Los "malabares" de dos trabajadoras y madres solteras por elección en Cádiz: "Solo hay un sueldo"

La chiclanera Rebeca Gómez y la gaditana Gloria Toyos son dos mujeres que decidieron vivir la maternidad en solitario, formando parte de un modelo de familia que lidia con la conciliación y lucha por mejorar sus condiciones

Gloria Toyos y Rebeca Gómez, madres solteras por elección en la provincia de Cádiz.
Gloria Toyos y Rebeca Gómez, madres solteras por elección en la provincia de Cádiz. MANU GARCÍA

Casi uno de cada diez bebés en España son fruto de la reproducción asistida, según datos del Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Técnicas a las que no solo recurren las parejas que presentan problemas para reproducirse sino también mujeres que eligen dar a luz a sus hijos en solitario. Solteras que deciden criar, cuidar y descubrir la maternidad abriendo el abanico a nuevos modelos familiares.

Rebeca Gómez Bottossi, chiclanera de 40 años, es una de ellas. El 7 de julio de 2020 dio a luz en el hospital de Puerto Real a Mauro Bottossi Gómez, que a unos días de cumplir dos años juega con mucha energía en el parque infantil El Columpio, en su ciudad natal.

Mauro juega en el parque infantil de Puerto Real.
Mauro juega en el parque infantil de Puerto Real.   MANU GARCÍA

“La edad se viene, las mujeres tenemos fecha de caducidad”, comenta. Rebeca deseaba formar una familia, pero sus intereses no coincidían con los de su anterior pareja. “Él no quería ser padre y yo sí quería ser madre, entonces no íbamos a ningún sitio. Decidimos dejarlo. Le dije que lo iba a intentar sí o sí y que, si no era con él, lo haría sola”, expresa.

"Las mujeres tenemos fecha de caducidad"

Con ilusión, la chiclanera acudió a la Seguridad Social para conocer los pasos que debía seguir. Pero se encontró con que “había mucha desinformación, el médico de tu barrio te dice: -¿Eh?”. Aún así, tuvo suerte y, en su primera cita le atendió una sanitaria joven. “Ella me dijo que no me preocupara que ella se iba a informar y a los días me llamó”, dice.

A continuación, se sometió a una serie de pruebas hormonales y, finalmente le propusieron el método de inseminación artificial -tenía seis intentos. “La reserva ovárica estaba un poco comprometida pero no lo vieron inviable. No salió a la primera, pero a la segunda lo clavamos”, recuerda Rebeca abrazando a su hijo. “Es un trasto, tiene mucha vitalidad”, sonríe mientras el pequeño continúa correteando y subiéndose al tobogán una y otra vez.

Rebeca disfruta con su hijo Mauro en el parque.
Rebeca disfruta con su hijo Mauro en el parque.   MANU GARCÍA

Las carreras de Mauro llaman la atención de Andrea Sibón Toyos, de apenas un año, que le mira desde los brazos de Gloria Toyos Sibón. Con los ojos muy abiertos, la bebé muestra curiosidad por lo que ocurre en el parque. Se acaba de despertar de la siesta. “Es muy tranquila”, dice su madre, gaditana de 38 años que vio la cara de su hija por primera vez el 18 de junio de 2021.

Había tenido relaciones, pero no habían llegado a nada así que no dudó en intentarlo por su cuenta. “Lo tenía bastante claro desde siempre. A mí no me importaba ser madre soltera. Me entró la bulla y, como tenía el concepto de que por la Seguridad Social iba a tardar mucho, fui a una clínica privada”, sostiene Gloria que tuvo ciertas complicaciones durante el proceso.

Desde que comenzó hasta que se quedó embarazada pasaron dos años. “La primera inseminación no cuajó, tuve un aborto entre medio, no fue hasta la tercera, in vitro. Fue duro, pero tenía las ideas muy claras”, cuenta a lavozdelsur.es.

