Un joven va a urgencias por un dolor de espalda y le encuentran un obús de la I Guerra Mundial en el recto

La dirección del centro evacúa parte de las instalaciones y activa un protocolo de emergencia con artificieros y bomberos

Intervención en un hospital de Toulouse.
03 de febrero de 2026 a las 10:08h

El equipo médico del hospital de Rangueil, en Toulouse, Francia, ha extraído del recto de un hombre de 24 años un obús de la I Guerra Mundial (1914-1918), un incidente que obligó a evacuar parcialmente el centro sanitario por motivos de seguridad. Profesionales de la salud han explicado que este tipo de situaciones “no son poco frecuentes”, en referencia a la aparición de objetos peligrosos en exploraciones médicas de urgencia.

El joven acudió en la noche del 31 de enero al 1 de febrero al servicio de urgencias quejándose de fuertes dolores en la espalda. Tras ser sometido a una intervención urgente, los médicos descubrieron el explosivo alojado en el recto, sin que por el momento se hayan esclarecido las circunstancias en las que llegó a introducirse el artefacto.

Un obús de origen alemán y un amplio dispositivo de seguridad

Según ha informado Franceinfo Occitanie, el proyectil era de calibre 37 milímetros, de fabricación alemana, y medía aproximadamente 16 centímetros de largo y cuatro de diámetro. Ante el riesgo potencial, la dirección del hospital activó un protocolo de emergencia y solicitó la intervención de un equipo de artificieros y bomberos, que establecieron un perímetro de seguridad y procedieron a la neutralización del explosivo.

El paciente permaneció ingresado en observación desde el sábado hasta el domingo, según han reportado medios locales. Paralelamente, las autoridades de Toulouse han iniciado una investigación para determinar el origen del proyectil y las circunstancias exactas en las que el joven tuvo acceso a este tipo de munición, que será objeto de un interrogatorio policial.

Investigación judicial y posibles responsabilidades penales

La Dépêche du Midi apunta que nua de las hipótesis que manejan los investigadores apunta a un posible vínculo con el chemsex, una práctica sexual asociada al consumo de drogas durante encuentros prolongados. Esta línea de investigación no ha sido confirmada oficialmente, pero se analiza en el marco de las diligencias abiertas por la fiscalía de Toulouse.

Una vez se aclaren los hechos, el joven podría ser denunciado por posesión de munición de categoría A, un delito que en Francia puede conllevar una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de hasta 75.000 euros, además de posibles cargos adicionales por la perturbación grave del funcionamiento de un servicio de emergencias hospitalario.

No es la primera vez que se registra un episodio de estas características en el país. En diciembre de 2022, un hombre de 80 años fue operado en un hospital de Tolón tras acudir con un obús alojado en la vía anal, un precedente que refuerza la preocupación de las autoridades sanitarias y judiciales por la manipulación y posesión de material explosivo en contextos no controlados.

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Rubén Guerrero

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