La inteligencia artificial se ha colado de lleno en el relato de la guerra y lo ha hecho también a través de un formato cada vez más reconocible: los vídeos con estética LEGO. En medio de las tensiones por el conflicto en Oriente Próximo, Irán ha recurrido en los últimos meses a la publicación de imágenes y vídeos satíricos en redes sociales, muchos de ellos con Donald Trump como protagonista, dentro de una estrategia propagandística de tono humorístico.
Ese fenómeno se enmarca en lo que popularmente se conoce como slopaganda, un término formado por las palabras sloppy —del inglés, “descuidado”— y propaganda. Se trata de contenido audiovisual de bajo coste, fácil de compartir y diseñado para circular con rapidez en plataformas digitales. En ese terreno, los vídeos creados con IA han encontrado un espacio especialmente eficaz para ganar alcance y conectar con públicos muy amplios.
En ese ecosistema digital, una de las fórmulas que más visibilidad ha logrado es la de las piezas generadas con estética LEGO, utilizadas para denunciar la guerra y construir una narrativa visual sencilla, llamativa y altamente viral. En los últimos días, varios de esos vídeos compartidos por la República Islámica en sus redes sociales han ganado fuerza, impulsados por una estética fácilmente reconocible y por un lenguaje visual pensado para circular con rapidez.
Vídeos con estética LEGO para denunciar la guerra
Parte de esos contenidos han sido creados por la compañía Explosive Media, conocida precisamente por producir vídeos generados con IA con esa estética. En una entrevista con la BBC, un representante de la empresa, que pidió ser citado como “Sr. Explosive”, admitió que uno de esos vídeos fue realizado a petición del Gobierno iraní, al que definió como uno de sus “clientes”.
Según explicó, el mensaje detrás de ese contenido era que Irán se resiste a “un opresor global todopoderoso”, en referencia a Estados Unidos. Explosive Media ha difundido numerosos vídeos con su estilo habitual para denunciar la guerra en Oriente Próximo, y en varias ocasiones ese material ha sido compartido por la Embajada iraní en Sudáfrica en su cuenta oficial de X.
La expansión de estas piezas no se produce de forma aislada. Según se recoge en el texto, vídeos de slopaganda difundidos por embajadas iraníes en distintos países, en los que se caricaturiza a Trump y a su Administración, han sido visualizados cientos de millones de veces desde el inicio de la guerra en Oriente Próximo. La IA ha permitido así al régimen y a sus afines llevar su propaganda más allá del territorio iraní y captar la atención de una audiencia occidental más amplia.
Al mismo tiempo, distintos expertos advierten del riesgo de que la popularización de este tipo de materiales termine por trivializar las consecuencias del conflicto, que ya ha causado cientos de miles de muertes. La facilidad para producir y consumir estas piezas, unida a su tono satírico, sitúa el debate en torno a los límites entre propaganda, entretenimiento y desinformación visual.
De los memes contra Trump al alcance global de la propaganda
La creación de vídeos con estética LEGO convive con otras formas de contenido generado por IA dentro de esta misma campaña mediática. El texto sitúa a Trump como uno de los grandes protagonistas de esas piezas, aunque recuerda también que el propio presidente estadounidense ha convertido la IA en una práctica recurrente durante su segundo mandato, con imágenes publicadas en Truth en las que aparece fuertemente glorificado.
Uno de los episodios citados es el de una imagen creada por IA y difundida por Trump el pasado domingo, en la que aparecía vestido como Jesucristo sanando a un enfermo, después de su enfrentamiento con León XIV. Esa publicación fue eliminada al día siguiente tras una oleada de críticas de asociaciones y representantes católicos, evangélicos y protestantes, además de otras organizaciones conservadoras afines a él.
En ese intervalo de 24 horas, Irán aprovechó la polémica para convertir la imagen en un nuevo meme: un vídeo, también generado por IA, en el que Jesucristo aparece por detrás del mandatario, le golpea y este cae en lo que se asemeja al infierno. El contenido suma ya 46 millones de likes y ha sido compartido cinco millones de veces. Entre quienes lo divulgaron figura la Embajada iraní en Tayikistán.
El texto también menciona otras piezas de esta campaña, como el vídeo Blockade del artista Snicklink, en el que Trump aparece con un traje colorido y peinado al estilo de los años ochenta tocando un sintetizador y cantando sobre el bloqueo en el estrecho de Ormuz. En el pie del vídeo puede leerse: “Si me bloqueas, yo te bloqueo”, acompañado de emojis de notas musicales. Más tarde, la Embajada iraní en Sudáfrica respondió celebrando ese trabajo: “Lo has hecho muy bien. Tu logotipo aparecía en el vídeo. Así que, como todos, admiramos tu talento y tu esfuerzo. Bien hecho”.
La ofensiva visual incluye incluso montajes como el cartel inspirado en Piratas del Caribe compartido por la Embajada iraní en Zimbabue, en el que Trump aparece disfrazado de Jack Sparrow, así como publicaciones con referencias a las presidenciales estadounidenses de 2028 difundidas por la Embajada iraní en Tailandia.
En ese contexto, los avances de la IA dentro de los algoritmos de las redes sociales y la rapidez con la que pueden generarse estas imágenes hacen, según el texto, que resulte casi imposible esquivar contenidos de este tipo, que además se apoyan en una herramienta entrenada principalmente con datos occidentales, a menudo en inglés, para impactar sobre un público cada vez más amplio.
