Una intervención de la Policía Nacional en Ceuta por un presunto caso de quebrantamiento de condena terminó destapando la existencia de otro piso patera en la ciudad. Los hechos se produjeron después de que los agentes acudieran a una vivienda tras recibir una llamada de una mujer que solicitaba presencia policial porque, al parecer, su expareja se encontraba en el interior pese a tener en vigor una orden de alejamiento. Así lo ha explicado la Jefatura en una nota de prensa.
La actuación tuvo lugar sobre las 01:50 horas, cuando varios indicativos de seguridad ciudadana fueron comisionados al domicilio. Una vez allí, los policías comprobaron que, efectivamente, el varón se encontraba en la vivienda y que existía una orden de alejamiento vigente, por lo que procedieron a su arresto por quebrantamiento de condena. Sin embargo, durante la intervención los agentes se encontraron con una situación que no estaba relacionada inicialmente con el motivo de la llamada.
En el interior del domicilio había 14 personas hacinadas, según la información facilitada por la Policía. Todas se encontraban indocumentadas y, además, no hablaban español, por lo que fueron trasladadas a dependencias policiales en aplicación de la normativa vigente en materia de extranjería. La intervención permitió así descubrir que aquella vivienda funcionaba como un piso patera, en el que las personas que permanecían allí pagaban por alojarse en unas condiciones de gran concentración.
Arrestos en el lugar
En concreto, los agentes pudieron saber que cada una de las personas abonaba 15 euros diarios por permanecer en la vivienda. Tras descubrir esta situación, la Policía Nacional procedió también al arresto de la mujer que había solicitado la presencia policial, al considerar que podría estar implicada en un presunto delito de tráfico ilegal de inmigración clandestina. De esta forma, una intervención que había comenzado por un posible quebrantamiento de condena acabó derivando en una segunda actuación policial relacionada con el alojamiento de personas indocumentadas.
Este nuevo caso se suma a otros pisos patera detectados en Ceuta durante estos días por la Policía Nacional y la Guardia Civil. Las viviendas han sido localizadas después de la entrada masiva y, según la información facilitada, quienes gestionan estos alojamientos se nutren del escaso dinero del que disponen los inmigrantes. En esta ocasión, una llamada motivada por un conflicto relacionado con una orden de alejamiento terminó poniendo al descubierto la existencia de otro de estos inmuebles.
Una intervención de la Policía Nacional en Ceuta por un presunto caso de quebrantamiento de condena terminó destapando la existencia de otro piso patera en la ciudad. Los hechos se produjeron después de que los agentes acudieran a una vivienda tras recibir una llamada de una mujer que solicitaba presencia policial porque, al parecer, su expareja se encontraba en el interior pese a tener en vigor una orden de alejamiento. Así lo ha explicado la Jefatura en una nota de prensa.
La actuación tuvo lugar sobre las 01:50 horas, cuando varios indicativos de seguridad ciudadana fueron comisionados al domicilio. Una vez allí, los policías comprobaron que, efectivamente, el varón se encontraba en la vivienda y que existía una orden de alejamiento vigente, por lo que procedieron a su arresto por quebrantamiento de condena. Sin embargo, durante la intervención los agentes se encontraron con una situación que no estaba relacionada inicialmente con el motivo de la llamada.
En el interior del domicilio había 14 personas hacinadas, según la información facilitada por la Policía. Todas se encontraban indocumentadas y, además, no hablaban español, por lo que fueron trasladadas a dependencias policiales en aplicación de la normativa vigente en materia de extranjería. La intervención permitió así descubrir que aquella vivienda funcionaba como un piso patera, en el que las personas que permanecían allí pagaban por alojarse en unas condiciones de gran concentración.
Arrestos en el lugar
En concreto, los agentes pudieron saber que cada una de las personas abonaba 15 euros diarios por permanecer en la vivienda. Tras descubrir esta situación, la Policía Nacional procedió también al arresto de la mujer que había solicitado la presencia policial, al considerar que podría estar implicada en un presunto delito de tráfico ilegal de inmigración clandestina. De esta forma, una intervención que había comenzado por un posible quebrantamiento de condena acabó derivando en una segunda actuación policial relacionada con el alojamiento de personas indocumentadas.
Este nuevo caso se suma a otros pisos patera detectados en Ceuta durante estos días por la Policía Nacional y la Guardia Civil. Las viviendas han sido localizadas después de la entrada masiva y, según la información facilitada, quienes gestionan estos alojamientos se nutren del escaso dinero del que disponen los inmigrantes. En esta ocasión, una llamada motivada por un conflicto relacionado con una orden de alejamiento terminó poniendo al descubierto la existencia de otro de estos inmuebles.
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