El Tratado sobre Gibraltar ya es público y prevé que la Verja no llega a verano: este es el documento íntegro

El documento, que debe ser aprobado por Bruselas y Londres para que entre en vigor, abre un nuevo tiempo. Establece libre circulación de personas y mercancías, pero España mantiene su reclamación histórica de soberanía sobre el Peñón

Trabajadores en la Verja de Gibraltar.
26 de febrero de 2026 a las 11:48h

La Comisión Europea ha publicado este jueves el texto jurídico que desarrolla el acuerdo político alcanzado el pasado mes de junio entre Bruselas, España y el Reino Unido sobre Gibraltar. El documento da forma definitiva a un pacto que incluye una de las imágenes más simbólicas del nuevo escenario: el derribo de la Verja que separa el Peñón de La Línea de la Concepción. El tratado entre la Unión Europea y Reino Unido completa así el marco legal de relaciones tras el Brexit, ya que Gibraltar no quedó incluido en el acuerdo inicial firmado entre Londres y Bruselas. El objetivo declarado por el Ejecutivo comunitario es “promover la prosperidad” de todos los territorios implicados.

La consecuencia más visible será la desaparición de la Verja física que ha delimitado durante más de un siglo el enclave británico. La caída de esta barrera facilitará el tránsito diario de unas 15.000 personas y tendrá impacto directo en una población de alrededor de 300.000 ciudadanos en la zona.

El texto íntegro del tratado, ya disponible para consulta pública, establece la libre circulación de personas entre el Campo de Gibraltar y Gibraltar. No habrá controles de pasaporte entre ambos territorios y España asumirá los controles Schengen en el aeropuerto y el puerto gibraltareños. Además, las autoridades españolas tendrán la última palabra sobre la emisión y renovación de los permisos de residencia. El acuerdo elimina todas las barreras físicas y controles sobre personas y mercancías entre España y Gibraltar, preservando al mismo tiempo el espacio Schengen, el mercado único y la unión aduanera de la UE.

El tratado regula también la libre circulación de mercancías mediante un sistema de controles armonizados. España realizará los controles aduaneros de los productos que entren en Gibraltar y se establecerán controles de equipaje para viajeros con destino a la Unión Europea y al Peñón, garantizando la seguridad y el cumplimiento de la normativa comunitaria.

En materia fiscal, se contempla una convergencia en la imposición indirecta sobre mercancías. Gibraltar aplicará un impuesto indirecto equivalente al IVA, que comenzará en un 15% desde la entrada en vigor del tratado y completará la convergencia en un plazo de tres años. También se incluyen disposiciones específicas para el tabaco conforme a la normativa europea.

El texto incorpora además la adaptación a la normativa medioambiental comunitaria y la creación de un mecanismo conjunto de evaluación de impacto ambiental, garantizando el cumplimiento de los estándares europeos. El acuerdo prevé garantías sociales, como un mecanismo financiero de formación para el empleo y medidas para compensar desigualdades de renta, así como la coordinación en materia de seguridad social y protección específica de los trabajadores transfronterizos.

España tendrá un papel central en la aplicación del acuerdo, incluida la posibilidad de suspender su aplicación, aplicar salvaguardas o rescindirlo. Al mismo tiempo, el texto recoge expresamente que España mantiene intacta su posición sobre la soberanía. El ministro Albares ha remitido el tratado a los presidentes de las comisiones de exteriores del Congreso y del Senado, a los alcaldes del Campo de Gibraltar, a la Junta de Andalucía y a los actores sociales y económicos de la zona, y ha solicitado comparecer en el Congreso para explicar nuevamente su contenido.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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