Final feliz para Rafael tras seis años de lucha: por fin será atendido en un centro especializado en autismo

El joven sevillano con 86% de discapacidad que padece Trastorno del Espectro Autista ingresa en la residencia Parsi de la capital andaluza que gestiona la asociación Autismo Sevilla

Rafael Elías, en una imagen reciente.
Rafael Elías, en una imagen reciente.

Rafael Elías por fin está bien atendido. El joven sevillano, con un 86% de discapacidad reconocida, y que padece Trastorno del Espectro Autista (TEA), ya ha sido trasladado a la residencia Parsi, un centro específico para personas gravemente afectadas por TEA, tras años de lucha de toda su familia y, sobre todo, de su madre, Rosa Muñoz. “Por fin Rafa tiene su plaza en un centro especializado de autismo en Sevilla, quiero agradeceros a todos el apoyo que habéis prestado a esta nuestra causa y ahora esperar que Rafa mejore, que estoy segura de que así será”, expresa.

El joven llevaba desde 2014 ingresado en la residencia San Sebastián que la Fundación Samu tiene en la localidad sevillana de Cantillana, donde se “hace casi imposible la intervención terapéutica” por la falta de recursos del centro, como confirmaba la directora del Centro de Valoración y Orientación (CVO) de Sevilla en un informe de hace unos meses. El confinamiento impuesto por el coronavirus impidió que Rafael Elías ingresara en la residencia Parsi en el mes de marzo, cuando estaba prevista su entrada, que finalmente se ha producido en junio. Así, ya está siendo atendido como corresponde, para que “no viva encerrado” y tenga “una vida digna”, como expresaba su madre.

El joven, que tiene reconocido un grado III de Dependencia, llevaba más de un lustro solicitando su traslado desde la residencia San Sebastián a un centro específico para personas con TEA, algo que incluso recomendaba la directora del Centro de Valoración y Orientación (CVO) de Sevilla en un informe al que tuvo acceso lavozdelsur.es, ya que su estancia en San Sebastián “hace casi imposible la intervención terapéutica” debido a las “variables del centro: estructura del edificio, nivel de ruido, elevado número de residentes, así como las interacciones que pueden darse entre ellos”.

Rafael ocupará finalmente una de las 14 plazas concertadas por la Junta de Andalucía para la residencia Parsi que gestiona la asociación Autismo Sevilla. Los padres del joven, desesperados ante la perspectiva de que no se atendiera el traslado de su hijo —se asignaron diez plazas en primera instancia y Rafael no estaba incluido entre ellas— hasta iniciaron una campaña de recogida de firmas para solicitar su ansiado traslado. “Rafael ha sufrido duramente las consecuencias de estar internado en un centro que carece de los recursos y formación específica de autismo que mi hijo requiere, solo queremos que nuestro hijo reciba el tratamiento adecuado a su discapacidad y frenar así el tremendo deterioro que sufre y el aumento de sus autolesiones”, recogía la petición.

“Rafael presenta un grado de discapacidad del 86% y se ha hecho un trabajo intenso de reconducir todas las conductas disruptivas, de auto y heteroagresividad que presenta, pero no se ha avanzado apenas, porque si bien se conseguía algún logro, después se daba un retroceso de nuevo en los objetivos propuestos, ya que presenta una complejidad en la manifestación de sus trastornos graves de conducta”. Así explicaba la directora del Centro de Valoración y Orientación (CVO) de Sevilla el estado del joven, que tras mucho luchar ha conseguido ingresar en la residencia Parsi.

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