El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido que el accidente ferroviario de Adamuz será investigado con “rigor” y que, “si fuera necesario”, se hará justicia. En paralelo, la oposición elevó el tono hasta el máximo, acusando al Ejecutivo de negligencia e incluso de “crimen”. Sánchez comenzaba diciendo que nada de lo que diga "va a poder aliviar el dolor que están sufriendo" las familias, pero aseguraba que el Estado, “desde los ayuntamientos hasta el Gobierno central”, está haciendo y hará “todo lo que esté en su mano para ayudarlas, acompañarlas, establecer las causas del accidente y, si fuera necesario y procedente, hacer justicia”.
“Investigaremos con rigor, informaremos con transparencia, tomaremos las medidas necesarias para que accidentes como el que hoy lloramos no vuelvan a repetirse". Hasta entonces, ha pedido “no especular, desinformar y utilizar esta tragedia para crispar”. En esa línea, Sánchez ha alabado la “profesionalidad, entrega, generosidad, solidaridad, empatía y humanidad” de todas las instituciones implicadas, entre ellas la Junta de Andalucía liderada por Juanma Moreno, la Diputación de Córdoba, el Ayuntamiento de Adamuz, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el Sistema de Protección Civil. “Su humanidad creo que van a quedar fijados en el recuerdo colectivo como un símbolo imborrable de lo grande que es nuestra sociedad”.
En su intervención, el presidente ha defendido que los accidentes ferroviarios graves y significativos se han reducido un 11% en España desde 2018 en comparación con el periodo 2012-2018. “Desde que tengo el honor de gobernar este país, la media de accidentes ferroviarios graves y significativos se ha reducido en España un 11% respecto al periodo 2012-2018, a pesar de que el número de pasajeros ha aumentado en torno al 15%". Además, asegura que la inversión en infraestructura ferroviaria prácticamente se ha triplicado entre 2018 y 2025, pasando de 1.700 a 5.000 millones de euros, frente a la reducción a la mitad registrada entre 2012 y 2018. No obstante, reconocía Sánchez que es “lícito” preguntarse si el nivel actual es suficiente. En ese contexto, ha anunciado la firma de un acuerdo con los sindicatos que elevará en 1.800 millones la inversión en mantenimiento entre 2026 y 2030, evitando la continuidad de una huelga en el sector.
El pacto incluye 3.600 incorporaciones en Adif y Renfe, tasas de reposición no inferiores al 115% en los Presupuestos Generales del Estado y el refuerzo de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria con 50 profesionales más. Sobre Adamuz y los protocolos, el presidente ha dicho que "no son infalibles", pero que "la renovación de ese tramo se ha llevado a cabo conforme a los más altos estándares de calidad por empresas punteras a nivel mundial y ha superado todas las inspecciones técnicas exigidas por la normativa vigente".
Sobre las incidencias cotidianas en la red, Sánchez habla factores externos como animales en las vías, árboles caídos, averías, maquinistas enfermos o problemas derivados de la emergencia climática. Todo ello puede provocar limitaciones temporales de velocidad o desvíos puntuales. “Esto prueba que cuando se detecta un problema, se actúa y se corrige”.
La oposición avisa: "El Gobierno se sentará en el banquillo"
Pero el clima se acabó tensando con la intervención del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que acusaba a Sánchez de “jugar a la ruleta rusa” con la seguridad de los ciudadanos. A su juicio, el siniestro de Adamuz fue un “accidente evitable”. “Su negligencia fue continuada y tuvo resultado de muerte. Su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto”, espetó desde la tribuna.
Feijóo denuncia que hubo “15 advertencias de ocho instituciones distintas” y aseguró que “al Gobierno le avisó todo el mundo” pero “le dio igual”. “Eso ha supuesto 47 muertos”, afirmó, reclamando la dimisión del presidente y de su ministro de Transportes. También ha criticado que el Ejecutivo prometa ahora más inversión y más plazas tras la tragedia. “Mil limitaciones de velocidad actualmente en toda la red. O sea, antes de 47 muertos no y después de 47 muertos sí. Pues no hay muchas más preguntas, señoría”.
El líder popular ha aludido además a las presuntas irregularidades en el Ministerio de Transportes y a la situación judicial del exministro José Luis Ábalos. “A más Jessicas, menos técnicos. A más mordidas, menos dinero para mantenimiento. Y a más horas en tuiter, menos horas trabajando”. Y anunció que, si gobierna, creará una agencia de seguridad en el transporte y aprobará un presupuesto extraordinario para poner a punto la red durante los próximos 20 años.
Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha sido aún más contundente. “Afirmo con toda claridad que Adamuz fue un crimen y no un accidente”, declaró, responsabilizando directamente a Sánchez y exigiendo su dimisión. “El Gobierno es una calamidad y provoca calamidades”, añadió.
Abascal vinculó la tragedia con la “corrupción”, recordando que el exministro Ábalos está en prisión por presunta corrupción, al igual que su exasesor Koldo García, y mencionando a la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, imputada por malversación y tráfico de influencias. Vox ha interpuesto una querella criminal por el accidente y su líder aseguró que “el crimen pesará sobre sus conciencias”.
