El 'ruido' en el PSOE, el otro protagonista del 48 aniversario de la Constitución

Saludo gélido durante el acto entre Pedro Sánchez y Felipe González, en un día en el que tampoco hay tregua: el propio expresidente llama "chica bien aprendida y mal enseñada" a la número 3 socialista, Rebeca Torró

Felipe González, en el Congreso, flanqueado por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca.
17 de febrero de 2026 a las 20:37h

La celebración en el Congreso de los Diputados del 48 aniversario de la Constitución ha servido para recordar que se trata del texto que más ha durado en la historia de España... y para ver juntos –incluso cruzando saludos, aunque solo sea por mera cortesía– a varios de los protagonistas de algunas de las últimas trifulcas políticas, casi todas en el seno del PSOE. Lo mismo puede decirse de las ausencias. Sin duda, el momento cumbre fue el saludo –frío– entre el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Felipe González. No cabe preguntarse qué se habrán dicho, porque en las imágenes queda claro que no se han dicho absolutamente nada. Felipe González esperaba para saludar a los Reyes y a otras autoridades, entre las que estaba Sánchez, ha pasado el presidente detrás de la reina Letizia, se ha detenido un par de segundos delante de González, lo justo para saludar, ambos retirando la mirada... y ya.

Están todavía calientes las palabras de González la semana pasada en las que advertía de que en las próximas elecciones generales no votará a Pedro Sánchez, que lo hará en blanco. No solo eso, sino que González recordó también el apodo del 'puto amo' con el que el cuestionado ministro de Transporte, Óscar Puente, se refirió a Sánchez en una ocasión, para decir que "donde hay un amo hay siervos", dentro de un contexto de crítica al escaso debate que hay actualmente en los órganos internos del partido. Esas palabras –sobre todo las de votar en blanco– le valieron un aluvión de críticas de dirigentes actuales del partido, caso de los ministros Óscar López, Ángel Víctor Torres, Ana Redondo o el portavoz parlamentario Patxi López, en algún caso enseñando la puerta de salida del partido al histórico dirigente.

Tampoco han ayudado las palabras con las que después del acto se ha referido a la actual secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, como "una chica –en efecto, no dijo su nombre, no queda claro si porque no lo recuerda, pretendió hacerle así un menosprecio o fue simple desidia– bien aprendida y mal enseñada". Torró acusó al expresidente de comprar el marco del PP y no ser ya un referente para los socialistas. Este comentario de González, más el término "chica", solo ha servido para que el expresidente se lleve de las múltiples tertulias que salpican TVE a todas horas un nuevo epíteto que sumar a los de la semana pasada, el de "machista".

Al acto acudieron también otros críticos del partido, caso del presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, o Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente durante 24 años de la Junta de Extremadura. La 'última' de Page, tras el desastre del partido en Aragón y la previsiones que se barajan para los próximos comicios en Castilla y León y Andalucía, ha sido la de expesar su temor a que "se termine hundiendo a toda la infantería para que exista el cuartel general". Por su parte, Ibarra ha tenido una manera muy ingeniosa de decir que va a votar nulo, al afirmar que va a votar PSOE pero tachando de la papeleta el nombre de todos los candidatos que se hayan mostrado partidarios de la financiación singular para Cataluña, lo que invalidará forzosamente su voto.

Presencias y ausencias

Respecto al acto en sí, cabría destacar la presencia en el acto de Miguel Herrrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca, que son los dos padres de la Constitución que siguen vivos. Precisamente Felipe González, precisamente, se mostró en todo momento muy cercano a Herrero (UCD y luego PP), al que ofreció en distintas ocasiones el brazo para ayudarlo debido a los problemas de movilidad que tiene. El catalanista Roca fue uno de los invitados con los que más departió el jefe del Estado, Felipe VI quien, por cierto, reivindicó en el acto la "legitimidad" de la vigente Constitución, a la vez que hizo un llamamiento a la unidad de las fuerzas políticas en su defensa.

Al acto no asistieron ERC, Junts, BNG, PNV y Bildu, que entienden que no hay nada que celebrar. De manera crítica lo hizo Podemos, mientras que Vox solo estuvo en el acto del hemiciclo, no en la recepción posterior. Tampoco estuvo el expresidente Zapatero

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Carlos Piedras

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