Andalucía, el virus fue más rápido que el miedo

Desde el 27 de enero, que se constituyó el Grupo Asesor de Seguimiento, hasta el 10 de marzo, la Junta estuvo restando importancia a la letalidad del covid: "No es más grave que la gripe común". Después de tres meses de estado de alarma, en la comunidad hay más de 17.600 contagios, 1.428 muertos —553 en geriátricos— y unos 5.000 afectados en investigación

Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, hace unos días en San Telmo. FOTO: JUNTA
Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, hace unos días en San Telmo. FOTO: JUNTA

El pasado 25 de enero, un hombre procedente de Wuhan (China) de vacaciones en España hizo saltar todas las alarmas. Ingresado en urgencias de aislamiento en el Hospital Clínico San Cecilio de Granada todo hacía indicar que era un caso sospechoso de neumonía asociada al coronavirus, un patógeno con foco originado apenas un mes antes en su ciudad de origen. 24 horas después, practicadas las prueba, el Ministerio de Sanidad descartaba que estuviera infectado por SARS-Cov-2. Sin embargo, el 27 de enero quedó constituido en la Consejería de Salud y Familias el Grupo Asesor de Seguimiento del Coronavirus en Andalucía, formado por un grupo de profesionales expertos en la materia. “En la primera reunión se trazaron las líneas a seguir para la prevención y evolución del coronavirus en Andalucía”, según recoge el Informe de la Consejería de Salud sobre evolución de la pandemia del Covid-19 en la comunidad, fechado el pasado 9 de junio y publicado en el BOJA un día después. La realidad que arrojan los testimonios públicos desde esa fecha hasta, prácticamente, el decreto del estado de alarma, es que el Gobierno andaluz trató de minimizar la letalidad del virus.

Ese mismo día 27 de enero, el turista chino recibía el alta en Granada, otros cinco ciudadanos del mismo país eran atendidos en el Hospital Regional de Málaga, y CSIF ya preguntaba al Servicio Andaluz de Salud (SAS) por las “medidas concretas y los protocolos que la Administración sanitaria está poniendo en marcha para garantizar la protección de los profesionales del sistema sanitario público de Andalucía en el ejercicio de sus funciones”. Un día después, el miércoles 28 de enero, Salud y Familias, a través del Grupo Asesor de Seguimiento, informaba de que el equipo de fútbol Wuhan Zall, de la Primera División China, aterrizaba en Málaga, “sin presentar sintomatología alguna relacionada con el virus”.

“Cuando un país de origen da un visado para que sus ciudadanos puedan salir al extranjero, estos garantizan que están en las condiciones que tienen que estar”, decía el 29 de enero el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín (Cs). El 29 de enero, China ya registraba 5.000 infectados y 132 muertos. El Wuhan Hall se desplaza a entrenarse a Sotogrande entre las llamadas a la “tranquilidad” del Gobierno andaluz. El 30 de enero, en rueda de prensa, el consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, aseguraba que “esta tierra (Andalucía) está preparada ante la infección del coronavirus y la creación de empleo”. Ese mismo día el Sectorial de Salud del PSOE de Málaga criticaba "la falta de información" que tenían los profesionales sanitarios respecto a los protocolos de actuación ante la infección del coronavirus. El secretario general del PSOE de Málaga, José Luis Ruiz Espejo, iba más allá y alertaba sobre "las consecuencias que ya está teniendo la aparición de esta infección y su extensión a nivel internacional”.

El 31 de enero llegaban a la base aérea de Torrejón de Ardoz ciudadanos españoles, entre ellos andaluces, repatriados desde la ciudad de Wuhan durante el brote de coronavirus. Eran evacuados al hospital Gómez Ulla, dependiente del Ministerio de Defensa, donde permanecieron 14 días en cuarentena. El 1 de febrero, el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, aseguró que Andalucía "está perfectamente preparada" para la amenaza del coronavirus por la experiencia ganada en la región y resto de España con la gripe aviar en 2006 y 2007, cuando ya "se armonizó toda la respuesta" nacional a un virus de estas dimensiones. "Tenemos perfectamente articulada toda la estrategia si hay primeros casos, tenemos los sitios donde irían los aislamientos, el estocaje, mascarillas, guantes, todo preparado que, ojalá, no lo tengamos que utilizar”, sostenía entonces.

