Trasladado al hospital el comisario Villarejo, en pleno proceso judicial y político para 'tirar de la manta'

Los médicos sospechan que una dolencia visual repentina es consecuencia de un problema neurológico, por lo que ha sido trasladado de prisión al Gregorio Marañón

Villarejo, en una comparecencia judicial reciente.
Villarejo, en una comparecencia judicial reciente.

El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha sido trasladado este lunes en ambulancia desde el centro penitenciario de Estremera (Madrid) a un hospital por una dolencia visual que, sospechan los médicos, podría tener un origen neurológico. Según ha adelantado Vozpópuli y confirman a Europa Press fuentes conocedoras del traslado, Villarejo ha ingresado en el Gregorio Marañón, que es el hospital de referencia de los centros penitenciarios madrileños.

El excomisario de la Policía, de 69 años, presentaba problemas en un ojo y los servicios médicos de Estremera, donde se encuentra interno desde noviembre de 2017, decidieron derivarlo al hospital al no contar con especialistas en este tipo de dolencias. Fuentes de la defensa de Villarejo han explicado a Europa Press que el excomisario empezó a encontrarse mal durante la mañana y a notar doble visión. Además, había experimentado pérdida total de la movilidad en el ojo izquierdo, un síntoma que puede indicar un posible problema neurológico, han indicado las mismas fuentes.

Debido a esta circunstancia fue derivado al citado centro hospitalario para comprobar su estado y ser sometido a un examen más exhaustivo. Desde la defensa se ha denunciado además las condiciones en las que se encontraba el excomisario en la prisión de Estremera, sin calefacción en la celda y obligado a un confinamiento de 15 días desde que terminó el juicio, excediendo así el tiempo estipulado de entre siete y diez días en los protocolos sanitarios.

Villarejo, detenido e investigado en la Audiencia Nacional en una macrocausa por presunta corrupción, fue recientemente absuelto al descartarse que cometiera los delitos de calumnias, denuncia falsa e injurias contra el exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán.

La comisión del Congreso que investigará la llamada operación Kitchen, la trama para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas en busca de pruebas que podían implicar a dirigentes del partido en casos de corrupción, ha acordado citarle junto al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy; la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal, y la cúpula de Interior en la etapa en la que Jorge Fernández Díaz fue ministro. El PSOE era el único que había mostrado su rechazo, aunque finalmente votó a favor de su comparecencia en la comisión que prepara estas sesiones.

Por su parte, para el líder del PP, Pablo Casado, tiene "poca utilidad práctica" la comisión de investigación sobre la Kicthen porque es un tema que está "judicializado". Tras recalcar que "nadie" implicado en esa operación tiene cargo en su partido, ha recriminado a PSOE y Unidas Podemos que impulsen esa comisión coincidiendo con la campaña electoral catalana. Casado ha recalcado que el Congreso de los Diputados debería ocuparse en este momento del "debate político y del control al Gobierno", máxime cuando ese supuesto espionaje al que fuera tesorero del PP está "judicializado".

"Y si hay un caso juzgado y ha habido algo que no se haya dirimido por la justicia, pues que se hagan comisiones de investigación. Pero las comisiones de investigación políticas paralelas en plenas campañas electorales, tienen poca utilidad práctica", ha declarado en una entrevista en la Cadena Ser, que recoge Europa Press.

El abogado de Villarejo, Antonio García Cabrera, había recientemente recurrido el auto del pasado 20 de enero en el que ordenó el expurgo de varios "archivos y documentos especialmente sensibles" que fueron incautados a Villarejo al entender que pueden afectar a "secretos de Estado". Se retiraron de la causa varias denuncias interpuestas en sede policial y judicial, recopilación de informaciones sobre terrorismo yihadista, archivos de audios, así como documentación relativa a una investigación efectuada por Cenyt, la empresa Villarejo, en relación al patrimonio personal y familiar del comisario, también jubilado, Marcelino Martín-Blas.

Una decisión que se adoptó después de que la Fiscalía Anticorrupción advirtiera de que, entre esta documentación aportada por la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional en relación al informe de 2020 sobre la conexión de Martín-Blas con el espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, se observan documentos que "por su formato o contenido tendrían clasificación legal de secreto".

Relacionado también con otros casos sobre corrupción, como las investigaciones sobre el rey emérito o el llamado Caso Dina sobre Podemos, ha sido Vox la formación que busca ahora con mayor ahínco que Villarejo declare contra sus rivales político. La portavoz Macarena Olona ha insistido en que la comparecencia de Villarejo en la comisión es "útil, pertinente y necesaria para el esclarecimiento" de aquellos acontecimientos, pues es "pieza nuclear" ya que de sus papeles "nace toda la investigación judicial". Asimismo, habían anunciado este lunes que había acordado con el propio Villarejo entrevistarse con él en prisión y grabar el encuentro para indagar sobre los asuntos en los que estaría implicado.

Y se ha quejado de que, pese a ese papel nuclear, el PSOE no haya querido incluir a Villarejo en su listado de comparecientes e incluso cree que ha pactado con Unidas Podemos que ese testimonio no tenga votos suficientes para ser aprobado. "Podemos se ha convertido en la lavadora que intenta lavar los trapos sucios de los socialistas", ha apuntado. A su juicio, "es un fraude a la misma comisión de investigación y a los mismos españoles". Olona ha acusado a PSOE y Podemos de buscar "una voladura controlada para que la investigación no llegue hasta el final" y evitar así verse "perjudicados". Esa actitud, según ha remarcado, ha llevado a su formación a iniciar trámites ante los abogados de Villarejo para darle voz.

La diputada ha recordado que en su día Vox no apoyó esta comisión de investigación al considerar que era "inmoral" dedicarse a la Kitchen de la etapa del Gobierno Rajoy en lugar de ocuparse de la gestión de la pandemia, y por la "evidente intención" de PSOE, Podemos y los independentistas de "castigar en el hígado al PP".

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