Cuando se acercaba el final del plazo para presentar las coaliciones electorales, PSOE y Frente Amplio anunciaron un acuerdo para una candidatura conjunta en el Senado en la mayoría de provincias. La jugada, estratégicamente y por el sistema de elección en la Cámara Alta sonaba bien al electorado progresista, pero ha dejado margen para que PP y Vox respondan con otras fórmulas.
Desde entonces, la derecha negocia la manera en la que poder optimizar los votos para el Senado. La hora límite es este lunes a las 23:59 y, de momento, no hay ningún acuerdo entre ambas formaciones. Las posibilidades principalmente son dos. Una, que Vox se retire en aquellas circunscripciones en las que seguramente no consiga representación. La segunda, que el Partido Popular ceda varios senadores de representación autonómica a Vox. Ninguna de las dos está aún confirmada.
De momento, Jorge Buxadé ha declarado en Cope que Vox está trabajando con responsabilidad, prudencia y altura de miras confiando en llegar a un acuerdo. "El día es largo y las buenas negociaciones son las que se cierran al final", ha señalado. En el punto de mira está la mayoría de 3/5, clave en todo este proceso de negociaciones entre bloques.
Las consecuencias de un posible acuerdo
La principal consecuencia está en la elección de magistrados para el Tribunal Constitucional y los vocales del Consejo General del Poder Judicial. Con 161 senadores, PP y Vox podrían elegir a los cuatro magistrados del TC que tiene asignados el Senado, de los 12 totales. Esto mismo ocurriría con los 10 vocales del CGPJ que le corresponde a la Cámara Alta.
La estrategia gira en torno al sistema electoral del Senado, que favorece a las candidaturas más votadas. En las provincias peninsulares se reparten cuatro escaños, pero cada elector solo puede elegir a tres candidatos con listas abiertas. Este mecanismo suele permitir que la fuerza más votada obtenga tres senadores y que la segunda consiga el restante. En este escenario, una retirada de Vox en determinadas circunscripciones y el trasvase de parte de sus votos al PP podrían permitir a los populares pasar de uno a tres senadores en provincias donde quedaron segundos en 2023. También dificultaría que las candidaturas de izquierdas les arrebatasen la primera posición en aquellos territorios donde compiten por ella.
Cuando se acercaba el final del plazo para presentar las coaliciones electorales, PSOE y Frente Amplio anunciaron un acuerdo para una candidatura conjunta en el Senado en la mayoría de provincias. La jugada, estratégicamente y por el sistema de elección en la Cámara Alta sonaba bien al electorado progresista, pero ha dejado margen para que PP y Vox respondan con otras fórmulas.
Desde entonces, la derecha negocia la manera en la que poder optimizar los votos para el Senado. La hora límite es este lunes a las 23:59 y, de momento, no hay ningún acuerdo entre ambas formaciones. Las posibilidades principalmente son dos. Una, que Vox se retire en aquellas circunscripciones en las que seguramente no consiga representación. La segunda, que el Partido Popular ceda varios senadores de representación autonómica a Vox. Ninguna de las dos está aún confirmada.
De momento, Jorge Buxadé ha declarado en Cope que Vox está trabajando con responsabilidad, prudencia y altura de miras confiando en llegar a un acuerdo. "El día es largo y las buenas negociaciones son las que se cierran al final", ha señalado. En el punto de mira está la mayoría de 3/5, clave en todo este proceso de negociaciones entre bloques.
Las consecuencias de un posible acuerdo
La principal consecuencia está en la elección de magistrados para el Tribunal Constitucional y los vocales del Consejo General del Poder Judicial. Con 161 senadores, PP y Vox podrían elegir a los cuatro magistrados del TC que tiene asignados el Senado, de los 12 totales. Esto mismo ocurriría con los 10 vocales del CGPJ que le corresponde a la Cámara Alta.
La estrategia gira en torno al sistema electoral del Senado, que favorece a las candidaturas más votadas. En las provincias peninsulares se reparten cuatro escaños, pero cada elector solo puede elegir a tres candidatos con listas abiertas. Este mecanismo suele permitir que la fuerza más votada obtenga tres senadores y que la segunda consiga el restante. En este escenario, una retirada de Vox en determinadas circunscripciones y el trasvase de parte de sus votos al PP podrían permitir a los populares pasar de uno a tres senadores en provincias donde quedaron segundos en 2023. También dificultaría que las candidaturas de izquierdas les arrebatasen la primera posición en aquellos territorios donde compiten por ella.
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