¿Preguntarán los candidatos qué ha pasado con Cajasol?

En primer línea, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, observa atento la intervención de Susana Díaz, en un acto de la entidad. FOTO: FUNDACIÓN CAJASOL
En primer línea, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, observa atento la intervención de Susana Díaz, en un acto de la entidad. FOTO: FUNDACIÓN CAJASOL

Gracias a la comisión de investigación parlamentaria sobre la desaparición de Caja Navarra, en el Parlamento Foral de Navarra, hoy sabemos más de la desaparición de la Caja de Ahorros andaluza, Cajasol. En las Cortes de Castilla y León también se está investigando el “saqueo y destrucción” de sus Cajas de Ahorro en una Comisión de Investigación. Y ¿por qué no se investiga en Andalucía qué ha pasado con Cajasol? ¿Quiénes se oponen a que se investigue la desaparición de la Caja Sevillana?

Estarían, por un lado, aquellos personajes que se “beneficiaron” de la fusión del Monte – San Fernando y que deben tener poderosas razones para que no se conozca la verdad; y, por otro, aquellas ententes políticas y mediáticas que, por intereses económicos principalmente, se apuntan a la cantinela de que la causa de la desaparición fue el tsunami financiero y regulatorio.

Se encuentran todos aquellos que se beneficiaron directamente de Cajasol, quienes gestionaron Cajasol desde la fusión de ambas Cajas sevillanas hasta su disolución en CaixaBank y quienes no cumplieron con su labor de control, tutela y capacidad de veto —Junta de Andalucía, Diputaciones de Sevilla y Huelva, … —.

Cuando, en privado, se le ha propuesto a algún destacado dirigente del PSOE-Andalucía la creación de una comisión de Investigación en el Parlamento Andaluz, que estudie la desaparición de Cajasol y la gestión de su presidente, la respuesta siempre ha sido: “Que no se aporta nada respecto a 2013, que es una pérdida de tiempo, que solamente hay detrás venganzas o intereses espurios…”. Califican la desaparición de Cajasol, como una “cuestión sentimental sin consecuencias económicas”.

¿No cree Susana Díaz y el PSOE de Andalucía que los militantes de su partido, la sociedad andaluza en general y sevillana en particular, deben conocer por qué decidieron poner al frente de la fusión de las cajas sevillanas a Antonio Pulido? Un personaje con un perfil meramente político y de escasos conocimientos técnicos y financieros como para dirigir una de las mayores entidades financieras de Andalucía.

¿Por qué nadie quiere investigar la situación económica de Cajasol al integrarse en el SIP de Banca Cívica? Una Cajasol quebrada, en términos de análisis de balances; es decir, con valor patrimonial negativo importante, según se desprende de la Due Dilligence llevada a cabo por Deloitte por mandato de Caixabank.

En estos años nadie, desde Andalucía, ha querido indagar en lo sucedido pese a la escandalosa y extraordinaria información que se va conociendo en la Comisión de Investigación del Parlamento Foral Navarro.

¿No cree Susana Díaz y el PSOE de Andalucía que los militantes de su partido, la sociedad andaluza en general y sevillana en particular, deben conocer por qué decidieron poner al frente de la fusión de las Cajas Sevillanas a Antonio Pulido?

Nadie, desde Andalucía, quiere mirar documentos de organismos oficiales como el Banco de España, UDEF o Audiencia Nacional, así como auditorías, actas e informes de, Banca Cívica y CaixaBank, que no se conocían hasta ahora –la constitución de Banca Cívica, destaca el Banco de España, se hizo sin incluir los procedimientos habituales que se realizan en cualquier compra de negocio bancario. Caixabank sí que hizo los deberes y encargó una auténtica Due Dilligence, en contraste con las operaciones de fusión de Banca Cívica.

No extraña que en el PSOE de Andalucía estén incómodos con este asunto, cuando los informes confirman del deterioro de Cajasol bajo la dirección del señor Pulido, —que nada más llegar a Banca Cívica dispuso de un sueldo de más de 900.000 euros—.

Por tanto, no nos sorprende, -una vez conocida la amistad de la Presidenta de la Junta de Andalucía con Antonio Pulido, y al que incluso le premia con la Presidencia de la Fundación Cajasol y un sueldo de 200.000 euros/año-, que no se investigue.

Ya no nos sorprende la dejación de quien tenía las funciones de control, tutela y veto en Cajasol.

No extraña que en el PSOE de Andalucía estén incómodos con este asunto, cuando los informes confirman del deterioro de Cajasol bajo la dirección del señor Pulido, -que nada más llegar a Banca Cívica dispuso de un sueldo de más de 900.000 euros-.

