Cuatro formas seguras de quitar el hielo del parabrisas este invierno y qué no hacer nunca

Expertos aconsejan usar calefacción, rascadores de plástico, líquidos descongelantes o agua templada para eliminar el hielo sin dañar el cristal ni reducir la visibilidad al volante

Un rascador de plástico sobre un parabrisas congelado.
20 de enero de 2026 a las 12:23h

Las mañanas de invierno vuelven a poner a prueba a miles de conductores cuando el parabrisas amanece cubierto de hielo. La prisa por salir puede llevar a decisiones poco acertadas que, lejos de solucionar el problema, terminan dañando el cristal o reduciendo la visibilidad durante los primeros minutos de conducción.

El hielo se forma cuando la humedad ambiental se condensa sobre el vidrio frío y se solidifica durante la noche. Ante esa capa opaca, muchos recurren a soluciones improvisadas que circulan desde hace años en redes sociales, pero los especialistas en mantenimiento del automóvil advierten de que no todas son inocuas.

Más allá de retirar el hielo, el objetivo debe ser hacerlo sin provocar choques térmicos ni arañazos que, a medio plazo, acaban debilitando el parabrisas y encareciendo su reparación o sustitución.

Calefacción y desempañado desde el interior

El sistema de climatización del coche es el aliado más seguro para descongelar el parabrisas. Arrancar el motor y activar la calefacción o el modo desempañado permite elevar de forma progresiva la temperatura del vidrio, reduciendo al mínimo el riesgo de roturas.

Un coche en mitad de la nieve. CARLOS JAVIER GARCÍA RAMÍREZ

Aunque requiere algo más de tiempo, este método facilita que el hielo se vaya desprendiendo poco a poco y, además, elimina el vaho interior, mejorando la visibilidad antes de iniciar la marcha.

Rascador de plástico: firmeza sin violencia

Los rascadores de plástico específicos para automóviles están pensados para retirar el hielo sin dañar la superficie del cristal. Funcionan mejor con movimientos continuos y controlados, sin golpes ni presiones excesivas.

Conviene evitar objetos metálicos, cuchillas o utensilios improvisados. Aunque parezcan eficaces, pueden dejar microarañazos que afectan a la visibilidad, especialmente cuando el sol incide de frente o con lluvia.

Líquido descongelante, el recurso más rápido

El líquido descongelante comercial es una de las soluciones más prácticas en días de frío intenso. Su formulación está pensada para derretir el hielo con rapidez sin afectar al parabrisas ni a la pintura del vehículo.

Basta con pulverizar el producto sobre la superficie helada, esperar unos segundos y retirar los restos con un rascador si es necesario. Los expertos insisten en la importancia de llevarlo siempre en el coche durante el invierno.

Agua tibia, solo como última opción

Cuando no se dispone de otras alternativas, el agua tibia puede servir para ablandar el hielo, siempre con extrema precaución. El error más común es utilizar agua caliente, que puede provocar un choque térmico y romper el cristal.

Una mujer echa agua caliente sobre el parabrisas y se rompe. TIKTOK.

Si se opta por esta vía, el agua debe estar únicamente templada y verterse despacio y de manera uniforme. Después, conviene secar bien el parabrisas y activar la calefacción para evitar que vuelva a congelarse.

Descongelar correctamente el parabrisas no es solo una cuestión de comodidad, sino de seguridad vial. Con herramientas adecuadas, productos específicos y algo de paciencia, las mañanas heladas se afrontan con menos riesgos y sin dañar el coche.

Sobre el autor

Míriam Bocanegra

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