La actriz Elisa Mouliaá ha hecho público un comunicado oficial en el que anuncia que ha decidido retirar su acusación particular en el procedimiento por abuso sexual contra Íñigo Errejón. La intérprete subraya que su decisión no supone una retractación, sino “un límite”, y deja claro que, al tratarse de un proceso de naturaleza pública, la causa podrá continuar sin su participación directa. “Yo me retiro con la conciencia tranquila”, afirma.
En su mensaje, Mouliaá explica el contexto que la llevó a dar el paso en su momento. “Todo explotó a partir de denuncias anónimas. Después vino su dimisión, y enseguida comenzó el relato de que podían ser falsas”, recuerda. Ante esa situación, asegura que decidió dar la cara con nombre y apellidos, asumiendo en solitario el peso de la acusación. “Di ese paso a solas, para confirmar que todo eso era cierto cuando se ponía en duda y para proteger a otras mujeres”, sostiene.
Con el paso del tiempo, añade, ninguna otra víctima ha dado el paso, lo que la ha llevado a una situación personal límite. “He permanecido sola sosteniendo todo esto y no puedo seguir haciéndolo”, reconoce. La actriz insiste en que su retirada no cuestiona la veracidad de los hechos: “No porque no sea verdad, sino porque nadie debería cargar sola con algo así”.
Mouliaá también recalca que su relato ya ha sido validado en sede judicial. “La Fiscalía determinó la veracidad de los hechos y el juez Carretero apreció indicios de criminalidad enviándole al banquillo”, destaca, defendiendo que su verdad “ya está judicializada”.
En el cierre del comunicado, la actriz niega cualquier interés económico o mediático. “No huyo, termino mi parte demostrando que no quiero dinero ni protagonismo: la verdad ya camina sola”, concluye, marcando así el final de su implicación personal en el proceso.