El consejero de Salud, Jesús Aguirre, y el de Presidencia, Elías Bendodo. FOTO: JUNTA

Ese mismo día, el grupo parlamentario de Ciudadanos (Cs) registraba una iniciativa para solicitar la comparecencia del consejero Aguirre “con el objetivo de que explique con detalle las medidas y protocolos existentes en el SAS ante el coronavirus de Wuhan”. No será hasta 25 días después cuando, mediante Orden firmada por Elías Bendodo, se acordó activar el Comité Ejecutivo para el Control, Evaluación y Seguimiento de Situaciones Especiales. El 3 de febrero, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, presidía su primer pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que, en esta ocasión, reunía a las comunidades autónomas para tratar las medidas de cooperación y coordinación frente al covid. Curiosamente, a salida de ese encuentro, las comunidades autónomas presididas por el PP calificaron de "óptima" y "magnífica" la labor que estaba realizando el Ministerio de Sanidad, encabezado por el propio Illa.

Cuando el virus se iría con la primavera

Desde esa semana, en Andalucía, el Hospital Virgen de las Nieves, en Granada, y una semana después, el Virgen del Rocío de Sevilla comenzaba a hacer pruebas PCR para detectar el virus. Con 26 casos sospechosos, en esas semanas la Junta insiste en el mensaje de tranquilidad y el consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, Rogelio Velasco (Cs), negaba que se fuesen a producir efectos "muy relevantes" en la economía de Andalucía a causa del coronavirus. Eso fue un 11 de febrero y un día después era Marín el que vaticinaba que el covid no afectaría al desarrollo turístico de la comunidad. “Creo realmente que todo esto, a medida que vayan pasando los días y las semanas, como pasó con la listeriosis en Andalucía, se irá controlando”.

Apenas un mes antes de decretarse el estado de alarma y de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) definiese el covid como pandemia global, el 11 de marzo, la consigna política era quitarle hierro a un asunto que aún quedaba lejos. "El miedo va más rápido que el virus”, afirmaba Aguirre el 13 de febrero, pidiendo que no se propagaran bulos y solo se atendiera a las fuentes oficiales. 25 de febrero, habla Bendodo de nuevo: "Andalucía es una tierra segura, con grandes profesionales y que está perfectamente preparada y coordinada con el Gobierno de España para atender cualquier tipo de situación y eventualidad”. Ese mismo día, se activa el protocolo por coronavirus en el Hospital de Puerto Real, en Cádiz, en el Infanta Elena, en Huelva, y en el Macarena de Sevilla, quedando aislados tres pacientes sospechosos. El sindicato CSIF insiste en reclamar al SAS protocolos claros para que los sanitarios sepan cómo actuar ante posibles casos. Aguirre, en paralelo, machaca el mensaje antialarmista, pese al avance de la pandemia en el norte de Italia: “La mayoría son falsos positivos. No obstante, teniendo en cuenta la proximidad que estamos a Italia es de esperar que haya otros casos, pero hay que tranquilizar a la población porque en España estamos perfectamente preparados y cuando vengan tenemos los medios oportunos para hacerle frente, así como la coordinación con el Ministerio”.

