Un grupo de profesores y estudiantes de Formación Profesional en Jaén, del Instituto Fernando III de Martos, ha desarrollado un prototipo de prótesis mamaria inteligente para mujeres mastectomizadas que no solo se adapta a cada paciente, sino que también podría ayudar a detectar posibles recaídas. El proyecto, en el que participan seis alumnos junto al profesorado del ciclo de Diseño en Fabricación Mecánica, nace con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de las personas a través de la innovación.
La principal novedad de esta prótesis es la incorporación de un chip con sensor térmico, capaz de detectar cambios en la temperatura corporal. Estas variaciones pueden ser un indicio de la aparición de nuevas células tumorales o de una recaída, lo que abre la puerta a una vigilancia más constante. Pero el avance no se queda ahí. Antes de la intervención quirúrgica, el equipo realiza un escaneo del pecho de la paciente. Con estos datos, elaboran una prótesis en resina que replica con precisión el volumen y el peso del pecho original. Este aspecto, subrayan desde el centro, facilita la adaptación psicológica tras la operación, al ofrecer un resultado mucho más natural.
Además del componente tecnológico, el proyecto también apuesta por la sostenibilidad. La fabricación se realiza de forma eficiente y bajo demanda, utilizando materiales reciclados, lo que refuerza su carácter innovador. El interés que ha despertado no es menor. Asociaciones de lucha contra el cáncer de mama ya han mostrado su intención de que esta prótesis se patente y llegue al mercado. Según sus creadores, se trata de un modelo “mucho más realista” que las alternativas actuales.
La iniciativa ha sido presentada a la 5ª Edición Premios Transferencia de Conocimiento de la FP, donde se busca destacar proyectos con impacto tangible. En este caso, el desarrollado en Martos pone sobre la mesa el potencial de la Formación Profesional para aportar soluciones concretas a problemas reales, combinando tecnología, salud y sensibilidad social.


