El lunes ha comenzado de forma trágica en Berriz, una localidad vizcaína que ha amanecido con una agresión brutal en el interior de un piso del municipio. Un hombre de 48 años ha apuñalado repetidas veces a su pareja, de 38 años, en presencia de sus cuatro hijos. Han sido los propios menores y un vecino quienes han logrado poner freno a la agresión, aunque no sin coste: una de las hijas, de 15 años, ha resultado herida de pronóstico leve después de interponerse entre su padre y su madre.
La llamada que alertó a la Ertzaintza ha llegado a las 07:20 horas de esta mañana. Los agentes desplazados al lugar se han encontrado con una escena de emergencia: el agresor ya estaba en la calle cuando han llegado, donde ha sido reducido sin incidentes. En el interior del domicilio, la víctima presentaba varias heridas por arma blanca y se encontraba en estado grave.
La primera patrulla que ha accedido al piso le ha practicado un torniquete mientras esperaba la llegada de los servicios sanitarios. Dada la gravedad de las lesiones, la mujer ha sido evacuada en helicóptero hasta el hospital de Cruces, en Barakaldo, donde ha ingresado en estado grave.
Un intento de homicidio en el ámbito de la violencia de género
El detenido ha sido conducido a dependencias policiales acusado de un presunto intento de homicidio enmarcado en la violencia de género. La rapidez con la que sus hijos y un vecino han actuado ha sido determinante para que la agresión no tuviera consecuencias aún más graves. La situación de la mujer continúa siendo crítica a la espera de que los médicos puedan evaluar el alcance real de sus lesiones.
El cuerpo policial vasco ha abierto una investigación para esclarecer todas las circunstancias que rodearon la agresión. El hombre de 48 años permanece detenido mientras se realizan las diligencias pertinentes, en un caso que se suma a la larga lista de episodios de violencia contra la mujer registrados en el País Vasco y en el conjunto del Estado en lo que va de año.