El 26 de febrero Andalucía ya hay nueve personas en observación (ocho darán negativo), con un paciente “muy sospechoso” en Sevilla —que finalmente será el primer caso positivo confirmado en la región—. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, en una entrevista en TVE en la mañana de ese día mantiene: “Hasta ahora lo que nos dicen las autoridades sanitarias es que tiene un índice de mortalidad inferior a una gripe común y sólo en personas en tratamiento, polimedicadas y con patologías previas. Hay que evitar un pánico absurdo”. "Se está provocando una alarma social que no tiene la justificación que de momento algunos pretenden darle”, asevera casi al mismo tiempo Juan Marín. El primer paciente con covid confirmado de Andalucía, un empresario sevillano de 62 años, no tuvo contacto con zonas de riesgo, por lo que es el primer paciente local en España afectado por una enfermedad que a las once de la noche de ese 26 de febrero ya suma otros diez casos positivos en territorio nacional. El 27 de febrero, los casos del nuevo coronavirus ascienden a 82.104 positivos en todo el mundo (15 confirmados en España) y han causado 2.800 muertes.

Un 28F "de récord" entre demandas de mamparas por el CSIF

El Día de Andalucía, el 28 de febrero, el presidente Moreno confía en que el brote de covid "se vayan atenuando y controlando" para que las fiestas de Primavera como la Semana Santa o la Feria de Sevilla "se puedan desarrollar con absoluta normalidad”. El jefe del Ejecutivo andaluz defendía la necesidad de "seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y mostrar serenidad" porque el coronavirus es una enfermedad "muy contagiosa”, pero que "se comporta de forma leve y para la mayoría de la población es poco más que una gripe”. Una enfermera de Jaén y un médico de Sevilla elevaban ese día a ocho casos positivos en la comunidad autónoma andaluza. La Junta asegura el 29 de febrero que cuenta con los medios para que el coronavirus tenga "el menor impacto posible”. "El coronavirus es un virus novedoso, importado, pero que es menos grave que una gripe, tiene menos mortalidad que una gripe, que se contagia, sí, pero normalmente con el tratamiento adecuado no pasa de más allá de una gripe”, remarcaba Bendodo ante la prensa.

Moreno junto a su consejero de Salud, Jesús Aguirre, en una visita al hospital de campaña de Málaga.

El 2 de marzo hay 120 casos en España, 12 de ellos en Andalucía. Marín, casi a la misma hora, pedía ”prudencia" ante "el alarmismo" que ha provocado el virus y que "no conduce a nada", toda vez que ha asegurado que no está afectando al turismo, salvo en casos particulares, con un puente de Andalucía de “récord”. Ese 2 de marzo, CSIF demanda mamparas acristaladas separadoras que "eliminen la exposición a agentes biológicos" para el personal del sistema sanitario público andaluz. 24 horas después, un primer paciente en Málaga ingresa en la UCI y ya son 13 casos confirmados. El 4 de marzo, el consejero Velasco, en relación a la crisis del coronavirus, apelaba a empresas, empresarios y sindicatos a que tuviesen "calma, paciencia, que no adopten decisiones precipitadas porque esto, en todo caso, es una crisis transitoria”, de ahí que pedía que "no vayan a despedir inmediatamente a trabajadores porque un cliente le haya fallado”.

El vicepresidente andaluz, Juan Marín, y el consejero Jesús Aguirre.

El 6 de marzo hay 345 positivos en España (21 de ellos en Andalucía) y cinco fallecidos por la enfermedad. Adelante Andalucía ya alerta ese día del “colapso” de Salud Responde ante la incidencia del covid. El consejero de Educación, Javier Imbroda, defiende que la situación en los centros educativos es de “normalidad”. Bendodo confía en rueda de prensa que "el tema vaya remitiendo progresivamente. Tenemos toda la información, los profesionales toda la formación y tenemos los medios para combatir el coronavirus y para hacer todas las pruebas necesarias por lo que pido tranquilidad y confianza. Se trata de un virus que se contagia con facilidad, pero sus consecuencias no son más graves que una gripe en la mayoría de los casos”.

