"La generación y edición de imágenes están actualmente limitadas a los suscriptores de pago". Es la respuesta que empieza a dar Grok, la inteligencia artificial de la red social X, cuando los usuarios le piden que genere imágenes sexualizadas, sobre todo de mujeres. Y en algunos casos, de menores.
El llamado bikinigate, el escándalo desatado en la red social —anteriormente, Twitter—, obliga a su propietario, el multimillonario Elon Musk, a tomar medidas para frenar esta tendencia. Lo hace tras la generación masiva de imágenes sexualizadas de mujeres, sin su consentimiento, un fenómeno que se ha popularizado en los últimos días.
Desde este viernes, 9 de enero, la red social X restringe la edición de imágenes con su inteligencia artificial después de la difusión masiva de fotos sexualizadas, y de las investigaciones abiertas en varios países. La inteligencia artificial Grok, desarrollada por xAI y propiedad de Elon Musk, se encuentra en el centro de una grave controversia internacional que ha obligado a la red social X a tomar medidas urgentes.
Peticiones a la IA: "Quítale la ropa"
La polémica comenzó a finales de diciembre, cuando usuarios descubrieron que Grok permitía editar cualquier imagen publicada en X con simples órdenes como “ponla en bikini” o “quítale la ropa”. La herramienta, que presume de tener menos restricciones que otras inteligencias artificiales, ejecutaba estas peticiones de forma automática.
El propio Musk contribuyó a amplificar el escándalo. El 31 de diciembre pidió públicamente a Grok que lo representara a él mismo en bikini y compartió el resultado con un mensaje: “Perfecto”. Días después hizo lo mismo con imágenes de Bill Gates, Donald Trump y Kim Jong Un, acompañando una de ellas con la frase: “Grok puede poner un bikini en cualquier cosa”.
Investigaciones, menores y denuncias públicas
La organización europea AI Forensics analizó más de 20.000 imágenes generadas por Grok entre el 25 de diciembre y el 1 de enero. El estudio reveló que el 53% de las imágenes de personas mostraban ropa interior o bikinis, y que el 81% correspondían a mujeres. Un 2% mostraban personas que aparentaban tener 18 años o menos.
El 1 de enero, el propio chatbot reconoció haber generado una imagen de dos niñas jóvenes con edades estimadas entre 12 y 16 años en actitud sexualizada, e instó a denunciar el caso ante el FBI.
Como primera consecuencia, X ha bloqueado la edición de imágenes con Grok para la mayoría de usuarios, permitiéndolo solo a los suscriptores de pago. La compañía argumenta que, al estar identificados, será más fácil actuar contra quienes incumplan las normas.
La polémica ha activado la respuesta de varios Gobiernos. En España, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha solicitado a la Fiscalía investigar a Grok por presuntos delitos relacionados con la violencia sexual contra la infancia. Desde Bruselas, la Unión Europea ha ordenado a X conservar todos los documentos generados por Grok hasta finales de 2026, ante posibles investigaciones.


