Las 'figurillas', en peligro: el circuito de Arcos pone en jaque la tranquilidad de Bornos y sus murciélagos

"Varias especies pueden desaparecer de la zona y vamos a perder nuestras vistas con un parche de hormigón", señalan desde la plataforma ciudadana que está en contra de un mega proyecto que destruirá el paraje de Las Hoces

Las labores de desgroce para la construcción del circuito de Arcos, vistas desde Bornos.

El Cerro de Las Hoces, un paraje ubicado encima de la cola del embalse de Bornos, está en peligro. Su rica fauna y flora se ven amenazadas por el mega proyecto –Centro de Desarrollo para la Movilidad Sostenible Arcos Lagos– que tiene previsto realizar una empresa constructora hispano-belga. Con un circuito eléctrico como lanzadera para edificar en la zona un hotel de lujo, una gasolinera y posibles viviendas, la belleza del entorno quedaría al servicio de la especulación urbanística. Un trazado que, en sus orígenes, nacía con la idea de hacer sombra al de Jerez. 

La Junta de Andalucía dio hace unos meses la autorización ambiental pertinente, algo a lo que se han opuesto tanto los ecologistas arcenses de Ama-Natura como el propio Ayuntamiento de Bornos y la plataforma ciudadana No al circuito. Aunque está dentro del término municipal de Arcos, el futuro circuito estaría a tan solo un kilómetro y medio del casco histórico de Bornos y a tan solo 500 metros del pantano. 

Componentes de la plataforma, con una camiseta del murciélago en peligro de extinción. MANU GARCÍA

Tras presentar recurso contra la medida adoptada por la Junta, lo único que queda es agotar la vía del contencioso, pero mientras que llega un veredicto final, cientos de árboles y especies pueden ser destruidas. Ya hace meses incluso, antes de contar con autorización de la Junta, empezaron las labores de desbroce del terreno. "Hasta que llegue una resolución pueden hacer las obras que quieran. Y si la misma al final es en contra del circuito, ¿cómo se restablecen después todos los árboles y animales que desaparezcan? El daño a nuestro patrimonio es tremendo", señala María Luisa Garrido, una de las componentes de la plataforma No al circuito, a lavozdelsur.es

Desde el Ayuntamiento de Arcos se ha vendido que el proyecto enriquecería la zona, crearía empleo y posicionaría turísticamente el entorno. De fondo, la promesa de Arcos Sun Invest, la empresa constructora propiedad del belga Philippe Jaspers, de ofrecer 250 puestos de trabajo. Al ver la reacción en contra de ecologistas y del propio pueblo de Bornos se intentó maquillar el proyecto vendiendo una posible utilización de la energía de la presa hidroeléctrica del pantano. 

Algo que no convenció a nadie y que sigue preocupando bastante. "Bornos no va a tener ningún beneficio. Todo lo contrario. Nos van a meter ruido, contaminación y vistas de hormigón en un paraje natural que tiene un tremendo potencial medioambiental. Hay gente que piensa que esto va a ser una oportunidad para trabajar, pero no se da cuenta de todo lo que van a destruir", señala María Luisa. 

Imagen de la zona donde iría el circuito eléctrico de Arcos. MANU GARCÍA

En total, más de 230 mil metros cuadrados de superficie vegetal se perderían para construir el circuito de 3 kilómetros de longitud y doce metros de anchura que serviría para desarrollar y probar vehículos eléctricos. Un proyecto auspiciado por Arcos, pero que, curiosamente, está al lado de Bornos. "Las fronteras las construyen los hombres, pero este terreno ha sido históricamente siempre de gente de Bornos. El cruce de Arcos está a 12 kilómetros de distancia. Tienen que hacer un camino, con todo lo que supondría, para entrar desde Arcos. Desde Ama-Natura nos han comentado que la empresa constructora está comprando incluso fincas que hay por los alrededores, como la del Barranco, que tiene un monumento histórico y una pequeña iglesia del siglo XVI, para ir allanando el terreno", apuntan desde la plataforma No al circuito.

Los componentes de la referida plataforma han hecho camisetas reivindicativas con las figurillas, nombre como conocen los bornenses al murciélago que habita en Las Hoces y que está en peligro de extinción. Este jueves estarán en el barato, el mercadillo de venta ambulante, para "tratar de concienciar a la ciudadanía sobre lo perjudicado que se vería nuestro pueblo. Nos estamos moviendo y estamos contando con el apoyo de los ecologistas de Arcos. Estando el Circuito de Jerez a 30 kilómetros de distancia, que no está funcionando todo el año, ¿cómo es posible que se permita la construcción de otro circuito en un paraje natural? Lo que interesa es construir. Lo que hagan no servirá para nada y se quedará ahí como un parche de hormigón y alquitrán. Y vamos a perder nuestras vistas". 

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