Teresa y Pablo a lo Pedro y Susana

La lideresa andaluza considera en un mitin en Jerez que "Andalucía necesita" que Iglesias sea presidente del Gobierno, pero el líder de Unidas Podemos se "olvida" de mencionarla durante su discurso

Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez, en un mitin celebrado en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA
Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez, en un mitin celebrado en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA

Para cuando Pablo Iglesias toma la palabra, ha pasado más de una hora desde el inicio del acto celebrado en Jerez, en el mismo sitio donde Adelante Andalucía realizó su mitin central en la provincia durante la campaña de las últimas elecciones andaluzas. Pero la escenografía es bien distinta. En noviembre de 2018, pocos días antes del 2D, intervinieron Alberto Garzón —coordinador federal de IU—, Antonio Maíllo —número 2 de Adelante Andalucía por aquel entonces, ahora retirado de la política— o Íñigo Errejón —entonces candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid—.

La única que repite es Teresa Rodríguez, lideresa de la coalición Adelante Andalucía y de Podemos en la comunidad. Es Rodríguez quien hace de última telonera de Iglesias, con quien hace poco ha mantenido sus diferencias al entender que Andalucía debería tener voz propia en el Congreso, algo que desde Madrid le han negado. Pero en precampaña, con lo que se juega Unidas Podemos, Rodríguez ha tirado de diplomacia, al más puro estilo de Susana Díaz y Pedro Sánchez, asegurando que “Andalucía necesita que Pablo Iglesias sea presidente del Gobierno” por, entre otras cosas, “arrancar una subida histórica del salario mínimo interprofesional” o por su propuesta para regular los precios del alquiler.

Iglesias, con un tono forzosamente calmado, como de padre que explica una y otra vez lo que debe y no debe hacer a sus hijos, recuerda al de los inicios de Podemos y apela una y otra vez a la Constitución para salarios dignos, una vivienda digna, que se derogue la reforma laboral o que las pensiones estén actualizadas según el IPC. Eso sí, no recoge el guante lanzado por Teresa Rodríguez, a la que no nombra durante su discurso, en el que tampoco hace mención expresa a Andalucía.

Durante el mitin celebrado en el Club Nazaret dero se recuerda varias veces cómo, entre Podemos e IU, sumaron casi 600.000 votos más que el PSOE tras las elecciones generales de 2015, en el que fue el mejor resultado de la formación hasta el momento. Las encuestas vaticinan que quedarán lejos de los socialistas cuando se vote el próximo 10 de noviembre, por eso buscan la movilización en esta vuelta a los orígenes.

Pablo Iglesias, en un momento de su intervención en Jerez. FOTO: MANU GARCÍA

También por eso, quizás, la disposición en el salón de los espejos del Club Nazaret es bien distinta a la de noviembre, con las sillas formando un círculo, como los que tenía Podemos en sus inicios, donde hablaban los intervinientes. O porque, como dijo alguno de los presentes, un viernes a final de mañana de un día laborable, no esperaban llenar la sala y la imagen con los protagonistas en el escenario podría ser más desangelada. En el interior del círculo, micrófono en mano y de pie, intervienen miembros de Unidas Podemos, de Adelante Andalucía y de distintos colectivos en lucha de la provincia, como taxistas, trabajadores del Aeropuerto de la Base Naval de Rota, del Campo de Gibraltar que temen el Brexit o de comedores militares.

Pablo Iglesias empieza preguntando al resto de partidos “qué harán para afrontar la desaceleración” que se viene, si pretenden “recortar por arriba con una reforma fiscal o por abajo” cuando desde Bruselas lo impongan. “Hay democracia cuando el poder político está por encima de los poderes privados”, para él, “lo contrario empieza a ser autoritarismo y dictadura”. Lo dice en alusión a la “necesaria aplicación” del artículo 128 de la Constitución, que recoge que “toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Es el artículo “más patriota” de la Carta Magna, insiste.

“Esto no va a salir en los medios”, apunta Iglesias, quien confiesa: “Mi jefe de prensa me ha dicho que hable de Franco o no salgo en ellos”. Para el líder de Unidas Podemos, el acto de exhumación del dictador supuso “escupir sobre las víctimas”, por los honores con los que salió del Valle de los Caídos y la impunidad con la que el golpista Tejero se paseó por El Pardo, donde fueron trasladados sus restos. “Han sacado a la momia, en la que es una victoria de las asociaciones de memoria histórica, pero los restos del franquismo están en los poderes oligárquicos de este país”.

