El Ministerio de Consumo ha emitido una alerta alimentaria que afecta a varios lotes de tres tipos de queso rallado, tras recibir información sobre la posible presencia de cuerpos extraños en los envases. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) informó de que los productos podrían contener astillas de madera, lo que motivó la activación del protocolo de seguridad para proteger a los consumidores. Los quesos implicados pertenecen a las marcas Alteza, Albéniz y Froiz.
La alerta se originó a partir de un aviso de las autoridades sanitarias de Navarra, que notificaron la incidencia a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). Según los informes, los lotes afectados se encuentran en varios tipos de quesos rallados comercializados en distintos supermercados, lo que ha llevado a las autoridades a difundir la alerta a nivel nacional para minimizar riesgos.
Los productos afectados
Los productos señalados son: queso rallado Gouda refrigerado de 200 gramos de la marca Alteza, queso rallado Gouda refrigerado de 1 kilogramo de la marca Albéniz y queso rallado Mozzarella & Provolone de 200 gramos de la marca Froiz. Todos los lotes comparten el mismo número de lote (2426026) y la misma fecha de caducidad, fijada el 5 de junio de 2026.
Según la AESAN, estos quesos se han distribuido principalmente en las comunidades autónomas de Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Navarra. No obstante, las autoridades advierten de que no se puede descartar que otros puntos de España también hayan recibido los productos afectados. Ante esta situación, se recomienda especial atención a los consumidores que puedan tener alguno de los lotes implicados.
Las autoridades sanitarias insisten en que los consumidores que posean cualquiera de los lotes mencionados deben abstenerse de consumirlos y revisen los envases antes de su uso. La AESAN mantiene un seguimiento de la situación y continuará actualizando la información para garantizar la seguridad alimentaria y prevenir posibles incidentes relacionados con los productos afectados.
