Una mujer de 43 años con un diagnóstico grave y urgente acude al Hospital de Jerez para una cita marcada expresamente como "preferente" y se encuentra con que su médico está de huelga. Nadie la había avisado. Nadie la atendió. Y nadie le dijo cuándo volverán a llamarla. Es el testimonio que relata la familia a lavozdelsur.es y que refleja uno de los efectos más dolorosos de la huelga médica que se desarrolla en Andalucía esta semana.
La historia comienza semanas atrás, cuando a esta mujer le realizan una primera prueba diagnóstica en el mismo hospital, según cuenta la familia a lavozdelsur.es. Los resultados son lo suficientemente preocupantes como para que el propio centro se ponga en contacto con ella de inmediato y le adelante todas las citas pendientes. Una señal inequívoca de urgencia.
Por eso, la cita con el especialista de este lunes era, para la familia, mucho más que una consulta médica. Era el momento de saber cómo se va a proceder, cuándo será la operación y, sobre todo, que esa intervención se programe cuanto antes.
Una cita preferente que no se respetó
El día de la consulta, la paciente y su marido se desplazan desde su localidad hasta Jerez. Él ha pedido el día libre en el trabajo. Ella lleva semanas cogiéndose asuntos propios para acudir a pruebas y citas médicas, hasta el punto de que ya no le quedaban días disponibles. El trayecto, el tiempo perdido, el esfuerzo económico: todo eso, según cuenta su familia, es lo de menos. Lo verdaderamente grave es lo que encuentran al llegar: el médico que debe atenderla está secundando la huelga. Y no hay nadie que lo sustituya.
En el hospital no existe ningún profesional de guardia o de refuerzo que pueda asumir esa consulta preferente. La única solución que se le ofrece a la paciente —e incluso con insistencia, según denuncia su familia— es que presente una reclamación formal. Una reclamación que, como reconocen con amargura, "todos sabemos que no llegará a ningún sitio". Nadie le da una nueva fecha. La indignación de la familia es total. No solo por lo ocurrido este día, sino por la falta de información.
El derecho a la huelga frente a la urgencia del paciente
La familia no cuestiona el derecho de los médicos a la huelga ni los motivos que la sostienen. De hecho, reconocen explícitamente que los fines del paro les parecen legítimos y que entienden que los profesionales luchen por sus derechos y por los de los propios pacientes.
Porque lo que denuncia esta familia no es la huelga en sí, sino la ausencia de un protocolo claro para proteger a quienes no pueden esperar. Una paciente con una cita preferente, con un diagnóstico que ya ha activado todas las alarmas del sistema, que entienden que debería haber recibido una llamada antes de presentarse en el hospital.



