedimiento previsto para la desaparición de la menor.
La consejera ha confirmado que Miranda llevaba 18 meses bajo tutela del Principado y que, hasta el momento, las visitas de sus padres biológicos se habían desarrollado con asiduidad y sin incidentes. Por ese motivo, ha explicado que "no había motivos" para suspender los encuentros y ha calificado como "inesperada" la reacción de los progenitores el pasado jueves.
Este tipo de reuniones se celebraban en presencia de una educadora especializada, encargada de supervisar que los mensajes que reciben los menores sean adecuados y tranquilizadores. Según ha señalado Del Arco, estas visitas se desarrollan sin presencia policial de ningún tipo, por lo que la única supervisión era la de la educadora que resultó agredida.
La reacción de la familia biológica, que al parecer había recurrido el proceso de acogimiento, como ocurre en el 97 por ciento de los casos, fue "totalmente inesperada".
Colaboración ciudadana
Mientras continúa la búsqueda, el Centro Nacional de Personas Desaparecidas ha difundido la imagen de la niña y sus datos identificativos. Miranda M. M. nació el 26 de enero de 2021, tiene el pelo castaño, los ojos marrones, mide 1,20 metros y pesa unos 18 kilos, según consta en el aviso oficial.
La Policía pide a cualquier persona que pueda aportar información sobre el paradero de la menor que se ponga en contacto con las autoridades. La familia de acogida, según la consejera, atraviesa "un momento muy complicado, muy duro", y el Gobierno autonómico mantiene contacto con ella mientras prosigue el dispositivo de búsqueda.