El 10 de marzo, Moreno no veía "razones motivadas" para suspender la Semana Santa

Después de un 8M menos multitudinario que en años precedentes, también en Andalucía (donde ese día se registraban 42 positivos), el 10 de marzo, Bendodo vuelve a insistir: “El sentido común debe imperar y poner las cosas en su justa medida, sobre todo, porque el coronavirus es una enfermedad contagiosa, pero no es más grave que una gripe, puesto que el grado de mortalidad de la gripe es mayor al del coronavirus". Con 60 casos de covid confirmados en ese momento en Andalucía, sí vaticinaba que la crisis afectaría presupuestariamente a la región, por lo que reclamaba ya un fondo de contigencia. “Estamos ante un tema de estado y todas las comunidades tenemos que estar con el Gobierno para dar una solución, cuanto antes, a este problema”, mantenía. Ese martes 10 de marzo, la portavoz del Grupo Asesor de Seguimiento del Coronavirus en Andalucía, Inmaculada Salcedo, recomendaba restringir las visitas de familiares a pacientes ingresados en hospitales y centros sanitarios como medida preventiva para evitar el avance de la enfermedad.

En Málaga, casi a la misma hora, el presidente Moreno Bonilla señala que, “a día de hoy y a estas horas, aunque la expansión del coronavirus va cambiando, no hay razones motivadas" en la región para tomar una decisión similar a las adoptadas en el País Vasco, Madrid o La Rioja "en cuanto a suspender clases o peligrar acontecimientos públicos como la Semana Santa o el Festival de Cine de Málaga”. "A 10 de marzo a esta hora en Andalucía no hay razones motivadas", incidía, al tiempo que exigía al Gobierno central "liderazgo" y que decisiones de gran calado se adoptasen para el conjunto del país. Quedaban cuatro días para que se activara el estado de alarma.

"Espero que el Gobierno tome medidas, es fundamental, esto ha supuesto una modificación de todos los objetivos de crecimiento, esto puede alterar nuestro sistema productivo y requiere de decisiones valientes en el ámbito financiero, fiscal y económico por parte del Gobierno”, insistía el presidente andaluz. Los casos de coronavirus en España se elevan a 1.622 (73 en Andalucía), con 35 fallecidos, y el Festival de Cine de Málaga, ese que Moreno decía que no tenía por qué suspenderse, anunciaba casi al mismo tiempo su cancelación. La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz (Cs), remite en esa jornada a todas las residencias de mayores con autorización de funcionamiento (gestión directa, concertadas y privadas) el documento técnico con las medidas que propone el Ministerio de Sanidad para los geriátricos y subraya que "a día de hoy no hay ningún caso de persona afectada en centros de servicios sociales que prestan atención a personas mayores”.

El papel de Vox en la tragedia: "El virus también es machista"

El miércoles 11 de marzo, un diputado de Vox que no acudió al congreso del partido celebrado en Vistalegre, el domingo anterior, da positivo por coronavirus, se trata del gaditano Carlos Zambrano. Ese día ya hay 96 positivos confirmados en Andalucía. La incidencia en toda España de la pandemia mundial, tal y como ese mismo día es considerada por la OMS, ya es imparable. Una jornada en la que Juan Marín pronuncia aquella famosa frase de la Semana Santa no se va a suspender porque “tiene su fecha”. Ese 11 de marzo, el dirigente de Cs asegura: “La evolución del coronavirus en Andalucía no nos hace pensar que haya que suspender nada”, aunque ha advertido de que "si fuera así, se hará" porque "lo único importante es salvar vidas”. La ministra de Igualdad, Irene Montero, da positivo por covid, y el presidente de Vox en el Parlamento andaluz, Francisco Serrano, bromeó: “El virus también es machista”.

