La vicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero ha presentado este viernes el nuevo modelo de financiación, la propuesta por la cual pretende reorganizar el reparto de fondos entre comunidades autónomas. El asunto del dinero es siempre complejo. Y el de la política territorial española lo complica aún más. Montero ha intentado en rueda de prensa contentar. Es la base del equilibrismo cada vez que se toca algo que tenga que ver con el sistema autonómico.
El ejemplo que se suele hacer al hablar de repartos es el de una tarta. Por un lado, todas las comunidades recibirían más que ahora. Pero la clave está en cómo. Y ahí está, por otro lado, la idea: la tarta será mayor, habrá más cantidad para cada comunidad -en detrimento del Estado, que es otro asunto, claro, porque de donde se pone, también se quita-; pero nunca va a contentar a quien porcentualmente reciba. A ese le dará igual que la tarta se haga más grande, con más nata o más pisos: lo que no quiere es menos cantidad de trozos, aunque esos trozos sean más grandes.
Montero: "Ninguna comunidad perderá recursos con el nuevo modelo"
La tarta será más grande por lo siguiente: IRPF e IVA pasarían de gestionarse en la comunidad en alrededor de un 55%, en lugar del actual reparto 50-50. Hoy en la declaración de la renta del contribuyente hay una parte para cada cosa -por eso hay deducciones diferentes en Andalucía o Madrid, porque cada cual diseña esa mitad que le corresponde de forma diferente-. Eso supone 16.000 millones más que empezarían a recaudar las comunidades y no el Estado. Además, se les cede para que comunidades gestionen otros tributos que aunque a día de hoy no gestionan, sí se les transfieren: patrimonio, depósitos bancarios, actividades del juego, residuos.
En números totales, hay comunidades beneficiadas. En primer lugar, Andalucía, con 4.846 millones más cada año que se enviarían a la Junta. Luego, Cataluña (4.686 millones), Comunidad Valenciana (3.669) y Madrid (2.555). Perderían Cantabria y Extremadura con el nuevo modelo, pero Montero dice que se les va a compensar con dinero que no entra en esta cuenta sino en otra y que no está claro qué significa y si desvirtúa el resto del acuerdo.
Las críticas de todo signo
El PP ha saltado, incluso en Andalucía, contra el acuerdo. ¿Por qué? Porque Junqueras este jueves acudió a La Moncloa a cerrar el acuerdo en nombre de ERC con Pedro Sánchez. Comparte el argumento Emiliano García-Page, del PSOE, principal barón autonómico de los socialistas y cada día más lejos, si cabe, de Pedro Sánchez; y de Montero: "Hoy he tenido que escuchar por primera vez argumentos ininteligibles, caóticos, para intentar explicar lo inexplicable, al menos desde posiciones progresista", ha dicho reprochando a la vicepresidenta, porque en el fondo "es intolerable que en España se pacte el modelo de financiación de todos con unos independentistas y luego se sirva el plato frío al resto". Page de hecho ha pedido adelanto electoral a cuenta de todo esto. "Antes de que avance un atropello de esta naturaleza… prefiero que hablen los españoles".
La frase de Montero es la que intenta bajar todas esas aguas pero es cuadrar un círculo: "Ninguna comunidad perderá recursos con el nuevo modelo". Pero en un sistema de reparto: ¿cómo pueden ganar todas las comunidades a la vez tanto en cantidad como en porcentaje? Y hay algo que está en el acuerdo con Junqueras que es la clave: la ordinalidad. Consiste en que si se elabora una tabla por orden de qué comunidad aporta más por persona, ese orden se respete al repartir: más para quien más aporta, lo cual rompe con ese principio socialista.
La financiación autonómica llevaba pendiente desde 2014 porque caducaba en una legislatura de Mariano Rajoy que tenía mayoría absoluta entonces pero lo aplazó. Ahora deberá ir al Congreso cuando se apruebe en Consejo de Ministros y parece claro que los partidos deberán apoyar un texto donde cualquier gesto puede suponer retratarse. En Cataluña se entiende que podría darse el sí por ERC, no se sabe si Junts, con su propia batalla contra el PSOE y contra la ultra Orriols en su territorio. En Euskadi no hay mucho lío por su fuero. Está por ver si el resto de formaciones autonómicas dan el sí. Y qué hacen Sumar o Podemos.
Márquez (PSOE): "Andalucía será la comunidad autónoma más beneficiada en la propuesta de financiación"
Precisamente, Podemos en Andalucía lamenta que sea un "truque electoral" pero a la vez critica a Moreno por no aprovechar el cheque: "Se limita a repetir como un loro el argumento que le mandan desde Madrid y Génova 13". Adelante dice que hoy Andalucía sigue infrafinanciada y que "los más ricos reciben más dinero y los más pobres reciben menos dinero". "Lo haga el gobierno que lo haga y lo presente el presidente o el líder del partido que lo presente, me da igual, el principio de ordinalidad es que los ricos reciben más y los pobres recibimos menos, y eso, de toda la vida, es injusto y de derecha, así de simple". La formación andalucista con presencia en el Parlamento deja esta visión: "Nosotros no queremos siempre salir perdiendo y es que, otra vez, con este sistema de financiación autonómica, vamos a salir perdiendo".
El PSOE andaluz ha salido en rueda de prensa antes de acabar la mañana a celebrar el proyecto: "Andalucía será la comunidad autónoma más beneficiada en la propuesta de financiación", ha dicho María Márquez, vicesecretaria general. La crítica a Moreno versa sobre que el PP habla del acuerdo sin "haber leído ni un papel". Moreno, precisamente, ha señalado a Montero siempre como traidora. El quedar en primer lugar por delante de Cataluña con este modelo, los socialistas andaluces tienen argumento para salir a criticar a la Junta. Si el acuerdo es bueno pero no lo quiere, significa que "va a ser capaz de perjudicarnos a los andaluces por no perderle la cara al PP y a Feijóo".
Moreno: "Se está haciendo un traje a medida de Junqueras"
Como ya dijo el jueves, el presidente andaluz ha dicho que el acuerdo empieza mal si lo daba a conocer Junqueras, pero además que "a mí como andaluz y como presidente de todos los andaluces, no me puede representar, ni a nueve millones de ciudadanos, un independentista condenado e inhabilitado para cargo público hasta el año 2031". Porque "lo primero que tendría que haber hecho la señora Montero es convocar al Consejo de Política Fiscal y Financiera y convocarnos a todos los presidentes; lo segundo, presentar el proyecto; lo tercero, negociarlo con todas las comunidades autónomas, y lo cuarto, intentar llegar a un consenso".
Parece que el PP sustenta su crítica en el largo plazo: "Se está haciendo un traje a medida de Junqueras que no le va a quedar bien a Andalucía porque la ordinalidad, que es una palabra bastante fea, no la podemos aceptar porque es sinónimo de ruptura de la igualdad".
La portavoz autonómica, Carolina España, ha ido más allá y directamente cree que no va a salir adelante, que puede ser verdaderamente la clave. "No tiene capacidad para aprobar un Presupuesto, tampoco tendrá capacidad para aprobar un nuevo sistema de financiación que se ha negociado de forma unilateral y de espalda a todas las comunidades autónomas".


