Las madres "frikis" que apuestan por la seguridad de los bebés en Jerez: "El porteo es conciliación"

Ana y Ala explicando el porteo ergonómico en la tienda. FOTO: MANU GARCÍA
Ana y Ala explicando el porteo ergonómico en la tienda. FOTO: MANU GARCÍA

La inquietud por descubrir el mundo de la crianza llevó a Ana Pareja, natural de San Fernando y a Ala Baciu, de Moldavia pero afincada en Sanlúcar, a montar Granitos de arena en Jerez. Un centro especializado en porteo ergonómico y sistemas de retención infantil (SRI) que nació hace dos años de la mano de estas dos compañeras y madres. Ambas tenían en mente sacar adelante un negocio relacionado con la seguridad de los pequeños, se unieron y en apenas dos meses ya estaban listas para su apertura.

“En Jerez no había ningún centro especializado en sillas a contramarcha ni en porteo ergonómico ni ninguna tienda de crianza en general”, explica Ana, que no encontraba nada y tenía que desplazarse por la provincia para adquirir este tipo de artículos. Al proyecto le llamaron Granitos de arena porque tienen muy claro que su fin es “dejar esa semillita en la conciencia de los papás cuando vienen a vernos y hacerles plantearse la cosas”.

Esta tienda dedicada a la crianza respetuosa va más allá de la venta de portabebés. En su interior Ala, educadora de porteo, se encarga de asesorar a los padres y ayudarles a elegir el sistema que mejor se ajuste a sus necesidades. Para ella, la información es fundamental ya que, según denuncia, “hay muchas mochilas en el mercado que no son ergonómicas y son perjudiciales para la salud de los bebes y para la espalda de los padres”.

Ala y Ana en el interior de la tienda 'Granitos de arena' de Jerez. FOTO: MANU GARCÍA

Por ello, para seleccionar el porteo adecuado hay que tener en cuenta que “la posición del bebé sea la posición fisiológica, que no vaya colgando sobre sus genitales, que su columna vertebral esté en cifosis, en forma de C, y que las rodillitas estén más altas que el culete”, dice Ala, madre de dos hijos que suele preguntar, sobre todo a las clientas, cómo es su suelo pélvico para no dañarlo.

La tienda ofrece mochilas y fulares con multitud de diseños, tejidos y grosores de diferentes tamaños fabricados con una tela “que desde el primer hilo está pensada para llevar bebes entonces no tiene ningún tipo de tóxicos, los tintes son naturales y tienen una resistencia muy grande, que no se rasgan”. Según explica Ala este sistema ayuda a la conciliación, “el contacto es una necesidad de los bebés pero el porteo es una necesidad de los padres y madres, es una herramienta para que podamos seguir con nuestra vida poco a poco, hay soluciones para todo solo hay que querer escuchar y salirse un poquito de lo tradicional”.

Esta alternativa, que también es la cura para el síndrome de la cuna con pinchos, requiere de cierto aprendizaje para colocarlo correctamente. “Recomendamos a aquellos que quieran portear en fular que se pongan antes de dar a luz, no es complicado, simplemente hay que ponerse”, añade Ala que recuerda que esta práctica siempre ha existido desde siempre. “Las mamás se colgaban al bebé a la espalda para hacer lo que fuese, pero con la llegada de los carritos poco a poco se ha ido quitando esta facilidad que teníamos para conciliar”, dice.

Ana, que se formó como asesora de lactancia, asegura que cada vez son más las personas que conocen este accesorio y optan por el porteo, “se ha puesto de moda y hay muchas marcas comerciales que se han subido al carro de crear mochilas, pero para portear hay que estar bien asesorados”.

Ala probando las sillas SRI a contramarcha. FOTO: MANU GARCÍA

Además del porteo, las compañeras disponen de sillas obligatorias para los desplazamientos de los bebés en los vehículos. Una tarea a la que hace seis años no se prestaba atención, cuando se presenciaban episodios de peligro en las carreteras. “Nosotros las comparamos con el casco de la moto, al principio la gente lo compraba como el quitamultas, hasta que llegó a la conciencia colectiva que es mejor llevar un buen casco, pues con las sillitas infantiles pasa lo mismo”.

Los sistemas de retención infantil están regulados por la normativa europea para la protección de los bebés en la vía, sin embargo, Ana detalla que “habla mucho de homologaciones de materiales, que las telas no sean tóxicas ni prendan fuego, pero realmente no habla sobre que va a pasar con el ocupante en caso de tener un accidente”. Por ello, la que está embarazada de su tercer hijo reivindica la puesta en valor de “un sistema que va a salvar la vida de un niño en caso de accidente, y el problema que encontramos es que se venden en las grandes superficies donde nadie las prueba en el coche y no se ve si es compatible”.

En Granitos de arena, llevan por bandera la seguridad y nunca dejan que los padres adquieran una silla sin haberla probado antes en su vehículo. “Ocurre que las personas están comprándolas por internet y puede pasar que se instala mal o que no se adapta al cuerpo del bebé, nosotros probamos con muñecos”, expresa Ala, que apuesta por “la crianza que respeta los ritmos de los niños”.

Las dueñas con los artículos de crianza respetuosa en la tienda. FOTO: MANU GARCÍA

Ambas emprendedoras en la ciudad jerezana confiesan ser “madres frikis” porque desde que tuvieron a sus pequeños “empezamos a investigar y a llegar a la información, pero no debería de ser así, no tengo que ser una madre friki para poner a mi hijo con seguridad en una silla, la información debería llegar a mí, queda mucho trabajo por hacer”, reflexionan.

Desde su negocio aportan ese granito de arena para transmitir recomendaciones a aquellos que pidan ayuda a la hora de sentarse frente al volante con niños menores de cuatro años. Pero además se empeñan en llevar a sus estanterías “lo que nosotros nunca encontrábamos en una tienda y buscábamos por internet para llegar a ellos”. Así, Ana y Ala ponen al alcance de las familias, alimentación complementaria respetuosa como un plato con compartimentos con ventosa, cosmética natural, “hay muchos productos que no son buenos del todo”, o un babero con mangas que se adapta al bebé cuando come.

Una amplia oferta de artículos especiales que a estas madres les hubiera venido bien ver en una tienda durante la crianza de sus hijos. Con ilusión, las socias investigan y se dejan llevar por su curiosidad, eso sí, “antes de meter cualquier producto en nuestra tienda valoramos mucho si lo usaríamos con nuestros propios hijos”, sostienen con firmeza.

Desde el mostrador de la tienda observan como en estos tiempos “las mamás y los papás estamos buscando un cambio, hay una conciencia colectiva que parece que se está despertando”. De momento, Jerez ya suma este servicio novedoso.

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