Jorge, superviviente de covid tras 49 días en la UCI

El gaditano, uno de los contagiados en el brote de la residencia de Afanas en El Puerto, abandona el hospital tras encarar la enfermedad con una fortaleza admirable

Jorge Rosas en una sala de la Residencia Nuestra Señora de los Milagros de Afanas.
Jorge Rosas en una sala de la Residencia Nuestra Señora de los Milagros de Afanas. Autor: Manu García

Aquella mañana la sonrisa de Jorge Rosas Camacho iluminaba la Residencia de Nuestra Señora de los Milagros de Afanas en El Puerto. Aunque no se podía ver, se intuía debajo de su mascarilla. El joven de 23 años se reencontraba con sus compañeros y cuidadores después de meses sin verlos. Sin soltarse de la mano de su madre, Inma Camacho, desprendía vitalidad pese al duro golpe al que se acababa de enfrentar.

Jorge ha estado 49 días en la UCI luchando a capa y espada para vencer al coronavirus. Él fue uno de los contagiados del brote que afectó a la residencia en septiembre. “A pesar de que lo mantuvieron aparte para que no lo cogiera, terminó pillándolo”, lamenta Inma agarrando del brazo a su hijo al que estuvo más de un mes sin poder ver.

Al gaditano le atacó más fuerte, tiene hipertensión pulmonar severa y es una persona de alto riesgo en la pandemia. Además, “estaba más débil también porque en enero estuvo dos meses ingresado a cuenta de la gripe A, fue entonces cuando le pusieron el respirador”, explica su madre mientras Jorge juguetea con la grabadora.

Inma junto a su hijo Jorge durante la entrevista.
Inma junto a su hijo Jorge durante la entrevista. Manu García

Desde que ingresó en el hospital Santa María del Puerto, el joven, con una fortaleza admirable, le ha plantado cara a todas las complicaciones que se le venían encima. Inma relata cómo su hijo estuvo sedado la mayor parte del tiempo. “Ha sido bastante grave, había momentos en los que no contábamos con él, estaba entubado, tubos por todos lados y muchas infecciones a cuenta de todo eso”, expresa. Además, a lo largo de las semanas, el coronavirus le provocó una neumonía y una hemorragia pulmonar. “Lógicamente he tenido mucho miedo, pero afortunadamente ha salido adelante”.

Inma emocionada no puede parar de dar cariño a Jorge. Está orgullosa del coraje que ha presentado en todo momento. “Él es fuerte, es un superviviente como me dice mucha gente y es verdad, ama lo que es la vida”, comenta sentada a su lado.

Jorge, con una cicatriz en la garganta que revela la traqueotomía a la que se tuvo que someter, es un ejemplo de superación. Inma destaca su tolerancia a los dolores en esta cruda batalla de la que sale ganador. “Le han pinchado cincuenta veces y él no se queja, es muy bueno, los médicos me lo decían, si él sabe que está malo, no se suele quejar”, sostiene.

Inma agarra la mano de su hijo.
Inma agarra la mano de su hijo. Manu García
Jorge y su madre en el centro de Afanas el día de su fiesta de bienvenida.
Jorge y su madre en el centro de Afanas el día de su fiesta de bienvenida. Manu García

El chico “siempre va dando cariño por todos lados, se hace querer”. Un amor incondicional que cada día entrega a las personas que le rodean. Aquellas que desde la distancia le han mostrado todo su apoyo mientras se volcaban en el centro, aisladas y al pie del cañón. Para darle ánimos al joven, los cuidadores de Afanas realizaron un vídeo junto a sus compañeros en el que sujetaban carteles con mensajes, “eres un campeón, contigo luchamos todos, mucha fuerza”. Un gesto que Inma agradece una y otra vez. Tampoco se olvida del médico Antonio Herrero y del personal de la UCI del hospital portuense por el trato que han tenido con su hijo. Ella no tiene palabras, “nunca me he sentido sola, han sido todos maravillosos”, dice recordando los días de desconsuelo que ya quedan atrás.

Vídeo realizado por el personal de Afanas para darle apoyo a Jorge.

A Inma le brillan los ojos mientras Jorge no para quieto y salta de alegría porque le encantan las fotografías. El pasillo está repleto de corazones de colores para celebrar que el joven está vivo, le ha dado una patada al virus y sale adelante. La escena conmueve. “Es un superhéroe, yo creo que nos ha dado una lección él a nosotros, en vez de nosotros a él”, comenta Jesica García, su psicóloga que también se ha acercado a recibirle. Y así lo afirmaba el propio doctor en la sala del hospital, “gracias, Jorge por lo que me has enseñado”, recuerda Inma.

El gaditano es un luchador, con apenas dos meses ya estuvo en la UCI, “estuvo muy malito, yo me acuerdo de ese día en casa tomando el biberón, chupando con unas ganas y los dedos y la boquita azulados, y yo decía: -este niño tiene ganas de vivir”. Por aquel entonces, le dijeron que “iba a durar poco”, pero se equivocaban.

La espontaneidad de Jorge hace sonreír a los presentes. De pronto, pide arroz y Cocacola, el chico ya tiene hambre. “Él siempre está feliz”, dice su madre mientras le ayuda a recitar sus platos favoritos.

El luchador Jorge durante el encuentro con lavozdelsur.es
El luchador Jorge durante el encuentro con lavozdelsur.es. Manu García
Jorge e Inma en el pasillo decorado con corazones.
Jorge e Inma uno de los pasillos de la residencia decorado con corazones.  Manu García

Ahora le toca descansar tras recibir el alta hace dos semanas. “Está flojito todavía y está mucho más delgado de como él estaba, pero se va recuperando porque comer come bien”, añade Inma que pronto verá como su hijo vuelve a la Unidad de estancia diurna Manolo Bellido donde todas las mañanas realiza talleres de higiene, de manualidades, de cocina o de relajación.

“Él aquí tiene su casa, y más posibilidades de seguir adelante que las que yo le podría dar”, manifiesta Inma. Hoy rebosa de alegría por poder contar una historia de supervivencia que arroja luz a en medio de tanta oscuridad.   

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