Moreno saluda a su consejero de Salud, a punto de entrar en la nueva normalidad. FOTO: JUNTA

El 12 de marzo, CSIF-A pide el cierre temporal de los centros educativos andaluces para evitar la propagación del Covid-19. El presidente Moreno suspende sus convocatorias públicas y limita su presencia a reuniones reducidas y telemáticas. Con 138 positivos en Andalucía —los casos en España se elevan a 2.968 y los fallecidos a 86—, el sindicato UGT exige al SAS que proporcione equipos de protección frente al coronavirus a todos los trabajadores sanitarios. Se precipitan los cierres, las clausuras, las cancelaciones en todos los municipios de la comunidad. El 12 de marzo, el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Alejandro Hernández, mostraba su preocupación por algunos comentarios que se han hecho sobre su formación una vez que se conoció que el secretario general del partido, Javier Ortega Smith, dio positivo en coronavirus tras el acto del partido en Madrid el 8M. Ha querido dejar claro que Vox, que contra todo pronóstico presidirá la comisión de reconstrucción social y económica por la crisis del covid en Andalucía, "no ha traído" el coronavirus a Andalucía y que en todo momento se ha actuado de forma responsable y transparente. No se puede estigmatizar”, mantenía.

De la suspensión de las clases un 12 de marzo a los miles de contagiados y cientos de víctimas tres meses después

Con 158 contagios en la comunidad, el presidente Juan Manuel Moreno anuncia en la tarde noche del jueves 12 de marzo la suspensión, entre otras cosas, de toda la actividad educativa en la comunidad desde el lunes siguiente. Un anuncio que acabará sepultado por el decreto de estado de alarma que el Gobierno anunciará 48 horas más tarde. El 13 de marzo la comunidad registra en Málaga el primer fallecido por la pandemia. El 14 de marzo, la Junta Andalucía llega a decir por la mañana que no cree que el confinamiento alcance a toda la comunidad. Tras recordar que la situación en Andalucía seguía siendo "más positiva o favorable que en otras comunidades”, pese a contabilizar 304 positivos, el vicepresidente de la Junta Juan Marín agredecía el "esfuerzo personal" de los profesionales de la salud pública andaluza "por estar en sus puestos de trabajo para que seamos capaces de frenar la extensión de este virus, ya que buena parte de los infectados son médicos y enfermeros”.

El presidente Moreno defendía ese sábado 14 de marzo un “mando único” porque en esta situación "inédita e inesperada por su repercusión y consecuencias", las administraciones públicas deben dar "ejemplo trabajando juntas y en coordinación" para que las medidas adoptadas, "duras y complicadas, tengan el efecto necesario”. "Hay que demostrar que somos capaces de dejar a un lado cualquier consideración partidista para defender la salud de los ciudadanos”, afirmaba en ese momento. Lo que vino después, por desgracia, ya lo conocen. 

Tres meses de estado de alarma, con la angustia del personal sanitario por la falta de medios —siete lotes de mascarillas defectuosas—, con las guerras partidistas, con el desamparo de muchos ancianos en geriátricos, con el confinamiento estricto de la población, que se han cumplido este pasado domingo y que dejan, en la recta final de la desescalada hacia la nueva normalidad, un balance en Andalucía de 65.590 casos en RedAlerta. De este volumen total de registros hasta el pasado 9 de junio —fecha del informe oficial de la Consejería de Salud y Familias publicado en el BOJA—, hay en la comunidad autonómica 17.609 casos confirmados, 5.072 casos en investigación y 42.909 casos descartados.

La incidencia acumulada de casos confirmados por PCR en Andalucía es de 152.11 casos por 100.000 habitantes. Se han notificado 1.428 fallecimientos, siendo la letalidad del 8,11%. Entre el personal sanitario andaluz se han confirmado 5.260 casos positivos, afectando en un 44,6% a personal de enfermería y auxiliares de enfermería, además de un 19,8% de médicos. Un 20% del total de afectados es sanitario, frente al 15% de la media nacional. En residencias de mayores u otro tipo de instituciones se han contabilizado 3.182 casos positivos confirmados, con 581 fallecidos (553 en geriátricos).

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