Los socialistas andaluces prefieren el relato de que “el tsunami financiero y regulatorio se llevó por delante a muchas entidades, pero que Cajasol y sus clientes, preferentistas y accionistas se salvaron integrándose en CaixaBank desde un proyecto útil como Banca Cívica”.

Con este discurso, no nos extraña que intenten desacreditar a las personas que intentan aportar luz sobre lo que pasó con la Caja de todos y todas las andaluzas (envidia, despecho, querían más pasta…). No nos extraña que busquen eso que se llama “matar al mensajero” o, lo que resulta más escandaloso, comprarlo o alquilarlo.

Lo de Unicaja demuestra que no fue el Tsunami financiero

Pero ese relato ya no cuela. El “tsunami financiero y regulatorio” no era insalvable. Fue igual para todas las Cajas, pero la de nuestro entorno más cercano (Unicaja) siguen existiendo, adaptada a la nueva situación y manteniendo sus objetivos fundacionales. Unicaja, por ejemplo, salvó los “insalvables tsunamis” porque tomó decisiones estratégicas muy distinta a las de Cajasol.

Unicaja y Cajasol eran dos modelos de gestión muy diferentes (en la actualidad sus fundaciones lo siguen siendo). Por un lado, un modelo de gestión con vocación de integración regional, profesional y liderado por Braulio Medel; y por otro, un modelo liderado por el señor Pulido, un modelo expansivo, grandilocuente y de “fotos”, muchas fotos.

Estos dos modelos distintos tuvieron el mismo origen, tuvieron los mismos retos y han acabado de forma muy distinta. El modelo de integración regional hoy en día nos permite tener a UNICAJA, identificada con la comunidad andaluza; el otro modelo ha llevado a la desaparición de Cajasol y a que aquello que fue nuestra caja sea, esperemos que aún hoy, algo menos del uno por cien de CaixaBank.

Banca Cívica, tras suspender en el primer test de estrés europeo, incorporó a Cajasol y con ella, 1.000 millones de euros del FROB. Tras una búsqueda sin éxito de inversores internacionales, Banca Cívica salió a bolsa con un descuento del 60% respecto a su valor en libros. No fue suficiente. Sus acciones, las que menos han durado en el parqué español, perdieron un 27% de su valor en sus 8 meses de cotización antes de la absorción por La Caixa. Antonio Pulido era CoPresidente de la entidad y, en la actualidad preside la Fundación Cajasol; Enrique Goñi, el otro CoPresidente, en la actualidad trabaja en Criteria, sin ninguna responsabilidad ni vinculación en la Fundación Bancaria Caja Navarra.

“Las tormentas, en alta mar, cogen a todo el mundo, pero son los buenos capitanes los que llevan el barco a buen puerto”.

Lo que hemos ido conociendo es, por ejemplo, que durante varios años seguidos los resultados de CAJASOL fueron desastrosos. En ese punto estaba Cajasol cuando “prefiero elegir a que me elijan”, Pulido eligió socio, puso todas las trabas a la fusión con Unicaja y eligió Banca Cívica, impulsó una fusión ruinosa, pero que le llevó a la presidencia de aquella Banca Cívica con un sueldo de más de 900.000€. Posteriormente, CaixaBank nos hizo saber -a través de sus actas- que el valor de los fondos propios de Banca Cívica cuando fue absorbida era 0 (cero).

Podemos censurar —aunque entender— el comportamiento de PSOE-Andalucía defendiendo a capa y espada el relato de su militante, el señor Pulido, ya que todo sucedió bajo la hegemonía de su presidencia y este partido con mayoría absoluta en el Consejo de Administración de Cajasol. Pero nos cuesta mucho más entender la actitud de Adelante Andalucía, del Partido Popular y Ciudadanos. Sobre todo, cuando intuimos que la debacle de Cajasol no fue natural y que se pudo evitar simplemente forzando a Pulido a dar un paso atrás y haber fusionado Cajasol y Unicaja bajo el liderazgo del más profesional de los dos presidentes, el de mayores conocimientos del sistema financiero, Braulio Medel.

Pero nos cuesta mucho más entender la actitud de Adelante Andalucía, del Partido Popular y Ciudadanos. Sobre todo, cuando intuimos que la debacle de Cajasol no fue natural y que se pudo evitar…

Pulido quiso “montar” una Caja de Ahorros a lo grande, y así inicio, por ejemplo, su aventura americana y de la que poco se ha hablado. Cajasol inauguró una oficina en Miami, nunca logró la ficha bancaria. Las aventuras internacionales se tradujeron en viajes de lujo a EEUU, de él y su séquito (billetes, estancias, comidas, …)

¿Se pudo conseguir la Gran Caja Andaluza en ese momento? Todos los analistas coincidían en el sí, pero la torpeza y los intereses espurios de algunos la hicieron imposible. En algún caso abortándola sin escrúpulos para evitar perder posiciones privilegiadas y, en otros, para conseguir otros objetivos individuales en contra de los colectivos sociales de Andalucía. El Gobierno Andaluz, con la actual Ministra de Hacienda Maria Jesús Montero  como consejera, se ha encargado de “dulcificar” todo lo que ha pasado.