“La policía patriótica ha fabricado pruebas falsas para que Podemos no esté en el Gobierno, esos son los retos de Franco que hay que extirpar de este país”, agrega Iglesias, quien anima a los presentes a votar el 10 de noviembre, “un día especial”, porque esa jornada “tenéis el mismo poder que Cebrián, Florentino Pérez, Ana Patricia Botín y César Alierta”. “Usad ese poder”, le dice al público. “La democracia es el poder de los de abajo”, añade.

Teresa Rodríguez, en un momento del mitin. FOTO: MANU GARCÍA

Teresa Rodríguez arranca tarareando el himno de Andalucía y apelando a la defensa de los trabajadores de la provincia y de la comunidad para que “los fondos buitre no sigan acaparando tierras y especulando”. Ella, como Iglesias, también es partidaria de “sacar al franquismo de las instituciones”. Para Rodríguez, “el Presupuesto andaluz huele a franquismo”, por incluir medidas como el fomento de la caza y la tauromaquia. “Nos quieren devolver a la Andalucía folclórica del franquismo, pero ya no somos eso”. Y añade más adelante: “O se acaba con el machismo o no vamos a acabar nunca con su expresión violenta. O se hace política feminista o uno es cómplice de la violencia machista”.

Toni Valero, nuevo coordinador de IU en Andalucía —tras la marcha de Antonio Maíllo— pide a los presentes que “tengamos memoria”, para no olvidar que en 2012 llegó a haber casi seis millones de parados en España y que se han realizado 745.000 ejecuciones hipotecarias. “Nuestro pueblo ha sufrido, pero se ha movido”, apunta. “Nuestro pueblo no aguanta más”, dice Valero, que habla justo después de Noelia Vera, que repetirá el 10N como candidata al Congreso de Unidas Podemos por Cádiz, y que recalca que el acto “representa la unidad de quienes pensamos diferente —en relación a los encontronazos entre Rodríguez e Iglesias por la fórmula para concurrir a las generales—, gente que sabe que los adversarios políticos no están aquí, sino que son la CEOE, que están en palco del Bernabéu o en los círculos de empresarios”. En su formación, dice, “metemos la pata pero no metemos la mano”.

Vera es periodista y asegura que se siente avergonzada por “lo que han hecho los medios de comunicación un día como el de ayer”, el de la exhumación de Franco, un día histórico “para la justicia democrática de este país” y que fue posible “gracias a los “activistas y a las asociaciones de memoria histórica”, que según ella, “han sido ninguneados”, ya que “no se ha hecho ni una entrevista a una víctima”. La candidata de Unidas Podemos apunta ahora al “compadre”, como llama al golpista Queipo de Llano, “al que también se le va a echar de la Macarena”, sostiene. Ella, dice, está orgullosa de “estar en el bando que hay que estar”, porque las próximas elecciones “van de ver con quién te juntas. O se está con el pueblo o con quien permite que Uber y Cabify se carguen el sector del taxi”, expone a modo de ejemplo.

Juan Antonio Delgado, número 2 de Unidas Podemos al Congreso por Cádiz, dice que "la provincia es una joya" que ha estado "olvidada por el bipartidismo durante 40 años", por lo que anima "crear trabajo" porque tiene "mimbres para ser puntera". José Luis Bueno, quien le sigue en la lista, arenga a los presentes: "Todos somos pueblo y solo el pueblo defiende al pueblo", una frase que luego repiten otros dirigentes del partido.

El primero que habla es Raúl Ruiz-Berdejo, portavoz de Adelante Jerez, quien ejerce de anfitrión de un acto en el que quieren "sentir el pálpito de muchas luchas de nuestro pueblo". Por eso intervienen también Mariloli, una trabajadora de Dulcinea Nutrición, la concesionaria del servicio de comidas de los cuarteles militares del Campo de Gibraltar que tiene a sus empleadas sin cobrar desde hace cuatro meses. O Alejandro, un taxista que anima a "controlar" a las VTC para que no perjudiquen al sector del taxi. También Edgard Smith, ex trabajador del aeropuerto de la Base de Rota, que expone el conflicto con Louis Berger, que dura ya tres años. Y por último Rocío, que trabaja en Gibraltar y no sabe cómo le afectará el Brexit.

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