Felipe González y otros históricos piden al PSOE "debate y autocrítica" tras los batacazos de Aragón y Extremadura

El expresidente llega a decir que "votaría en blanco" si Pedro Sánchez repite como candidato, mientras que Jáuregui, Díaz y Sevilla modulan un mensaje en el que coinciden en pedir que el partido se abra

El expresidente Felipe González, este martes en un acto en el Ateneo de Madrid.
10 de febrero de 2026 a las 19:29h

El domingo, el PSOE volvió a cosechar un mal resultado en unas elecciones autonómicas –las de Aragón– y el partido ha evitado, por ahora, realizar cualquier autocrítica al respecto, más allá de las tibias palabras de la candidata Pilar Alegría. A nadie le ha pillado de sorpresa, ya que unas semanas antes, tras el descalabro de Extremadura, el aparato de Ferraz también se puso de perfil y el presidente del Gobierno y secretario general del partido, Pedro Sánchez, evitó hacer cualquier comentario sobre el resultado electoral y simplemente dejó que pasaran los días. Exactamente igual que ahora, que el máximo análisis que se ha oído sobre la situación ha sido que el PP sigue alimentando a Vox –la infantil, en todos los sentidos, teoría del riego de los Gremlins–... y poco más.

Es evidente que la decisión de adelantar las elecciones autonómicas en varias comunidades autónomas, aunque se ha justificado como una búsqueda de gobernabilidad tras la salida de Vox de los mismos, forma parte de la estratega del PP para desgastar al Gobierno de Sánchez –el candidato popular y ganador, Jorge Azcón, no disimuló el pasado lunes lo más mínimo al hacer una lectura de los resultados, en todo momento en clave nacional: "el sanchismo se acaba", llegó a afirmar, sin referencias aragonesas– pero el PSOE no puede 'hacer el avestruz' elección tras elección, como si no fuera con él.

Si el lunes, justo después de las elecciones aragonesas, un dirigente histórico como Ramón Jáuregui pedía en una tribuna libre en El País que el PSOE abriera el debate interno a temas como el futuro de la socialdemocracia o el auge de la ultraderecha, el martes han sido varios los dirigentes que, partiendo de lo acontecido en las urnas en Aragón, han realizado distintas declaraciones en las que piden tanto autocrítica con los resultados electorales como una revitalización del debate interno en la ejecutiva y en el comité federal. Felipe González, Susana Díaz, Jordi Sevilla... han sido varias las voces que también se han escuchado, cada una de ellas con su propia 'modulación', pidiendo un giro en el timón de la línea actual del partido.

De 'Dios' al 'puto amo'

Los comentarios más destacados, tanto por calado como por peso histórico del autor, sin duda son los emitidos por Felipe González en el transcurso de un encuentro en el Ateneo de Madrid. El presidente del Gobierno entre 1982 y 1996 dejó claro que, si Pedro Sánchez vuelve a ser el candidato del PSOE en las próximas elecciones generales, su voto será "en blanco". González insistió en la falta de autocrítica en el partido tras las derrotas electorales que viene cosechando, dijo que preferiría pactar con Vox que con Bildu, además de recordar que Sánchez es conocido como "el puto amo" en la estructura del partido y que "donde hay amos, hay siervos". Por último, 'repartió' también al PP, sobre el que dijo que "su único proyecto político es desalojar del poder a Sánchez".

Nombrar al PP le sirvió a Patxi López, portavoz socialista en el Congreso, para arremeter contra Felipe González, sobre el que afirmó que "hace mucho tiempo que ha dejado de ser una referencia para los socialistas" y que, si acaso, "lo es para los populares". López incluso recordó que hubo un tiempo en que González era 'Dios' en algunos ámbitos del partido, para terminar diciendo "que Dios ataque al puto amo, me parece que no hay por donde cogerlo".

Pero también la senadora Susana Díaz y Jordi Sevilla –alejados de puestos de primera fila en el partido, pero no así de las cámaras de TV, donde ambos son colaboradores habituales– tuvieron palabras en línea similar, pidiendo tanto autocrítica como abrir el debate interno en el partido. El más prolijo fue Sevilla, que en el programa de Susana Griso no tuvo problema en encontrar responsabilidad en la falta de respuesta socialista a la vivienda o a los bajos sueldos en el hecho de que muchos jóvenes hayan decidido mudar su voto a Vox, un tema sobre el que entiende que debe reflexionar el partido y no pasar de largo. 

Sobre el autor

Carlos Piedras

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