Gloria abraza a su hija Andrea.
Gloria abraza a su hija Andrea.    MANU GARCÍA

Ahora, ambas madres disfrutan de sus pequeños a los que sacan adelante “haciendo malabares” y, sobre todo, gracias al apoyo de sus padres que, en ambos casos juegan un papel fundamental. La conciliación sería aún más difícil si ellos. Cuando Gloria se quedó embarazada trabajaba como diseñadora instruccional en una subcontrata de Airbus, en Sevilla, donde continúa por teletrabajo desde que optó por mudarse a Cádiz. Por su parte, Rebeca es ingeniera de calidad y responsable de una línea de montaje en Alestis.

"Mis padres me echan un cable"

“Mis padres me echan un cable y me ayudan un montón, ellos la recogen de la guardería, le dan de comer… Es más llevadero”, dice la gaditana que está mudándose de casas de sus padres a la suya propia. Agradece que, hasta el momento, no haya tenido que ocuparse de las tareas domésticas, sobre todo los primeros meses, “cuando todo es nuevo y vas con miedo”.

Detalle de Gloria cogiendo de la mano a su pequeña.
Detalle de Gloria cogiendo de la mano a su pequeña.    MANU GARCÍA

Para pasar más tiempo con su hijo, Rebeca se redujo la jornada laboral y, aunque vive sola, “como en casa de mis padres, tengo la suerte de que son jóvenes”. La dinámica se repite en muchas familias monoparentales que recurren a la ayuda de sus progenitores para compaginar la crianza con el trabajo.

A esta situación se suma que los hijos de madres solteras solo disfrutan de 16 semanas con ellas. La baja por paternidad de la que disponen las familias biparentales -otras 16 semanas- desaparece. “Pedimos que sean 32 semanas para que no tengan que entrar en la guardería tan chiquititos”, dicen las madres. Una solicitud que Rebeca llevará por segunda vez en la provincia a juicio con la esperanza de conseguir avances.

Además de cambiar las leyes, reivindican una mayor atención en cuanto a la prestación de ayudas. “Estamos luchando para que a las familias monoparentales con un hijo se consideren un régimen especial. En Cataluña hay un carné de familia monoparental, como el de familia numerosa”, manifiestan.

Mauro se tira por el tobogán del parque.
Mauro se tira por el tobogán del parque.   MANU GARCÍA

Al fin y al cabo, criar a un hijo o hija en soledad es todo un reto porque la realidad es que “solo hay un sueldo en casa”. Según un informe de la ONG Save the children titulado El coste de la crianza, un niño o niña conlleva un gasto de 672 euros al mes. Un 11 % más que en 2018 cuando la factura ascendía a 587 euros. Por ello, la propia organización ha propuesto una ayuda universal de 100 euros al mes a todas las familias.

Conscientes de que aún queda mucho por hacer, Gloria y Rebeca se unieron a la asociación Madres Solteras por Elección, creada en 2007 por 21 mujeres que buscaban mejorar sus condiciones de vida. Actualmente, junto a la gaditana y a la chiclanera -coordinadora en Cádiz- en la provincia hay 25 socias, 18 con un hijo y dos de ellas con dos hijos cada una, con edades comprendidas entre 1 y 12 años.

“Solas no vamos a ningún sitio. Así compartimos experiencias de los problemas que nos vamos encontrando”, comentan mientras se acercan a los columpios. Como ellas, otras 2.400 madres más repartidas por España están convencidas de que la unión hace la fuerza. “Ahora en las guarderías también se celebra el día de la familia”, aplauden.

Sobre el autor:

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Patricia Merello

Titulada en Doble Grado en Periodismo y Comunicación audiovisual por la Universidad de Sevilla y máster en Periodismo Multimedia por la Universidad Complutense de Madrid. Mis primeras idas y venidas a la redacción comenzaron como becaria en el Diario de Cádiz. En Sevilla, fui redactora de la revista digital de la Fundación Audiovisual de Andalucía y en el blog de la ONGD Tetoca Actuar, mientras que en Madrid aprendí en el departamento de televisión de la Agencia EFE. Al regresar, hice piezas para Onda Cádiz, estuve en la Agencia EFE de Sevilla y elaboré algún que otro informativo en Radio Puerto. He publicado el libro de investigación 'La huella del esperanto en los medios periodísticos', tema que también he plasmado en una revista académica, en un reportaje multimedia y en un blog. 

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