sociedad

La crisis de la vivienda (también) golpea a los residentes del SAS: "Hay enfermeras que ven el precio de alquiler y renuncian"

CCOO mueve ficha para que las pagas extras de los residentes incluyan el prorrateo de las guardias, algo que no se contempla hasta ahora

  • El Virgen Macarena de Sevilla, uno de los hospitales de la Sanidad andaluza donde faltan celadores. -

El debate de la vivienda se ha abierto hueco en el debate público español como no lo había hecho hasta ahora, pese a que ya era para los ciudadanos uno de los principales problemas del país. El desahucio de Maricarmen ha servido como símbolo para que diferentes colectivos digan 'basta ya' y exijan soluciones. Unas soluciones que tienen que ver con el mercado inmobiliario, pero también con los salarios que se perciben en España.

Aunque el sector sanitario siempre ha sido visto como uno de los más privilegiados, lo cierto es que este incremento de los precios también está teniendo consecuencias directas. Especialmente para los más jóvenes, los residentes.

Pese a lo que muchos puedan pensar, la tabla de retribuciones para estos profesionales no es extraordinaria. Un MIR tiene como salario base menos de 1.400 euros, mientras que un EIR apenas supera los 1.100 euros de salario base. A esa cantidad hay que sumar los complementos por la responsabilidad que van adquiriendo (cuantía que no existe el primer año) así como las guardias que hacen. Esto último, sin embargo, no se tiene en cuenta en las pagas extras.

La petición de CCOO

Por ello, sindicatos como CCOO han comenzado a mover ficha para que estos profesionales cobren el prorrateo de las guardias, algo que no sucede hasta ahora. "Hay que tener en cuenta que aunque trabajan para el SAS, el régimen que tienen es de personal laboral y no estatutario, por lo que la nómina es distinta", apunta Angelina Olea, facultativa y responsable de Personal en Formación Especializada en Ciencias de la Salud de CCOO.

Esto supone que las retribuciones se rigen por un decreto estatal que establece que, como mínimo, la paga extraordinaria debe incluir el importe de una mensualidad del sueldo base y el complemento de grado de formación. Aunque no menciona nada de las guardias, lo cierto es que las comunidades tienen libertad para abonarlas.

"Las guardias de los residentes no son opcionales, forman parte del programa formativo obligatorio y están totalmente reguladas en número e intensidad según la especialidad. Es una parte estructural del salario y debería computar en las pagas extraordinarias", defiende Olea a lavozdelsur.es.

El sueldo bruto durante la residencia

El sindicato considera que este plus puede ayudar a que muchos profesionales tengan menos dificultades a la hora de conseguir vivienda. "En medicina el sueldo base bruto el primer año es de 1.400 euros y en enfermería 1.171, porque no reciben complemento de formación. En el caso de las enfermeras residentes la situación es aún más compleja porque muchos centros no tienen infraestructuras adaptadas y se limita el acceso a realizar guardias completas, por lo que se reducen los ingresos", explica. La consecuencia más grave tiene que ver con el acceso a un alquiler. "En ciudades como Málaga, con el precio de la vivienda que existe, hay residentes que se ven obligados a renunciar a su plaza".

El problema no se limita sólo a Andalucía, aunque en otras comunidades existen complementos específicos para compensar los salarios. "Llevamos años solicitándolo en Andalucía para paliar problemas como la vivienda, pero la administración no lo ha ejecutado", señalan fuentes sindicales. El tema ha salido de forma recurrente en las mesas de negociación, pero la discusión siempre acaba derivada hacia el Ministerio de Sanidad debido al decreto estatal que regula las cuantías. "Al final a las comunidades autónomas les viene muy bien tener a este personal muy cualificado y en condiciones muy precarias porque como en España para ejercer tienes que pasar por el sistema de residencia, hay que pasar por el aro". Este periódico ha preguntado a la Consejería de Sanidad si tiene previsto satisfacer demandas como esta, pero no ha habido respuesta.

El debate de la vivienda se ha abierto hueco en el debate público español como no lo había hecho hasta ahora, pese a que ya era para los ciudadanos uno de los principales problemas del país. El desahucio de Maricarmen ha servido como símbolo para que diferentes colectivos digan 'basta ya' y exijan soluciones. Unas soluciones que tienen que ver con el mercado inmobiliario, pero también con los salarios que se perciben en España.

Aunque el sector sanitario siempre ha sido visto como uno de los más privilegiados, lo cierto es que este incremento de los precios también está teniendo consecuencias directas. Especialmente para los más jóvenes, los residentes.

Pese a lo que muchos puedan pensar, la tabla de retribuciones para estos profesionales no es extraordinaria. Un MIR tiene como salario base menos de 1.400 euros, mientras que un EIR apenas supera los 1.100 euros de salario base. A esa cantidad hay que sumar los complementos por la responsabilidad que van adquiriendo (cuantía que no existe el primer año) así como las guardias que hacen. Esto último, sin embargo, no se tiene en cuenta en las pagas extras.

La petición de CCOO

Por ello, sindicatos como CCOO han comenzado a mover ficha para que estos profesionales cobren el prorrateo de las guardias, algo que no sucede hasta ahora. "Hay que tener en cuenta que aunque trabajan para el SAS, el régimen que tienen es de personal laboral y no estatutario, por lo que la nómina es distinta", apunta Angelina Olea, facultativa y responsable de Personal en Formación Especializada en Ciencias de la Salud de CCOO.

Esto supone que las retribuciones se rigen por un decreto estatal que establece que, como mínimo, la paga extraordinaria debe incluir el importe de una mensualidad del sueldo base y el complemento de grado de formación. Aunque no menciona nada de las guardias, lo cierto es que las comunidades tienen libertad para abonarlas.

"Las guardias de los residentes no son opcionales, forman parte del programa formativo obligatorio y están totalmente reguladas en número e intensidad según la especialidad. Es una parte estructural del salario y debería computar en las pagas extraordinarias", defiende Olea a lavozdelsur.es.

El sueldo bruto durante la residencia

El sindicato considera que este plus puede ayudar a que muchos profesionales tengan menos dificultades a la hora de conseguir vivienda. "En medicina el sueldo base bruto el primer año es de 1.400 euros y en enfermería 1.171, porque no reciben complemento de formación. En el caso de las enfermeras residentes la situación es aún más compleja porque muchos centros no tienen infraestructuras adaptadas y se limita el acceso a realizar guardias completas, por lo que se reducen los ingresos", explica. La consecuencia más grave tiene que ver con el acceso a un alquiler. "En ciudades como Málaga, con el precio de la vivienda que existe, hay residentes que se ven obligados a renunciar a su plaza".

El problema no se limita sólo a Andalucía, aunque en otras comunidades existen complementos específicos para compensar los salarios. "Llevamos años solicitándolo en Andalucía para paliar problemas como la vivienda, pero la administración no lo ha ejecutado", señalan fuentes sindicales. El tema ha salido de forma recurrente en las mesas de negociación, pero la discusión siempre acaba derivada hacia el Ministerio de Sanidad debido al decreto estatal que regula las cuantías. "Al final a las comunidades autónomas les viene muy bien tener a este personal muy cualificado y en condiciones muy precarias porque como en España para ejercer tienes que pasar por el sistema de residencia, hay que pasar por el aro". Este periódico ha preguntado a la Consejería de Sanidad si tiene previsto satisfacer demandas como esta, pero no ha habido respuesta.

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