El juego del trile con las fundaciones

La desaparición de la Caja de Ahorros sevillana dio lugar a una Fundación Especial denominada Monte San Fernando, que presidia Pulido junto a la Fundación Cajasol. Esa Fundación Especial era la “heredera” de todo el patrimonio de la Caja de Ahorros (CAJASOL) y se tenía que haber convertido en Fundación Bancaria. Por arte de birlibirloque, con nocturnidad y alevosía, esta fundación especial es absorbida por la Fundación Cajasol, quedándose esta con todo el patrimonio de la primera (acciones de Caixabank, Edificios, pinacoteca, efectivo…)

Hace tres semanas desde Confidencial Andaluz informábamos que la Fundación Cajasol, a través de su presidente Antonio Pulido, había roto definitivamente con la Caixa el pacto de accionistas vigente desde el año 2012 y que la entidad catalana firmó con las cajas integradas en Banca Cívica. En el mismo documento se da cuenta de la decisión de la entidad andaluza de liquidar el acuerdo que se habría tomado por su Patronato el 15 de marzo pasado. Un hecho desconocido hasta ahora por la opinión pública andaluza, desconocido por el Consejero Ramirez de Arellano, en tanto que responsable del Protectorado de Fundaciones y desconocido por las fuerzas sociales andaluzas y sin ninguna repercusión en los medios de comunicación andaluces.

También desde Confidencial Andaluz se tuvo conocimiento de que se había “renovado” el patronato de la Fundación Cajasol. Que su vicepresidente había recibido una llamada telefónica “cesándolo” y este pedía amparo al Consejero de Economia y Hacienda señor Arellano, como responsable del Protectorado de Fundaciones de origen financiero. Incumpliendo la ley de transparencia, decoro y educación, hasta el día de hoy el sr Arellano “no sabe y no contesta”. Sin embargo ha demostrado que sabe manejar el capote, intentando  toreo de salón a quienes le piden información al respecto.

Y la pregunta del millón es ¿se ha quedado Antonio Pulido y el PSOE de Andalucia como dueño y señores de la Fundación Cajasol? Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer qué pasó realmente en aquel hundimiento a cámara lenta de Cajasol, fruto de decisiones estratégicas mal tomadas, con testigos que no hicieron nada, con otros que directamente sacaron provecho… y con un Gobierno (socialista) que cayó en una absoluta dejación de funciones.

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer la operación de compra de acciones del Grupo Inmobiliario Ferrocarril, S.A. y si tuvo o no vinculación con la compra/venta de las casas particulares del Sr. Pulido.

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer por qué no se ha constituido la Fundación CajaGuadalajara.

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer el porqué del sueldo de 200.000 euros del Sr. Pulido, incumpliendo la Ley de Fundaciones Andaluzas y si tuvo la autorización previa del Gobierno de la Junta.

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer porqué se incumplió la LCAFB y la Fundación Especial Monte San Fernando no se transformó en Bancaria.

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer la “actividad” de los entes satélites de la Fundación Cajasol (Instituto de Estudios Cajasol, Finca la Contienda, Cajasol Impulsa, …)

Creemos que hay motivos suficientes para querer conocer qué está pasando, en la actualidad, con la Fundación que gestiona los bienes de la desaparecida Caja de Ahorros. De conocer los compromisos con cadenas hoteleras, centros comerciales, en que empresas se está invirtiendo el dinero de la desaparecida Caja de ahorros, … Caja de todos los andaluces y andaluzas

Por todo ello pedimos que, en el nuevo periodo de sesiones del Parlamento de Andalucía, se cree una Comisión de Investigación que estudie ¿qué pasó con la Caja de Ahorros Monte de Piedad y Caja de Ahorros San Fernando de Guadalajara, Huelva, Jerez y Sevilla? ¿qué pasó con Cajasol?

De momento, bien esta noche en RTVE con el segundo debate de los candidatos o en lo que queda de la presente campaña, sería clarificador que unos y otros se mojaran al respecto. Especialmente quienes desde hace tiempo vienen planteando la necesidad de crear un banco público en Andalucía y ahora parece que lo sitúan como condición para posibles pactos post electorales.

Este artículo se publicó originalmente en Confidencial Andaluz.

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